Los triunfos deportivos de Alemania Occidental, bajo sospecha por dopaje
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Los triunfos deportivos de Alemania Occidental, bajo sospecha por dopaje

Un informe pone al descubierto un programa de dopaje que cuestiona incluso el subcampeonato del Mundial de 1966

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Un informe sobre el dopaje en el deporte alemán desde la década de 1950, mantenido en secreto durante meses, fue publicado el lunes con información sobre el uso sistemático de sustancias prohibidas durante décadas.

El informe cuenta cómo la República Federal de Alemania (RFA) organizó y experimentó con el dopaje en el deporte desde la década de 1950, a un nivel muy parecido a su vecino del este, utilizando la política deportiva y la medicina para respaldar la investigación.

También plantea dudas sobre si algunos futbolistas alemanes "hacia el final" del Mundial de fútbol de Inglaterra 1966 estaban limpios, puesto que, según un documento de la FIFA de la época, tres jugadores mostraban trazas de efedrina.

El informe dice: "La hasta ahora desconocida carta del responsable de la FIFA doctor Mihailo Andrejevic informa al presidente de la Federación Alemana de Atletismo, doctor Max Danz, de que en unas pruebas antidopaje llevadas a cabo por la FIFA a finales del Mundial de 1966, tres futbolistas del equipo alemán tenían 'ligeras señales' de efedrina". Cuando el asunto se conoció por primera vez el año pasado, la FIFA dijo que no tenía conocimiento de la carta.

Cóctel de sustancias prohibidas

Encargado por el Instituto Federal y preparado por la Universidad berlinesa de Humboldt y la Universidad de Münster, el informe dijo que a deportistas de muchas disciplinas se les dieron con conocimiento y durante años sustancias para mejorar el rendimiento, como esteroides, testosterona y anfetaminas.

"El Ministerio del Interior tiene un fuerte interés en que se aclare y se valore completamente la historia del dopaje", dijo el portavoz del ministerio Philipp Spauschus en una rueda de prensa, poco antes de que el informe se hiciera público.

El informe se completó en abril, pero su contenido no se había hecho público anteriormente. Dice que en los años 70 como muy tarde, la RFA estaba implicada de manera activa en experimentos con sustancias para mejorar el rendimiento, como esteroides anabolizantes, testosterona y eritropoyetina (EPO), financiado con el dinero de los contribuyentes.

En muchos deportes se usaba cualquier sustancia que mejorara el rendimiento, añadió el informe. Una controvertida inyección distribuida entre los deportistas de Alemania Occidental durante los Juegos Olímpicos de 1976 desataron el primer escándalo moderno de dopaje.

Lecciones de la RDA

Antes y después de la reunificación de las dos Alemanias en 1990, la República Democrática Alemana era vista como un país que usaba el dopaje con apoyo estatal para amplificar su posición en el mundo a través de los éxitos deportivos. En cambio, nunca se sospechó de que la RFA cometiese un dopaje sistemático con apoyo estatal, sino un país con casos aislados.

Según el estudio, desde el final de la Guerra Fría la RFA estaba más deseosa de adoptar métodos utilizados en la antigua Alemania Oriental más que en abordar el pasado de dopaje de Alemania Occidental.

El informe cita a un alto cargo de una federación deportiva en aquella época diciendo: "Los técnicos siempre me decían que si no tomabas nada, entonces no serás alguien. Cualquiera que se haya convertido en alguien estaba tomándola (testosterona)".

Spauschus dijo que Alemania se toma la lucha contra el dopaje en serio. "Combatir el dopaje es, por supuesto, responsabilidad del mundo del deporte, pero el Gobierno alemán lo apoya al extremo de que esto cae en el ámbito de su responsabilidad y hace campaña por un deporte limpio que esté libre de manipulación y usa el dinero de los contribuyentes para ello", sostuvo.