Atletismo

Así se gestó la denuncia por abusos sexuales en el atletismo

El mundillo no sale del estupor y la conmoción por las acusaciones contra el entrenador Miguel Ángel Millán

JOSÉ CARLOS CARABIAS
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Seis semanas atrás, preparado ya para coger el petate y emprender una honorable vida de jubilado, el expresidente de la Federación Española de Atletismo, José María Odriozola, recibió una documentación que lo transportó al borde del estupor. Un joven atleta de 19 años había presentado una denuncia por abusos sexuales continuados en el juzgado número dos de San Cristóbal de la Laguna, una localidad que se mezcla hacia el noroeste con Santa Cruz de Tenerife, y en la que vive el acusado, uno de los entrenadores de cabecera en la historia reciente del atletismo español, Miguel Ángel Millán. El incombustible Odriozola de las mil batallas y polémicas por dopaje adoptó una de las decisiones más fulminantes en sus 28 años de mandato: destituyó al instante a Millán. El joven atleta denunciante había recabado ayuda y testimonio de antiguos discípulos de Millán, ahora sometidos a un escrutinio arbitrario y parcial. Odriozola sabía, como todo el atletismo, que uno de ellos era Antonio Peñalver, el supermán del decatlón que hizo cumbre con una plata en Barcelona 92.

Hasta esa comunicación, el historial de Millán era intachable en cuestiones técnicas. «Un tipo serio, trabajador, profesional, inteligente y muy rígido con sus atletas», explica a ABC una fuente del atletismo que prefiere el anonimato. Las pruebas combinadas del equipo español, de las que él era responsable y de las que ahora se encarga Manuela Alonso Salt, requieren una preparación cercana entre entrenador y atleta. Hay que estar muy en contacto, corregir constantemente y probar parámetros para cualquiera de las disciplinas (heptalón, pentatlón y decatlón), dicen los especialistas consultados.

Pruebas combinadas

Casi nadie en heptalón, pentatlón y decatlón quiere hablar en profundidad de las circunstancias y los métodos de Millán porque existe una denuncia, una investigación policial, secreto de sumario, cinco testigos que corroboran la acusación de abusos sexuales y el testimonio de Peñalver, subcampeón olímpico, que dijo en El País: «¿Cómo no iba a testificar? Lo que digo en la declaración policial sobre los abusos de mi entrenador Millán es lo que pasó, sin más historias». Uno de las deportistas requeridos por ABC dejó en el aire una sentencia inquietante. «Yo no tenía ni idea de lo que pasaba con Millán, pero ahora resulta que todo el mundo lo sabía».

Habría sucedido hace treinta años con Peñalver y otros atletas, 20 ó 30 según él en su pueblo de Alhama de Murcia (21.000 habitantes) en los años ochenta. Pero también hoy en día en Tenerife según la denuncia del joven atleta de 19 años. Como Odriozola estaba al tanto de la liebre hace más de un mes, Peñalver puso en conocimiento de la Federación a principios de semana su declaración en la comisaría de Murcia. El nuevo presidente, Raúl Chapado, fue informado de la tormenta que se venía encima.

Una vez que ha expresado en público su historia como presunta víctima de abusos sexuales, Antonio Peñalver está dispuesto a tirar de la manta, aportar más detalles y llegar hasta el límite para descifrar lo que ha expresado en círculos privados a algunos amigos con voz muy quebrada, roto moralmente y con dificultades al respirar.

El exdecatleta y exdirector de deportes de la comunidad de Murcia tiene 48 años y los delitos ya habrían prescrito puesto que acontecieron hace 24 o 25 años. Por ese motivo quiere ayudar con su testimonio para que aparezcan nuevos denunciantes de casos actuales, como el atleta tinerfeño de 19 años.

Miguel Ángel Millán ha adiestrado, entre otros, a sus dos hijos, ambos lanzadores de peso. Germán Millán se retiró en el verano de 2015 con 24 medallas en campeonatos nacionales. Es el actual seleccionador español junior de peso. Joaquín Millán es atleta del Tenerife CajaCanarias y compite en lanzamiento de peso y disco.