«El síndrome del impostor»: un peligroso trastorno que puede llevarte a dejar tu empleo

Cada vez más personas se enfrentan a este problema, que les lleva a pensar que sus logros son fruto del azar y no de su trabajo

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Mujer. 32 años. Recién ascendida. ¿Suena bien? Lo cierto es que en algunas ocasiones no todo es tan bonito como a priori parece. De hecho, hay veces —aunque nos cueste creerlo— en que el éxito, más que en privilegio o motivo de alegría, se convierte en nuestro peor enemigo. Es lo que se conoce como el «síndrome del impostor» o, en otras palabras, la dificultad de aceptar los logros y atribuir nuestros éxitos a otros factores externos, como la suerte.

¿Le parece una tontería? En absoluto lo es. Sandra Marín, coach, consultora y formadora en «Mika de Waart», explica a ABC en qué consiste este peligroso trastorno que, lejos de ser un simple miedo o inseguridad, puede incluso costarnos el puesto de trabajo. Quienes lo padecen, dice la experta, se ven a sí mismos como un completo fraude, pues consideran que no han ascendido en base a sus éxitos o inteligencia, sino porque los astros se han alineado para que el puesto sea, injustamente, suyo.

«El 'síndrome del impostor' hace a quien lo padece tener miedo de no estar a la altura y no merecer el cargo que ostenta, pues piensa que cualquiera lo hará mejor. Por ello, en todo momento les invade el temor a ser descubiertos en su supuesta ignorancia». ¿Qué nos lleva a padecer este problema? Según Sandra Marín, «el 'síndrome del impostor' puede afectar a muchas personas en algún momento de sus vidas, sobre todo a la hora de acceder a una nueva responsabilidad». Además, recalca la experta, «es un trastorno especialmente incisivo en mujeres de éxito y estudiantes».

¿A qué se debe?

Las posibles motivos que pueden desencadenar este trastorno son, entre otras, «la falta de seguridad en un mismo, algo que, unido a una baja autoestima, puede llevarnos a la conclusión de que carecemos de poder sobre las metas que conseguimos así como a atribuir todo el peso de nuestros logros a factores externos». Sin embargo, este «síndrome del impostor» no solo aflora por nuestros miedos e inseguridades, sino que también puede ser alentado por los comentarios despectivos de otros compañeros de trabajo que no nos consideran merecedores de una nueva posición en la empresa: «El poder y el éxito generan celos y envidias entre cierto tipo de personas, además, nuestra cultura existe cierta propensión a pensar que las personas exitosas han tenido padrinos», dice Sandra Marín.

Está claro que, como argumenta la coach, el «síndrome del impostor» no debe ser tomado a la ligera pero... ¿realmente es tan grave como parece? «Sentirse constantemente a prueba, nunca parecer lo suficientemente bueno y estar sometido a este diálogo interno tan dañino provoca que muchas personas no solo abandonen sus puestos de trabajo, sino que ni siquiera se presenten como candidatos a ninguna promoción por el eterno temor de ser descubiertos en su 'incapacidad'». De hecho, y según varios estudios a los que hace referencia Marín, «hay datos que nos dicen que el 70% de la población ha sufrido este trastorno en algún momento. Otros análisis aseguran que, tras entrevistar a varias personas de éxito, más del 33% dijo haberse sentido en más de una ocasión no merecedor de la posición laboral que tenía».

Cómo solucionarlo

Estas son las siete claves que, en opinión de Sandra Marín, deberemos tener en cuenta si queremos que el «síndrome del impostor» no acabe perjudicando gravemente nuestra carrera:

1. Acepta que no eres ni debes ser perfecto, el «perfeccionismo» es un mal compañero de viaje. Valórate y quiérete; tú eres lo más importante.

2. Acepta que puedes equivocarte y que quizás no conoces todas las respuestas a las preguntas, o que no sabes hacer ciertas cosas.

3. Atrévete a verbalizar lo que te ocurre a la gente de tu entorno y pídeles su opinión sobre ti y tus pensamientos.

4. Acepta los cumplidos y los elogios. No los pongas en tela de juicio. Disfrútalos, te los mereces.

5. Haz una lista de todas aquellas cualidades que tienes y de los logros que has ido cumpliendo en tu vida y prémiate por ello.

6. Agradece todos los días. Haz una lista de 5 cosas al día que van bien en tu vida y focalízate en lo positivo.

7. Rodéate de personas optimistas y que te infundan alegría y motivación.