Lamela se rompe por dentro
Yago Lamela en una imaghen de archivo - ABC
ATLETISMO

Lamela se rompe por dentro

El ex saltador ingresa en el hospital San Agustín de Avilés con un cuadro depresivo

MADRID Actualizado:

El ex atleta Yago Lamela fue internado el pasado viernes en el Hospital San Agustín de Avilés, en la planta de psiquiatría, debido a una depresión, según informó el diario «La Nueva España». El saltador español fue atendido al mediodía por el servicio de urgencias con un cuadro depresivo y por la tarde era ingresado en una habitación cerrada para las visitas y que solo se comunica a través de un telefonillo.

Lamela, que dejó el atletismo en 2009, cerró definitivamente la puerta a la práctica deportiva y se dedicó a otras actividades, como la realización de cursos de piloto comercial de helicópteros. Volar, en la pista y fuera de ella, siempre ha sido su sueño.

El año pasado regresó a sus estudios de Informática en Estados Unidos, pero hace poco más de un mes, Lamela volvió a instalarse en Avilés, en casa de sus padres. Según sus familiares, nada parecía presagiar este brote depresivo, pues su estado anímico era bueno a pesar de que había aumentado su peso de forma notoria. Con todo, este no era el primer ataque de ansiedad que sufría el avilesino. Después de tantas lesiones, la moral del deportista se vio mermada y se sucedieron los ataques depresivos y de ansiedad. Se sometió en 2006 a un plan de «reconstrucción» física y anímica en la Escuela de Medicina del Deporte de Oviedo.

Durante diez años su salto de 8'56 metros fue el límite para todo saltador europeo. En 1999, Yago Lamela consiguió con esa marca el subcampeonato del mundo en pista cubierta y mantuvo el récord hasta que Sebastian Mayer lograra saltar 8'71 en el Campeonato de Europa de Turín hace dos años.

A partir de 2004, las lesiones terminaron por minar la salud de Lamela y dejó de competir en grandes eventos, salvo en los Juegos Olímpicos de Atenas. Pero ya llegó con muy poquitas fuerzas y apenas llegó a los 8 metros, distancia que había superado sin problemas desde sus primeros campeonatos. Fue su última participación en un gran evento antes de retirarse definitivamente en 2009.

La operación en el tendón de Aquiles fue el principio del fin para Lamela. A partir de ahí no pudo volver a entrenarse con normalidad. Tardó demasiado tiempo en recuperarse y, aunque volvió a saltar para ponerse en forma, en 2006 tuvo que pasar de nuevo por el quirófano. Esta vez fueron los tendones de los dos talones. Tras varios meses de recuperación, Lamela logró recuperar su estado físico y su objetivo para volver a ser el de siempre lo fijó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Sin embargo, la puntilla la dio la rotura de un gemelo. Era hora de decir adiós. El cuerpo no respondía a pesar de todos los esfuerzos y todos los intentos.