Real Madrid

El equipo de Solari acusó el desgaste de 14 partidos en 44 días

El argentino piensa que la Liga no está perdida, porque los rivales también sufren en cada jornada y quedan muchos partidos difíciles

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Caras con la mirada perdida. Un cansancio que se mezclaba con la derrota para dejar semblantes de tristeza. La remontada era sesada de golpe por un mal partido. Fue un duro golpe para los futbolistas del Real Madrid. Tras comenzar una proyección física y mental en enero, consolidada con el empate en Barcelona y las victorias ante el Atlético y el Ajax, la derrota frente al Girona supuso una enorme decepción para los jugadores, que superaba a la que sentían los aficionados al salir del Bernabéu. Para el madridismo, ahora, el campeonato español está perdido, pues no se podía fallar para cazar al Barcelona. Solari y sus pupilos hablaron en el vestuario y negaron ese descarte para el título.

Ramos, doble amonestación y roja: cumplirá sanción ante el Levante y jugará el clásico, pero luego seguirá con cuatro tarjetas amarillas

«La Liga no está perdida, en absoluto. Todos los partidos son difíciles para todos, como ha demostrado el Girona, y para nuestros rivales también. Tenemos que seguir ganando para intentar recortar». El responsable del Real Madrid que el fiasco fue consecuencia del desgaste soportado por sus hombres a lo largo de catorce partidos disputados en 44 días, un promedio de uno cada tres fechas durante mes y medio sin parar: «El Girona aguantó el tipo en el primer tiempo, cuando tuvimos ocasiones para hacer más goles, y en el segundo salió con mucha energía y fue contundente cuando atacó. Nos faltó lucidez. Acusamos el desgaste, que no es sólo físico, también es mental, de concentración».

Aprobó el rendimiento de Marcelo: «Creo que estuvo bien». La expulsión de Ramos por dos tarjetas la consideró «gajes del oficio». El capitán no estará el domingo frente al Levante y se asegura su presencia en el clásico liguero, pero se mantiene con la amenaza de cuatro cartulinas amarillas para las jornadas posteriores a los dos duelos con el Barcelona, en Copa y en Liga.

Lucas Vázquez hizo una buena reflexión sobre el 1-2: «Llevamos un mes y medio cargado de partidos de máxima exigencia y el equipo lo pagó. Hay que hacer autocrítica para que los errores no se repitan. Es un día fastidiado. Comenzamos bien, pero después no estuvimos finos, nos desconectamos».