El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, saludando a los consejeros autonómicos
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, saludando a los consejeros autonómicos - José Ramón Ladra
por liquidaciones de 2013 hacienda les entregará 1.700 millones de euros

Montoro apaga la rebelión autonómica y aprueba sus objetivos de déficit

Ante la oposición de la mayoría de los nuevos gobiernos regionales, los límites de desfase presupuestario serán el -0,3% para 2016, el -0,1% en 2017 y el equilibrio en 2018

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El terremoto electoral que cambió a siete gobiernos autonómicos en los últimos comicios del 24 de mayo ha provocado que el Consejo de Política Fiscal y Financiera de ayer fuera el más enconado en años. Tras reunirse con todas las comunidades, el Gobierno logró aprobar los objetivos de déficit del periodo 2016-2018 para las regiones: como estaba previsto serán del 0,3% del PIB el próximo año, del 0,1% en 2017 y un 0% en 2018. Objetivos irrenunciables para el ministro, Cristóbal Montoro, que aprovechó para recordar, tras la reunión con todas las comunidades, que Hacienda «aplicará con rigor la ley de estabilidad presupuestaria», que incluye sanciones e incluso la intervención para aquellas regiones incumplidoras.

Esta era la primera toma de contacto de Hacienda y las comunidades y se iban a tratar los objetivos de estabilidad. Para aprobarlos se tuvo que ir a una segunda votación ya que en la primera, más de dos tercios de las comunidades se opusieron. A segunda vuelta, si Hacienda logra el apoyo de una sóla región se impone su criterio. Por primera vez en años hubo más votos en contra de la propuesta de Hacienda que a favor. Se opusieron Castilla-La Mancha, Valencia, Canarias, Cataluña, Andalucía, Aragón, Extremadura, Baleares y Asturias: nueve comunidades.

Entre los apoyos de Hacienda figuraron Madrid, Murcia, La Rioja, Galicia, Ceuta y Melilla. Castilla y León, por su parte, se abstuvo a pesar de estar gobernada por el PP. Navarra y País Vasco, de régimen foral, no votaron.

El ministro aprovechó la reunión para anunciar las liquidaciones del sistema de financiación para 2013 que insuflará 1.775 millones de euros adicionales para todas las comunidades salvo dos: Andalucía (que tendrá que devolver 265 millones) y Aragón (20 millones). Entre las más beneficiadas figuran Valencia (684 millones), Islas Baleares (553), Cataluña (269 millones) y Madrid (238). El Estado realiza una asignación de ingresos a las comunidades basándose en estimaciones y con posterioridad, como es el caso, realiza los ajustes. Esta transferencia de fondos del Estado a las autonomías impactará en las cuentas de contabilidad nacional en julio.

Tras los últimos comicios autonómicos, el PP ha pasado de controlar 13 comunidades autónomas a sólo 5. El PSOE ahora gobierna 7 autonomías. El nuevo reparto de poder se dejó sentir desde las horas previas. El PSOE anunció antes del consejo que sus comunidades pedirían un nuevo reparto del déficit para 2016 y pidió un objetivo de déficit del 1,4% en lugar del 0,3%.

Entre los escasos puntos de consenso, todas las autonomías estuvieron a favor del calendario para reducir el déficit en todas las administraciones: del 4,2% este año al 2,9% en 2016, un hecho que valoró Montoro. Donde hubo oposición fue en el modelo de financiación y en el reparto entre Estado y comunidades de la reducción del déficit. «Nos parece positivo el anuncio del ministro de crear un grupo de trabajo para estudiar una reforma del sistema de financiación», señaló a la salida la consejera de Economía de Madrid, Engracia Hidalgo.

«Ahí dentro nadie ha pedido más gasto. Lo que han pedido es más ingresos», puntualizó el ministro. El consejero catalán de Economía, Màs-Colell reclamó un límite del -1% en lugar del -0,3% para 2016 y criticó la rebaja de impuestos. Como fuere, la tensión del encuentro de ayer palidece con la que habrá en el Consejo de final de julio, en el que Hacienda debatirá individualmente con cada comunidad sus límites de gasto y déficit. La batalla autonómica no ha hecho más que empezar.