Culminada la reestructuración de Abengoa, sus viejos accionistas verán diluida su participación hasta el 5%
Culminada la reestructuración de Abengoa, sus viejos accionistas verán diluida su participación hasta el 5% - REUTERS

Abengoa estima en hasta 6.500 millones de euros el impacto de su reestructuración

En una contestación a la CNMV, la compañía advierte que la cifra definitiva dependerá del porcentaje de adhesiones definitivo tras el nuevo período establecido

MadridActualizado:

Abengoa ha estimado este miércoles que el acuerdo de reestructuración tendrá un impacto positivo en el resultado y patrimonio consolidado de entre 6.000 y 6.500 millones de euros, según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Abengoa ha apuntado esta cifra en un escrito fechado el pasado 5 de diciembre y como respuesta a un requerimiento de información de este órgano en el que pedían, entre otros puntos, que le anticipara el tratamiento contable que aplicará una vez registre el acuerdo de reestructuración financiera

Según la dirección de la compañía, el importe definitivo dependerá de una serie de factores, como el porcentaje de adhesiones definitivo tras el nuevo período establecido y que espera conocer este mes. Por otro lado, Abengoa ha calculado que este mes de diciembre estará en disposición de implementar el acuerdo de reestructuración y registrar contablemente esos impactos.

El pasado 8 de noviembre, el juez autorizó la homologación del acuerdo de reestructuración con el respaldo del 86% de los dueños de la deuda de Abengoa. El plan, que también respaldó la junta de accionistas, supondrá una inyección de 1.170 millones de euros, junto a quitas y nuevas condiciones de deuda.

Unas operaciones que darán lugar a una nueva estructura societaria, en la que los actuales accionistas verán diluida su participación al 5%, mientras que los acreedores y nuevos financiadores se quedarán con el 95 % restante.

La compañía tuvo que recurrir al preconcurso de acreedores por su elevado endeudamiento de más de 9.000 millones de deuda financiera y casi 5.000 millones en pagos pendientes a proveedores, en lo que hubiera sido la mayor quiebra de la historia de España.