Soledad Vélez
Soledad Vélez - PAU MON
Entrevista

Soledad Vélez: «Soy una pequeña tormenta»

Esta sábado, 7 de mayo, la compositora chilena presenta su disco «Dance & Hunt» en la sala siroco, de Madrid

MADRIDActualizado:

Con «Dance & Hunt» (Subterfuge, 2016) la compositora chilena, afincada en Valencia desde hace 8 años, Soledad Vélez, busca su propia revalida profesional. Y abre horizontes. Demuestra su particular manera de evolucionar sus canciones inscritas en el género de la «americana» para fusionarlo con la electrónica o tratamientos más actuales, incluyendo programaciones o bases rítmicas.

Todos esos nuevos elementos vinieron «como viene el viento, lo que pasa que ahora era el momento de hacerle formar parte de mi trabajo, de forma completamente natural. Llevaba dos años trabajando en este disco, no me percaté de la diferencia», asegura Vélez.

Soledad ha crecido con fuerza (dos EPs (2010 y 2011), dos álbumes, «Wild Fishing» (2012) y «Run With Wolves» (2013). Con este trabajo da un quiebro. “Estoy muy a gusto con mis sonidos anteriores, el concepto de este disco dista de los anteriores: en la forma de trabajar se denota el dance, para trabajar bien este concepto necesitaba unos ritmos y colores distintos, tenía que agitar las emociones para poder evocarlas”.

Tiene alma de folk, alma de americana. «Amo el folk americano en todas sus vertientes, y lo creas o no, uno de los mayores placeres de mi vida, junto a la montaña, es sentarme con una guitarra y tocar folk, porque es y será un estilo precioso, puro», declara con vehemencia.

Para inaugurar «Dance & Hunt» le gustó irrumpir con el single de adelanto «Jeanette» «porque ya nada era igual, yo no soy la misma tampoco, y necesitaba abrir este disco con algo que nos rompiera los esquemas, que muchas veces no valen si no para prejuzgar erróneamente a un músico».

El disco rezuma oscuridad, tormento y una lucha por encontrar el lugar en el mundo. «Soy una pequeña tormenta. Siempre he tendido bastante a la melancolía, a recordar mal, a sentir intensamente, a ser lo que la vida nos ha dado. Y no pasa nada, a pesar de que mis canciones en este disco no hablen sobre mí, es inevitable tintarlas de oscuridad», confiesa.

«El concepto con el que he trabajado en este disco era perseguir, capturar un sentimiento y evocarlo con el baile, el baile que sea», otra declaración de principios. El directo es su fuerte. Una experiencia pletórica, robusta, llena de emociones, y su voz proyectando toda esa fuerza con su gravedad. Una experiencia imprescindible acompañada por el guitarrista Jesús de Santos y el batería Luis Torregrosa, dos músicos de largo recorrido. Poderío.