Simon Rattle, dirigiendo a la Filarmónica de Berlín
Simon Rattle, dirigiendo a la Filarmónica de Berlín - efe

Referéndum histórico en la Filarmónica de Berlín para elegir director

Los 124 músicos que componen la orquesta votarán el lunes para designar al sucesor de Simon Rattle

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Cuenta atrás para ver quién llevará la batuta en la Filarmónica de Berlín. Los 124 músicos de esta orquesta votarán el lunes para elegir al nuevo director, en un procedimiento único a nivel mundial. En realidad, ya habían participado de una votación previa para definir la lista de los posibles postulantes a uno de los cargos más deseados (y desafiantes) del mundo de la música. En esa instancia anterior, cualquier director del mundo podía ser votado.

Ahora, en la etapa definitoria, tres generaciones se disputan el puesto: por un lado, los maestros consagrados y de edad avanzada, como Daniel Barenboim, de 72 años, director de la Opera Estatal de Berlín; la joven guardia, encabezada por Gustavo Dudamel, de 36 años, que termina su contrato con la Filarmónica de Los Ángeles en 2018; y directores de edad intermedia, como Christian Thielemann, de 55 años, conductor de la Staatskapelle de Dresde.

El británico Simon Rattle, que dejará la orquesta a mediados de 2018, ya confirmó que dirigirá la Sinfónica de Londres a partir de septiembre de 2017. Su renuncia sorprendió a muchos. «La decisión no fue fácil. En 2018 habré trabajado 16 años junto a la Filarmónica de Berlín. Antes había dirigido en Birmingham durante 18 años», dijo el director al comunicar su renuncia en enero. «Además, va a ser mi cumpleaños número 64. Y como ‘liverpooliano’ no puedo pasar esa ocasión sin hacerme la pregunta de los Beatles: todavía me necesitarán cuando tenga 64 años?», agregó. Rattle -conocido por haber «rehabilitado» durante su gestión a compositores como Haydn, Schumann, Britten y Sibelius, y por haber impulsado que músicos más jóvenes tengan lugar en la Filarmónica- , se esforzó por presentar su salida del modo más elegante posible, aunque no dudó en admitir: «Berlín es el trabajo más difícil del mundo».

Su marcha fue muy lamentada por los músicos de la orquesta. El presidente de la Filarmónica, Stefan Dohr, enfatizó que los músicos mantendrán «una relación cercana y amistosa con él después de 2018». Durante la gestión de Rattle, la orquesta se volvió una marca global. Amplió su protagonismo mediante ediciones en vinilo o soportes digitales, que le permitieron llegar con su música a audiencias de todo el mundo. También se modificó la organización interna: el maestro británico aceptó hacerse cargo de la dirección con la condición de fusionar la Orquesta Filarmónica de Berlín y la Asociación de la Filarmónica de Berlín. Así, la orquesta no tuvo que prescindir del financiamiento estatal.

Ahora la prensa alemana no deja de especular de qué modo el nombramiento de algunos candidatos como sucesores de Rattle podría incidir en el repertorio de la orquesta. No sólo eso: también especulan sobre si su organización democrática podría llegar a sufrir alguna modificación.

En ese aspecto, Thielemann divide las aguas y eso podría jugar en su contra. Se le reconoce brillantez en la ejecución del repertorio romántico tardío y un conocimiento profundo de la cultura prusiana, pero algunos cuestionan sus convicciones políticas y creen que si es elegido privilegiará un punto de vista conservador frente al riesgo y la aventura característicos del período de Rattle.