El director del Museo Británico asegura que llevarse los mármoles del Partenón fue un «acto creativo»

Las declaraciones de Hartwig Fischer en un diario griego han provocado una enorme polémica

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Los mármoles de Elgin siguen causando revuelo internacional. Las piezas, que formaban parte del Partenón, llegaron a Gran Bretaña entre 1801 y 1805 de manos de Thomas Bruce, conde de Elgin y, desde 1939, se exponen en el Museo Británico de Londres. Grecia ha abanderado numerosas campañas para repatriar las piezas, pero siempre han sido infructuosas.

Ahora el director del Museo Británico, Hartwig Fischer, ha vuelto a reavivar la polémica. El periódico griego Ta Nea realizaba una entrevista al directivo en la que descartaba devolver las esculturas de 2.500 años de antigüedad. Pero Fischer fue más allá al afirmar que los mármoles de Elgin fueron retirados del país heleno en lo que podría denominarse un «acto creativo».

Frente al argumento esgrimido por el diario de que, en lugar de como un retorno, debería verse más como una reagrupación, el director del Británico contestaba que el Museo ofrecía otra perspectiva para actuar con las piezas: «plantea otras cuestiones porque los mármoles se encuentran en un nuevo contexto».

Y Fischer añadía: «Deberíamos considerarlo como una oportunidad. Se puede estar triste por el hecho de que el entorno original ha desaparecido. Cuando trasladas a un museo patrimonio cultural, lo llevas fuera. Sin embargo, este cambio también es un acto creativo».

Es más, de acuerdo con las palabras del director del Museo, de las que también se ha hecho eco el periódico The Guardian, lo mismo puede decirse del Museo de la Acrópolis creado en Atenas. «Nada de lo que puede admirarse en el Museo de la Acrópolis fue creado por el Museo de la Acrópolis. Se encuentran cerca del entorno original, pero en el fondo se han trasladado de allí y se han transformado a través de este acto».

Las reacciones no se hicieron esperar. George Vardas, secretario de la Asociación Internacional para la Reunificación de Esculturas del Partenón, tuiteó: «En serio, ¿qué tiene de creativo la destrucción de un templo y el saqueo de las claves de la historia antigua de una nación?

A lo largo de la entrevista, Fischer rechaza también la idea de que Grecia fuera la legítima propietaria de los mármoles: «Los objetos de la colección del Museo Británico son propiedad de los comisarios». Y matiza que solo se plantearía un préstamo al país heleno en caso de que éste reconociera la legítima propiedad del Museo Británico.

A través de un comunicado, el ministro de Cultura griego, Myrsini Zorba, también condenaba las palabras del «legítimo propietario» Fischer y le acusaba de tener una «estrecha y cínica mentalidad directiva». «Es lamentable escuchar esto del director del Museo Británico y conocido historiador de arte. Sus comentarios degradan el patrimonio cultural desde un valor universal inestimable a un mera intercambio comercial».

La ley británica impide que el Museo Británico devuelva las piezas, aunque el líder laborista, Jeremy Corbyn, ha dicho que las repatriaría si su partido fuera elegido. Un portavoz del Museo Británico ha afirmado a The Guardian: «Hartwig Fischer estaba expresando la posición que el Museo Británico ha defendido siempre. Creemos que hay un gran beneficio público al poder ver estos objetos maravillosos en el contexto de una colección mundial. El museo realiza muchos préstamos en todo el mundo y algunos de ellos son a largo plazo, pero no indefinidos».