Jesús Navas, en el España-Noruega
Jesús Navas, en el España-Noruega - EP
Selección española

Jesús Navas, un regreso con todos los honores

Maduro y asentado como un lateral de moda, su vuelta, 1.844 días después, encantó a Luis Enrique

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En el reparto de estrellitas, prácticamente todas las crónicas coincidieron en atribuirle una muy buena nota a Jesús Navas en el España-Noruega, probablemente una de las mejores noticias de la selección en Mestalla. Luis Enrique le quería para abrir campo y actuar casi como extremo y así le respondió el sevillista, un campeón de todo con la selección al que pocos esperaban de nuevo por aquí.

Porque Navas llevaba desde marzo de 2014 sin ponerse la camiseta roja y se daba por hecho que su etapa como internacional terminó ahí, con Del Bosque entonces como técnico. Sin embargo, sus notables actuaciones con su club, y la ausencia de Dani Carvajal, han permitido a Navas regresar a lo grande. 1.844 días después defendió bandera y lo hizo mejor que bien. «Ha estado espectacular, no se ha equivocado en nada y ha centrado de forma exquisita», resumió Luis Enrique después del duelo del pasado sábado.

«Me alegro mucho por su vuelta», explica Vicente del Bosque a ABC. Al exseleccionador le dolió en su momento dejar a Navas fuera del Mundial de Brasil y más después de contar con él en Sudáfrica (tiene su protagonismo en la jugada del gol de Iniesta) y en la Eurocopa de 2012, pero celebra la progresión que ha tenido durante estas últimas temporadas hasta reconvertirse y ser uno de los laterales del momento. «Ha demostrado una continuidad y un rendimiento óptimo. Se ha ganado a pulso volver a la selección, es una alegría». Ya en modo nostálgico, Del Bosque ensalza a la persona. «Le tengo mucho aprecio, es uno de nuestros héroes, uno de nuestros ídolos».

Ramos, padrino

Lo es a todos los efectos. Navas ha estado pletórico en esta concentración, feliz como si fuera la primera vez. Le recibió Ramos, padrino de su boda y de uno de sus dos hijos, con un «bienvenido otra vez» y un beso fraternal, unidos también en la desgracia porque ambos eran muy amigos de Antonio Puerta. «Sergio y yo somos como de la familia, estamos siempre hablando. Es como un hermano mayor», reconoce. Y eso que el madridista es tres meses menor, pero siempre ha cuidado de él, especialmente cuando a Navas se le protegía ya que le generaba cierta ansiedad estar con la selección y pasar demasiado tiempo alejado de su gente.

Ahora, después de cuatro años en el Manchester City (pagó 21 millones por el fichaje), está encantado en Los Palacios, un ciudadano más que pasea por sus calles sin alterarse. En el Sevilla ha dado la razón a Pep Guardiola, que fue el primero en apostar por él como lateral. Es incansable, de arriba para abajo sin parar, y presenta un físico envidiable. Si ya de por sí ha sido siempre rápido y finísimo, ahora lo es más porque se ha esmerado en mantener una alimentación muy controlada. Su caso sirve como ejemplo para otros veteranos. «No cierro la puerta a la selección, mirad a Jesús Navas», dice Íker Casillas, ansioso por volver.