BlaBlaCar se llevará un 10% de comisión, ¿será ilegal ahora?
Captura de la página web de Blablacar - abc

BlaBlaCar se llevará un 10% de comisión, ¿será ilegal ahora?

La plataforma ha modificado la forma de pago en pasa a ser intermediario de ese cambio ¿Existe entonces lucro económico?

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Solo han pasado dos semanas desde que la polémica entre las plataformas de consumo colaborativo y Fomento estallara en torno a las multa con las que amenazaba el ministerio. Pese a que la interpretación inicial parecía buscar frenar la economía pasada en la ayuda entre usuarios, el Gobierno dejó muy claro que solo se incurriría en una ilegalidad si hubiese lucro monetario. Parecía que el Ejecutivo y las plataformas de BlaBlaCar y Uber habían hecho las paces pero la primera, una web que pone en contacto a usuarios que busquen compartir coche en un mismo trayecto, ha movido ficha rozando terreno peligroso.

BlaBlaCar empezó a partir de ayer jueves a cobrar una comisión del 10% por cada trayecto. No llegó por sorpresa pero ha reabierto la caja de Pandora. Es una medida que ya puso en marcha la empresa francesa en su país de orígen y ya había anunciado hace unos meses que nuestro país sería el siguiente.

Pagar al conductor al final del trayecto, sin que BlaBlaCar estuviese presente en ningún momento del intercambio, es ya cosa del pasado. Ahora un usuario puede reservar un asiento en un coche, tal y como lo haría al contratar un servicio privado. Desde BlaBlaCar afirman que esta medida protege a sus usuarios ante sorpresas de último momento. Al efectuar la reserva a través de la web, se le aplicará un sobrecoste del 10% más del 21% del IVA. Así, si un trayecto vale 15 euros, el pasajero en potencia acabará pagando 16,82 en total.

En el trayecto que realizó ABC.es con una usuaria de BlaBlaCar, ella mencionó que si un precio no le parecía justo, la flexibilidad y la informalidad del pago le permitía negociarlo con el propio conductor. Ahora, la transacción pasa por un intermediario. Y es que es precisamente esa la justificación que da la plataforma para afirmar que sigue dentro de la legalidad. Afirman que ellos no son los responsables del servicio en sí, sino meramente una conector entre dos particulares. Si esto bastará para volar por debajo del radar de Fomento es una pregunta que aún se mantiene abierta.