Bruce Springsteen, el torrente de rock que no cesa

El «Boss» comienza este sábado su el recorrido por España con su «The River Tour». Estará en Barcelona (Camp Nou. 14 de mayo), San Sebastián (Anoeta, 17) y Madrid (Santiago Bernabéu, 21)

MADRIDActualizado:

Si hablamos en los términos que utilizan las multinacionales para referirse a la música que venden, los conciertos de Bruce Springsteen son uno de los productos más sólidos que existen en el mundo. No tienen por qué gustar a todo el mundo, pero el que compra su entrada sabe perfectamente lo que se va a encontrar: más de tres horas de torbellino folk-rock, una banda que construye un muro de sonido imponente y un hombre que se deja la piel en cada nota.

El ritual es siempre el mismo, y siempre igual de efectivo. Y olvídense de efectos especiales, plataformas que suben y bajan, láseres que marean, confeti... El «Boss» no necesita nada de eso. Y sus fans nunca salen decepcionados del espectáculo. Al contrario, están deseando que este hombre vuelva con su E Street Band para revivir esta feliz experiencia.

Lo único que cambia es el motivo que hace a Bruce Springsteen salir de paseo. En este caso no hay disco nuevo. El último, de 2011, «High Hopes», fue recibido con bastante tibieza por parte de crítica y público. Lo que hay ahora es una celebración de aquel monumental doble álbum llamado «The River», acompañada de la publicación de una edición que sí contiene temas inéditos, pero de hace 36 años: «The Ties That Bind: The River Collection». Así que gran parte del concierto corresponde al contenido de ese trabajo, en el que hay temas tan emblemáticos como «The Ties That Bind», «Independence Day», «Hungry Heart» o «Out in the Street», con los que la fiesta está asegurada.

Director de orquesta

Pero hay más: «The Rising», «Dancing in the Dark», «Born to Run», «Bobby Jean» o «Because the Night». De vez en cuando, Springsteen pedirá silencio a la audiencia. Y lo increíble es que las decenas de miles de personas que tiene enfrente le harán caso, hablarán bajito o no hablarán y él entonará «The River» o alguna de esas canciones que requieren recogimiento. Entonces un escalofrío de emoción recorrerá la espina dorsal de toda esa masa humana, excepción hecha del que haya ido de acompañante y no comulgue con la ceremonia que allí se celebra y no entienda nada de lo que pasa. Pero lo cierto es que es difícil no dejarse arrastrar por este torrente de puro rock & roll.

Las canciones citadas han ido sonando a lo largo de los 37 recitales ofrecidos hasta ahora por Norteamérica en esta gira que empezó el 16 de enero en Pittsburgh. Solo hubo una cancelación, la cita en Carolina del Norte el 15 de abril, como protesta por la ley aprobada en ese estado que obliga a todos a utilizar los baños públicos de acuerdo con el sexo indicado en el certificado de nacimiento. «Algunas cosas son más importantes que un concierto de rock y esta lucha contra los prejuicios y la intolerancia es una de ellas», señaló el propio cantante, que a lo largo de su carrera se ha caracterizado por abrazar causas de carácter progresista, como su campaña en contra de la reelección de George W. Bush en 2004.

Otra circunstancia que marca este «tour» es la posibilidad de hacerse, a las pocas horas y previo paso por caja, con el audio de todos y cada uno de los recitales que ofrece Springsteen a través de la web http://live.brucespringsteen.net. Un paso más en la revolución que llevan a cabo los músicos para tomar personalmente las riendas de sus carreras.

Remar en la misma dirección

Asimismo, los fallecimientos de David Bowie y Prince llevaron a Bruce a rendir urgentes tributos: en el primer caso interpretó «Rebel Rebel», y «Purple Rain» en el segundo.

Barcelona es la primera ciudad del recorrido europeo, que durará hasta el 31 de julio. Le acompaña su fiel batallón de músicos, compuesto por Roy Bittan (piano, sintetizador), Nils Lofgren (guitarra, pedal steel guitar, acordeón), Patti Scialfa (guitarra acústica y coros), Garry Tallent (bajo), el carismático Steven Van Zandt (guitarra rítmica, coros), Max Weinberg (batería), Jake Clemons (saxofón), Soozie Tyrell (violín, guitarra acústica, percusión) y Charles Giordano (órgano, acordeón, glockenspiel y piano). Todos dispuestos a remar en la misma dirección y seguir a su capitán hasta los confines del tiempo y el espacio..