Damien Hirst - REUTERS

El arte de Damien Hirst cae en desgracia

Las ventas en subasta se sus obras se han reducido un 93%, pasando de 270 millones de dólares a 19 millones en solo un año

MADRID Actualizado:

El multimillonario y polémico artista británico Damien Hirst no deja de recibir malas noticias. Hace poco más de un mes salían a la luz unas acusaciones de plagio que señalan que no menos de quince obras suyas están «inspiradas» en el trabajo de otros.

Y ahora se le suman «penurias» económicas, dado que, según la revista «The Economist», las ventas en subasta se sus obras se han reducido un 93 por ciento en los últimos tiempos, pasando de 270 millones de dólares a 19 millones en solo un año (unos 13,7 millones de euros).

La tendencia a la baja en la carrera de Hirst se confirmó la semana pasada, cuando uno de sus icónicos cuadros de mariposas no alcanzó el precio de base estimado en la subasta de Christie's que coincidió con la feria Frieze. La obra, titulada «I am Become Death, Shatterer of Worlds», se vendió en Londres por 2,1 millones de libras (2,4 millones de euros), cuando el precio mínimo estimado por la casa de subastas era de entre 2,5 y 3,5 millones.

Según el reciente análisis de «The Economist», los coleccionistas ya no ven una inversión segura en las obras del artista inglés, famoso por sus tiburones y cerdos en formol. Con la crisis internacional y la incertidumbre financiera, prefieren refugiarse en firmas «más seguras». «Incluso Sotheby's, que ha tenido a Hirst en todas las grandes subastas de arte contemporáneo de Londres desde 2004, no ofreció ninguna de sus piezas en la subasta de junio pasado», explica la revista económica, y agrega: «La casa de subastas admite que está evitando el trabajo del Sr. Hirst porque no puede alcanzar las expectativas de precio de sus consignadores».

Las mariposas, su salvación

Hirst es tan conocido por su arte como por frases infames como «la primera vez que vendes algo es cuando debe costar más caro». Ahora, parece que sus predicciones se han cumplido. Analizando el desempeño del artista en índices como el S&P 500 y el Artnet C50 de arte contemporáneo, «The Economist» informa que el precio de subasta promedio de una obra de Hirst en 2008 alcanzaba los 831.000 dólares, mientras que en lo que va de este año está por debajo de los 136.000, una suma que no contempla la cantidad de lotes que han quedado sin vender en las últimas subastas.

Sin embargo, la revista advierte de que los cuadros de lepidópteros -como el que se vendió la semana pasada por 2,4 millones de euros- siguen conservando su encanto para los coleccionistas del arte más vanguardista. «Las únicas piezas de Hirst que están mostrando signos de recuperación son las pinturas de las mariposas, particularmente esos trabajos que evocan caleidoscopios (…) Nueve de las diez ventas más importantes desde 2004 han sido mariposas de algún tipo», concluye la respetada cebecera financiera.

En septiembre de 2008, en la noche del colapso de Lehman Brothers, el más prominente del grupo de los «Young British Artists» logró recaudar casi 200 millones de dólares durante una maratónica subasta de Sotheby's en la que se vendieron 223 lotes con su firma. Dos años después, Hirst se encuentra ante un mercado que cuestiona el valor de su obra. «Siempre ignoro el dinero», afirmó alguna vez, aunque ahora quizá quiera cambiar de parecer.