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Mercado de fichajes

El Real Madrid se desmarca de Neymar

El club blanco desoye los continuos ofrecimientos para fichar al brasileño, que está desesperado por salir del PSG este verano

Rubén Cañizares
MadridActualizado:

A cuatro días del debut del PSG en la Ligue 1 (domingo, 21.00 horas ante el Nimes), la ansiedad de Neymar por verse en la tesitura de vestirse de nuevo la camiseta del PSG sube a niveles de desesperación. El jugador brasileño está obsesionado con salir de París, a donde llegó hace justo dos años, y los modos en los que se produzca su adiós le importan tan poco como en su momento nada le incumbieron las formas en sus salidas del Santos y el Barcelona. Neymar solo piensa en sí mismo, y eso no va a cambiar. Por eso, su temor a entrar en la lista de convocados de Tuchel para el partido del domingo y verse las caras con la que, de momento, sigue siendo su afición.

Un temor que ha hecho acelerar a su padre y representante, Neymar Sr., ofreciendo a su hijo a algunos de los grandes clubes de Europa, como United, Juventus y, una vez más, el Real Madrid, que no tiene intención alguna de ir a por el que un día fue su objetivo número uno: «No hay nada de nada con Neymar», aseguran personas importantes de la entidad blanca a este periódico, unas explicaciones que se han repetido en varias ocasiones desde que hace mes y medio se hiciera notorio que el brasileño quería abandonar el PSG y que el propio club francés lo habría puesto en el mercado.

Tampoco la cesión

Es el «never, never, never» de 2019, aunque en este caso la insistencia del club blanco en negar cualquier tipo de interés o acercamiento a Neymar parece ir muy en serio, algo que en su momento no sucedió con aquella famosa negativa de Florentino en el verano de 2003 cuando se le cuestionaba por el posible fichaje de David Beckham, que finalmente sí se llevó adelante aquel año. Ni siquiera el formato de cesión con opción obligatoria de compra para dentro de doce meses convence en la casa blanca, que aduce overbooking en el puesto en el que juega el ariete brasileño, además de recelar de su estado físico, como ya contó hace un mes este periódico, y que también es conocedor de primera mano del poco afecto que hay por Neymar entre la afición del Real Madrid.

La izquierda, cubierta

La apuesta por Hazard, como nuevo futbolista franquicia, además de la llegada de Rodrygo, la presencia de Vinicius y, de momento, la compleja salida de Bale, hacen que haya cuatro jugadores para el puesto de atacante izquierdo, justo el lugar donde juega Neymar, que tras dos años convulsos en el PSG ha acumulado un historial de lesiones que deja mucha dudas sobre su rendimiento. Y los hinchas blancos, según las encuestas que maneja el Real Madrid, tampoco ven con buenos ojos la posible llegada del brasileño.

También, el hipotético fichaje de Neymar sería un muro para un futuro en blanco y morado de Mbappé, un futbolista por el que sí hay interés en el Real Madrid pensando a dos-tres años vista. El aterrizaje del brasileño en la capital de España, más la llegada de Hazard este verano no parecen compatibles con la presencia de Kylian en las próximas temporadas. El fútbol ya no es como a principios de siglo, con un mercado elevado a cantidades inabarcables, y ya no tiene el Real Madrid tan accesible juntar galácticos como hacía hace veinte años. Otro motivo más para que el club blanco se desmarque de los movimientos de jugador y PSG.

Y es que el club francés, aunque Tuchel haya dicho públicamente que cuenta con él, también tiene como prioridad quitarse de encima al futbolista, y si es necesario lo hará con una fórmula que facilite al futuro comprador la adquisición del fichaje más caro de la historia. Al Khelaifi es consciente de que el caso Neymar estalló a contrapié de las planificaciones deportivas de todos los posibles candidatos a ficharlo. Una cesión de 20 millones de euros más la ficha -30 millones netos- y un precio de venta que rondaría los 150-160 millones es el trato que tiene entre manos el club francés, pero las puertas tocadas hasta el momento han dicho que no, y la única que estaría dispuesta a abrirse, que es la del Barcelona, no es del agrado del club francés.

Es ahí donde la presión de jugador y padre pueden hacer cambiar de opinión a los dueños del PSG. Sus malas relaciones con el Barcelona provocan que la entidad parisina no quiera saber nada de los azulgranas, y el club catalán ejerce de momento de sujeto pasivo, dejando todo el trabajo sucio al padre de Neymar: «Sabemos que no se encuentra bien allí, pero es un tema que se tiene que resolver en París. No hay caso Neymar y, si algún día lo hay, ya hablaremos. A día de hoy, está descartado», dijo el pasado domingo Jordi Cardoner.

Ese, a día de hoy, como apuntilla el vicepresidente culé, evidencia el deseo del Barcelona de recuperar al brasileño, pero no solo su inexistente relación con el PSG está en su contra. Para no excederse en gasto en nóminas, debe aligerar su plantilla, y tiene mucho trabajo ahí. Coutinho, Rakitic y Dembélé ayudarían a ello, pero ninguno se quiere marchar y no hay tampoco ofertas atractivas. Además, están los problemas de Hacienda con Neymar, que le reclama 35 millones de euros y le amenaza con el embargo de bienes y cuentas corrientes, y para completar el sudoku de problemas judiciales, el mismo futbolista sigue adelante con la demanda al Barcelona por los 30 millones de euros de comisión que le reclama su padre tras la renovación de contrato en 2015. Así está, a 6 de agosto, el laberinto sin salida de Neymar Jr.