La última de la izquierda balear: encierros con toros hinchables en Inca

La isla aún acogerá este verano varios festejos taurinos, a la espera de que el Parlamento autonómico apruebe en breve el proyecto de corridas «a la balear»

Palma de MallorcaActualizado:

El programa de las fiestas patronales del municipio mallorquín de Inca presenta este año, como gran novedad, la celebración de un encierro. Sin embargo, los animalistas y los antitaurinos no tienen motivos para preocuparse, pues no se utilizarán toros bravos, sino exclusivamente... toros hinchables. Así lo anunció el pasado martes el concejal de Participación Ciudadana y Fiestas, Antoni Peña, según recoge este miércoles el diario «Última Hora». Cabe recordar que en Inca gobierna en el presente mandato un equipo de gobierno presidido por el socialista Virgilio Moreno y conformado por el PSOE, la coalición econacionalista MÉS, Independents d'Inca y Proposta per les Illes (PI).

El citado «encierro» se celebrará el próximo 20 de julio, en el inicio de las fiestas de San Abdón y San Senén, bajo la denominación de «SenenSierro». Según explicó Peña, se utilizarán toros hinchables de dos metros, semejantes a los que se emplean en la Península para determinados encierros infantiles.

La Plaza de España de Inca será el lugar que acogerá el chupinazo, que tendrá lugar a las ocho menos cuarto de la tarde del citado 20 de julio. Media hora después, empezará el mencionado «encierro», que recorrerá las calles Major, Bisbe Llompart, Ramón Llull y la avenida de las Germanies, hasta llegar a la plaza de toros de la localidad. A lo largo de todo el recorrido se colocarán vallas. Por su parte, los participantes deberán ir vestidos de blanco y con un pañuelo rojo. En el coso se celebrará a continuación una fiesta.

Cabe recordar que a lo largo de las últimas décadas Inca ha sido uno de los municipios de Mallorca con una mayor afición hacia los festejos taurinos. Precisamente, el pasado 11 de junio la plaza de toros del municipio abrió la temporada de este verano en la isla, con un cartel integrado por Manuel Escribano, Saúl Jiménez Fortes y el malogrado Iván Fandiño, que salió a hombros por última vez en esta plaza.

Dos corridas en Palma

Por lo que respecta a los aficionados taurinos de Palma, aún podrán disfrutar durante estos meses de dos festejos clásicos, que quizás podrían ser los últimos que se celebren en la capital isleña, debido a la inminente aprobación de la proposición de ley de toros «a la balear», como se la conoce coloquialmente. La primera corrida en el Coliseo Balear se celebrará el próximo 27 de julio, con la presencia de Juan José Padilla, El Fandi y Sebastián Castella. Posteriormente, el 3 de agosto la plaza palmesana acogerá un nuevo festejo, con un cartel conformado por Francisco Rivera Ordoñez, Talavante y Cayetano Rivera Ordoñez.

Poco antes de esas fechas, en concreto el 24 de julio, está previsto que el Parlamento regional apruebe la proposición de ley de «regulación de las corridas de toros en Baleares», presentada de manera conjunta por el PSOE, MÉS —tanto de Mallorca como de Menorca— y Podemos. La citada proposición no prohíbe expresamente los festejos taurinos, pero fija numerosas restricciones para su celebración, lo que en la práctica supondrá hacerlos casi inviables en el futuro. A la espera de saber si la nueva norma autonómica puede acabar o no en los tribunales en los próximos meses, en principio entraría en vigor a finales de este año.

La controvertida propuesta del tripatito indica, en su actual redacción, que podrá haber festejos en las plazas de Baleares siempre y cuando no se hiera o se mate al toro. Por tanto, únicamente se podrán utilizar capotes y muletas, pero en ningún caso banderillas o estoques. En ese contexto, el Ministerio de Cultura envió el pasado mes de junio un escrito al Gobierno balear en el que le advertía de que dichas limitaciones son inconstitucionales y de que atentan contra las competencias del Estado en la materia. El Ejecutivo central también cuestiona, por ejemplo, que sólo se puedan torear un máximo de tres reses por festejo y por un periodo de tiempo no superior a los diez minutos.

En cuanto al tradicional «correbou» («encierro») que tiene lugar cada mes de septiembre en el municipio mallorquín de Fornalutx, seguirá celebrándose, aunque con algunas limitaciones añadidas para que el animal no sufra. En ese sentido, no será posible utilizar cuerdas para atar a la res por los cuernos, no se permitirá adquirir un toro de lidia y no se podrá sacrificar al animal tras el encierro. Acabado el «correbou» de Fornalutx, el toro será trasladado a una finca.

El Ayuntamiento de Fornalutx, que preside el popular Antoni Aguiló, se ha puesto ya en contacto con la Asociación para la recuperación del buey de raza mallorquina, con el objetivo de encontrar un animal que cumpla con los requisitos fijados por el tripartito para el nuevo «correbou». Según recoge también el diario «Última Hora», el alcalde no descarta que en la edición de este año el animal sea cedido por alguna ganadería y que, posteriormente, sea devuelto.