Andy Murray, un británico en la final de Wimbledon 74 años después
El tenista Andy Murray golpea cerca de la red - reuters
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Andy Murray, un británico en la final de Wimbledon 74 años después

El tenista superó a Jo-Wilfried Tsonga (6-3, 6-4, 3-6 y 7-5) y se medirá a Federer

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Drama Queen, como llaman a Andy Murray, al fin consiguió desquitarse del significado del mote. El británico, al fin, alcanza la final del torneo londinense más prestigoso. Al fin, después de 74 años, un local puede volver a alzar el trofeo. Murray puede hacer historia después de colarse en la final tras ganar a Jo-Wilfried Tsonga por (6-3, 6-4, 3-6 y 7-5 ) [Así lo hemos contado].

Los dos primeros sets tuvieron un único protagonista. Murray se paseó por el All England Club con una facilidad impropia a lo que se presupone en una ronda como semifinales. En el segundo juego el británico rompió el servicio del francés y desde ese momento el tenis de Murray fue a más. Recuperó tres bolas de saque con las que Tsonga le hubiera puesto en aprieto y los saques directos levantaban al público, que clamaban los puntos victoriosos del británico.

En la segunda manga Tsonga no apareció tampoco. Golpeaba apagado, los errores forzados eran el decorado principal del campo donde golpeaba el francés. El británico se sumó este parcial sin esforzarse demasiado, uno de los juegos en los que servía duró 1 minuto y 10 segundos.

Pero el francés tenía algo que decir en la semifinal. Su discurso se hizo esperar hasta el tercer set, pero cuando llegó lo hizo por todo lo alto. Tsonga rompió en blanco el servicio a Murray y con bonitas voleas y puntos desde el suelo remontó los ánimos del público, que estaban viendo una semifinal muy distinta a la anterior. Tsonga disfrutaba del juego, movía al británico de un lado a otro de la pista y se hacía dueño de la red y del set.

El cuarto set ya contaba con ambos jugadores en pleno rendimiento. Dos roturas de saque, una por cabeza, mantuvieron el set muy igualado. El británico se enfadaba tras cada golpe fallido mientras que el francés disfrutaba de la remontada que estaba protagonizando. Al fin Andy Murray despertó y sentenció el partido con una derecha imposible de responder. Al fin, 74 años después, un británico podrá conquistar Wimbledon.