Morante de la Puebla, hoy durante el ensayo de de la Orquesta de la CAM, escucha «Suspiros de España»
Morante de la Puebla, hoy durante el ensayo de de la Orquesta de la CAM, escucha «Suspiros de España» - abc
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Morante de la Puebla: «El toreo es espiritual y tiene su propia música»

Concluye su Tour este sábado en Vistalegre con «The maestros», en una corrida amenizada por primera vez por la Oquesta de la Comunidad de Madrid

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Todo era música este miércoles en el número cuatro de la calle Mar Caspio. Las notas de«Suspiros de España» se enseñoreaban bajo la magistral batuta de Víctor Pablo Pérez, director artístico y titular de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid. Sus manos parecían trazar muletazos que enseñaban el camino a su amplia «cuadrilla» durante el ensayo del repertorio que tocarán este sábado en el Palacio Vistalegre en «The maestros». Violas y violines subieron de intensidad cuando apareció la figura de Morante, embelesado con una armonía que se veía a través de todos los sentidos. La música callada del toreo se fusionó entonces con la otra maravilla artística. De arte a arte.

El genio de La Puebla del Río ha elegido entre sus predilectas esta pieza de Álvarez Alonso, «que suena de maravilla, impresionante». «Gallito» y «Madrina» son las otras dos seleccionadas. «Yo quería que fuesen pasodobles para que no llamarán la atención, pues la atención debe estar en el toro, lo otro es acompañamiento». De compañera la busca a ella, a esa que Alejandro Sanz, uno de sus admiradores, dice que no se toca.

Sin faena no hay música

Por la dehesa de su naturalidad rondaba «hacer algo especial en este evento con el que concluiré mi temporada». «La idea de que tocase esta Orquesta me ilusionaba mucho, porque la música te transporta, te inspira y te llena de sensaciones -dice el sevillano-. Sabemos que las faenas pueden ser muy aburridas, y la melodía puede ser un bálsamo para que el público disfrute y se entretenga cuando no tenga ocasión de emocionarse con el toreo. Claro que, si no hay lucimiento, la música no debe sonar».

Una vez abandonado el edificio de la música, José Antonio Morante charla animadamente con la prensa. Bajo la arboleda, su calzado de rafia, inspirado en las babuchas que marcan tendencia, esquiva los charcos de agua. Con melena a lo Camarón, chaqueta de terciopelo y pashmina caracoleada, el genio se sienta en una piedra y reflexiona: «El toreo es espiritual, tiene su propia música, pero aderezado de la de esta Orquesta aquello puede ser precioso. En Las Ventas no toca la banda durante las faenas, y se oyen muchas voces, voces que a veces distraen y condicionan». Continúa la equiparación con la Monumental, plaza tan amada y a la vez tan temida: «En la cubierta de Vistalegre, con el sabor de la afición de Madrid, no molestará el viento y es llana, sin esa cuesta arriba en el ruedo. Me espanta torear en una montaña. Todo depende del toro, que es el que tiene que incomodar y no otros elementos».

Treinta de treinta

Será su última actuación de la temporada española, al lado de Finito de Córdoba, que sustituye al lesionado Talavante, y El Juli. Treinta de treinta. Tres decenas de paseíllos en un Tour bajo el lema «El arte no tiene miedo». ¿Cómo ha sido la experiencia? «Gratificante, estoy muy contento y con la satisfacción de haber llegado hasta aquí, de que los toros me hayan respetado. Ha habido éxitos y no tan éxitos; sobre todo de Bilbao en adelante hemos disfrutado con cosas interesantes. Creo que ha tenido mucho interés para los aficionados, para los no tan aficionados, los niños.... Se han hecho muchas cosas, ha sido distinto y maravilloso para mí. ¿Repetir en 2015? Soy una persona que no me gusta repetir, pero intentaré hacer algo ilusionante. Tengo pensamientos dentro que no acaban de tomar luz. No sé qué tipo de temporada haré, pero algo que motive y sea atractivo, que mantenga el magnetismo».

Creador de obras de arte, concluye: «A veces me sorprendo porque no paro de sentir ese impulso, esa fuerza interior para seguir evolucionando. No soy torero de hacer cualquier cosa, todo debe tener un sentido».