Real Madrid

Reguilón exige el mejor Marcelo

El canterano coge más galones y Solari trabaja para que el brasileño «vuelva»

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Solari ha tomado decisiones drásticas que le han dado la razón con el paso del tiempo. Con Sergio Ramos, Carvajal y Karim Benzema como ejemplos inexpugnables, el responsable del Real Madrid sentó a varios jugadores consagrados a partir de noviembre para crear un equipo físicamente más sólido que superara una crisis de resultados agobiante. Sus cambios fueron una advertencia para otros titulares que tampoco rendían y vieron las orejas al lobo. El argentino sentó primero a Isco, sustituyó en numerosas ocasiones a Modric y finalmente quitó del once a Marcelo para apuntalar una defensa que hacía agua por el flanco izquierdo. El ascenso de Reguilón en el rango del equipo ha confirmado la suplencia del brasileño. La diferencia entre Marcelo e Isco es que mientras el español demuestra desapego ante su situación, el suramericano expresa su apoyo constante al equipo con vítores a sus compañeros y celebraciones que hacen piña. Es positivo y admite que el Real Madrid está por encima de su realidad particular.

Reguilón defiende mejor y está en forma: Solari sabe lo que el madrileño le ofrece y le alinea porque la retaguardia está más equilibrada con él. Ramos confía en la entrega del joven valor para tapar su banda. Sergio Reguilón ha basado su progresión en un estado físico perfecto. Quiere que el capitán crea en él y no sufra quebraderos de cabeza por el flanco izquierdo.

El entrenador tiene una posición clara en esta competencia entre un muchacho de 22 años y la estrella de 30: potenciará la evolución de ambos. Consolidará el salto adelante del canterano y trabajará para que Marcelo vuelva a ser el de antes. Solari es rotundo: no será el técnico que enterrará al brasileño. Desea recuperarle para que ofrezca el talento que le convirtió en el mejor lateral izquierdo ofensivo del mundo.

Objetivo, que Marcelo vuelva a ser Marcelo. El entrenador pretende que los dos laterales estén en perfecto estado para hacer un reparto de esfuerzos equitativo y perenne. Su meta es «que Marcelo vuelva a ser Marcelo». El club destaca que «los dos jugadores son patrimonio del club y debemos apoyarlos indistintamente. Uno es una estrella del presente y el otro es presente y futuro».

El rendimiento de Reguilón exige el mejor Marcelo para desbancarle del sitio. Formado en la cantera blanca desde los cuatro años, cuando fue inscrito en el equipo de la Fundación Real Madrid Becerril, el madrileño ascendió a la primera plantilla esta temporada y ya ha disputado trece partidos, ocho de ellos de Liga. Quitó la titularidad al brasileño en diciembre. Marcelo suma veintiún encuentros, con tres goles y tres asistencias en su balance atacante, pero en esta cuesta de enero juega la Copa en el anhelo de Solari de concederle minutos para que recupere la forma en competición.

Codo a codo con Pintus

El segundo capitán se ha puesto duro consigo mismo para volver a ser el que fue. Trabaja con Pintus para obtener la puesta a punto que le hizo rematar muy bien las tres últimas campañas a partir de febrero. Mientras lo logra, Reguilón es fijo en la Liga. El canterano ataca y defiende con un amplio desarrollo físico.

El reto de Marcelo es alcanzar un buen nivel para volver a su «trono» en la Champions. Deberá esmerarse, pues quedan quince días para la cita de Amsterdam. Y antes, el 9 de febrero, llega la visita al Atlético en el Metropolitano. Solari rota a los dos laterales. Piensa que la mejoría del veterano pasa por jugar, como hizo con Modric. Ensayó en Leganés con el brasileño de centrocampista y el madrileño de lateral puro. Pero en los partidos de Liga manda el chaval. Compiten el talento mágico frente a la eficacia práctica, todas ellas virtudes necesarias, pero los momentos complicados piden seguridad. Y hoy, Reguilón aporta esa seguridad.