El Tau saca lustre a sus vitrinas para hacer sitio a su sexto título

JAVIER HERNÁNDEZ | MADRID
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Joseph Gomis se acordará muchas veces del partido de ayer. Por dos veces tuvo el partido en sus manos, la finalísima de la Copa del Rey, en su 73 edición, pero falló. En el tiro libre adicional que hubiera dado el título al Unicaja con el tiempo reglamentario casi cumplido y luego en su duda hacia la gloria, con un balón que cayó en manos de Berni Rodríguez, ya en agónico epílogo de la prórroga. El escolta tiró precipitado... Y se acabó. Pete Mickeal, el hombre que mantuvo en el tiempo extra al cuadro vitoriano, se quedó con el balón tras «puntear» el tiro al escolta malagueño. La euforia para festejar los seis títulos ya en las vitrinas del Tau. Splitter se acercó a la afición vitoriana, en uno de los fondos del Palacio de los Deportes de la Comunidad. El ritual siguió con Pablo Prigioni, encaramado a una canasta. Tijera en mano, claro, para repetir un gesto habitual en él desde hace tiempo. Recortar la red, obra del ganador. Antes se había abrazado con Sergi Vidal e Igor Rakocevic. El serbio logró su objetivo, sumar la triple corona, pero no hizo un gran partido. Welsch y Berni le sometieron durante la contienda a un auténtico infierno, pero el final fue lo mejor.

Aíto García Reneses, el técnico cajista, usó, por primera vez en el torneo, a Carlos Cabezas. Le metió en el quinteto titular para que entrara en el partido, un duelo llevado al límite, en la pista y en los banquillos. Aíto contra Dusko (Ivanovic), lucha en las táctica con todo el repertorio posible, zona va, zona viene. Con una gran brega en los tableros. Ahí, Robert Archibald fue un «MVP» sin corona. Realizó un gran partido (y toda la Copa) ante tipos como Splitter (eliminado en el carrusel de tiros libres del final del cuarto acto), pero la votación para señalar al mejor del partido siempre va en el carro del vencedor. La pequeña injusticia del torneo con un oficinista de primera. Sobrio, algo soso en el juego y tosco en movimientos, pero muy eficaz. Aíto le tuvo en el DKV Juventud y se lo llevó al Unicaja. Ayer estuvo soberbio: a sus 16 puntos añadió 13 rebotes (ocho de ellos en ataque), un 4/4 en tiros libres, 4 tapones y un 30 de valoración.

Teletovic, el bosnio que clavó un 6/12 desde el triple al Unicaja, fue el galardonado. Ese perímetro, el que ha hecho de los cajistas el segundo mejor de la Liga, le condenó, con la instántanea final incluida: el cromo de Pete Mickeal (20 pts., y 24 de valoración) en la Copa del medio siglo, la vida del Basconia.