Uber opera en España en Barcelona, Madrid y Valencia - REUTERS

¿Por qué han prohibido Uber de forma cautelar?

La aplicación que conecta a conductores con usuarios afirma que «seguirá disponible» para sus usuarios en España

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El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid ordenó ayer la «cesación y prohibición» de Uber en toda España. Esta decisión, tomada como medida cautelar dentro de un proceso judicial más amplio, es una batalla más en la guerra entre los taxis y Uber.

¿Qué es Uber?

Es una aplicación móvil que pone en contacto a conductores particulares con usuarios. Nació en Silicon Valley, California, en 2009 y hoy está valorada en más de 32.200 millones de euros. El usuario se da de alta y solicita un conductor a través del móvil. La plataforma le informa de qué conductor hará el servicio y cuánto tiempo tardará. Las carreras son, en general, más económicas que las de los taxistas. Uber, que está participada por Google, se lleva un 20% de lo que cobra el conductor.

¿Es legal su servicio?

Hay mucha controversia. El debate surge porque sus conductores no cuentan con la licencia administrativa que exigen las normas para el transporte de viajeros. Esta autorización no es necesaria en en el transporte privado. En ese caso, el conductor no puede recibir una remuneración; solo se pueden compartir gastos. Si se convierte en una actividad comercial, requiere licencia. La clave está en determinar si es una actividad comercial o un transporte privado.

¿Qué supone la medida cautelar?

El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid ordenó ayer la «cesación y prohibición» de los servicios de Uber en toda España. Es una medida cautelar a petición de la Asociación Madrileña del Taxi hasta que presente una demanda contra la plataforma. En ese momento los tribunales decidirán sobre el fondo del asunto. No cabe recurso contra ella, pero si la asociación no presenta la demanda principal en 20 días, la decisión quedará sin efecto. La medida pretende evitar que aumente un «daño inmediato» que se está generando en la industria del taxi. El juez considera que hay indicios de que el servicio podría ser ilegal al no contar con la licencia. Incumplir esa norma supone competir de forma desleal.

¿Qué suecede en otros países?

El gremio de los taxistas ha declarado la guerra a Uber en todas las ciudades donde ha desembarcado, más de 200. En Alemania fue declarado ilegal de forma cautelar, pero la decisión solo duró un mes. La Audiencia Provincial de Fráncfort cambió de opinión al resolver el recurso de Uber. Los magistrados consideraron que, aunque puede haber argumentos para prohibir el servicio, la decisión no podía ser «urgente». Pidieron tiempo para resolver. En Londres es legal. Bélgica, en cambio, sí lo ha prohibido. Francia se pronuncia esta semana. En todos los casos, los taxistas denuncian competencia desleal por no contar con la autorización administrativa.

¿Cuál es el debate de fondo?

La cuestión que subyace en la polémica de Uber es el choque entre las industrias tradicionales y la economía colaborativa. Este movimiento promulga que se compartan bienes —transporte, alojamiento, ropa, comida— en lugar de que se compren o posean. El fenómeno ha nacido al calor de la crisis económica, ya que la gente mira con lupa los gastos, y gracias a internet, que permite poner en contacto a los proveedores y usuarios en masa. En algunos casos, la normativa actual no está preparada para acoger unas actividades nacidas en una era diferente. Falta regulación, una etapa en la que se adentran ahora algunas plataformas.

¿Qué opinan sus detractores y partidarios?

Sus defensores destacan el ahorro de costes y las ventajas sociales y medioambientales que generan; sus retractores recriminan que estas actividades incumplen las normas vigentes, con lo que compiten de forma desleal, y pueden esquivar al Fisco. En la actividad de los transportes, como Uber, la polémica es más compleja, por la exigencia de licencias administrativas.