Manuel Santana, primer campeón español de Roland Garros en 1961 - abc
roland garros 2012

España conquista París

Manuel Santana abrió la caja de los deseos parisinos, después llegarían Gimeno, Arantxa, Bruguera, Moya, Costa o Ferrero

laura marta
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Lo de ganar siete títulos de Roland Garros solo está al alcance de Rafael Nadal, pero a los españoles siempre se les dio especialmente bien la tierra de París. Especialmente a partir de los 90, el trofeo de los mosqueteros ha tenido mucho sabor español desde que en 1961 Manuel Santana alzara el primer trofeo.

El dominio de los tenistas norteamericanos y australianos era total hasta que un joven español de 23 años se colara en la final de Roland Garros de 1961. Le costó cinco sets, pero consiguió que su nombre entrara en el selecto club de los que se coronaron en París al ganar a Nicola Pietrangeli por 4-6, 6-1, 3-6, 6-0 y 6-2. Tres años más tarde repetiría final y contrincante y volvería a llevarse el título para casa por 6-3, 6-1, 4-6 y 7-5.

Tendrían que pasar 8 años para que otro español triunfara en la capital francesa. Fue Andrés Gimeno y venció al francés Patrick Proisy por 4-6, 6-3, 6-1 y 6-1. En 1974 Manuel Orantes perdió ante Bjorn Borg (2-6, 6-7, 6-0, 6-1 y 6-1) en la primera final que alcanzaban ambos tenistas. El sueco ganaría al año siguiente y enlazaría cuatro más entre 1978 y 1981 convirtiéndose, hasta la aparición de Nadal, en el único tenista en ganar tantos títulos en Roland Garros.

Tras dos décadas de sequía ganadora, los noventa serían españoles. Tanto campeones como finalistas, la tierra batida se tiñó de rojo y amarillo. En 1989 alcanzaría la gloria Arantxa Sánchez Vicario, que venció a la todopoderosa tenista alemana Steffi Graf por 7-6 (6, 3-6 y 7-5. Perdería contra Mónica Seles en 1991 por 6-3 y 6-4.

Sergi Bruguera se coronó en 1993 ante Jim Courier por 6–4, 2–6, 6–2, 3–6, 6–3, y repetiría en 1994 ante un compatriota, Alberto Berasategui, a quien venció por 6–3, 7–5, 2–6, 6–1. Triunfo que se sumaría al de Sánchez Vicario en el cuadro femenino (ganó a Mary Pierce por un doble 6-4). El tenista catalán llegaría a la final de 1997, pero Gustavo Kuerten le arrebató el trofeo con su victoria por 6–3, 6–4, 6–2.

El tercer título de la campeona española llegaría en 1998, cuando se tomaría la revancha ante Mónica Seles por 7-6, 0-6 y 6-2. En el cuadro masculino se viviría otro duelo fratricida. Carlos Moyá ganó a Álex Corretja por 6-3, 7-5 y 6-3. Corretja también perdería otra final, en 2001, contra el verdugo de Bruguera, el brasileño Kuerten.

El tercer duelo entre españoles se vivió ya en 2002. Albert Costa venció a Juan Carlos Ferrero por 6–1, 6–0, 4–6, 6–3, pero el tenista valenciano conseguiría su merecido título en 2003 ante el holandés Martin Verkerk por 6-1, 6-3 y 6-2.

Y a partir de 2005, Rafael Nadal: una leyenda que sigue aumentando cada día.