Odyssey expolió 16 cañones de bronce en 2006
En febrero de 2009, Odyssey extrajo este cañon del buque inglés «HMS Victoria» - afp

Odyssey expolió 16 cañones de bronce en 2006

Los interrogatorios de la Guardia Civil abren la puerta a nuevos expolios que se investigan en el Juzgado número 3 de La Línea

madrid Actualizado:

La posibilidad siempre estuvo ahí: la hipótesis de que los cazatesoros hayan expoliado más pecios durante sus largas estancias en Gibraltar. Los barcos de Odyssey Marine Exploration estuvieron durante al menos seis años operando en aguas del Estrecho. Patrocinados por el Gobierno británico, que presionaba diplomáticamente para conseguir permisos, aseguraron una y otra vez a nuestras autoridades que buscaban el buque inglés «HMS Sussex». Pero después del expolio en secreto de 590.000 monedas en mayo de 2007 saltaron todas las alarmas. ¿Qué habían estado haciendo tanto tiempo en nuestras costas, si en un mes reventaron un pecio y trasladaron a Tampa 17 toneladas de monedas?

Mientras acaba de ejecutarse la sentencia de la justicia de EE.UU. que ordena el retorno de las monedas a España, ABC ha tenido acceso a un informe de la Guardia Civil que demostraría que todas las sospechas dieron en el blanco. Según varios testimonios de personas con contactos en Odyssey, antes de la «Mercedes» expoliaron varios pecios y tal vez en aguas españolas. Son testimonios, pero, como mínimo, la justicia española deberá seguir investigando.

En uno de ellos, mantenido ante miembros de la Brigada de Patrimonio de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, el declarante relató que pudo observar en diversas ocasiones pruebas e indicios de daños al patrimonio por parte de las naves de Odyssey en aguas españolas. En concreto, da testimonio de que varios meses antes del ya célebre expolio que tuvo lugar en mayo de 2007, extrajeron algunos objetos preciosos (metálicos) a unos 25 kilómetros del Peñón de Gibraltar, en dirección a Estepona. No son, desde luego, aguas internacionales.

Las declaraciones ante la Guardia Civil son pródigas en detalles pero, lo intresante es la información que aporta en su quinto punto de una de ellas, donde relata algo que hasta ahora no sabíamos: que «han extraído de la zona del Mediterráneo, siempre en aguas españolas, cerámica de dos pecios, uno fenicio y otro púnico».

Pero lo más grave viene a continuación, cuando relata que, por si fuera poco, un año y medio antes del expolio de la «Mercedes», «también han sacado dieciséis cañones de bronce, del pecio del que han sacado monedas de oro y plata, y que estos 16 cañones se encuentran en la actualidad en Tampa (Florida) que dichos cañones fueron sacados en barco a través de la empresa americana Odyssey hace 16 meses».

Es decir, que salieron en dirección a Tampa en un buque en enero de 2006, 16 meses antes del expolio de la «Mercedes». ¿Increíble?

Habrá que esperar para ver cómo se desarrollan las investigaciones del juzgado de La Línea de la Concepción, donde también se juega de manera fehaciente el futuro del patrimonio subacuático español. Después de la sentencia de Tampa, el Estado ha renovado su compromiso de protección de este patrimonio que Odyssey puso en peligro y, de rebote, también de actualidad.

Bajo juramento

Pero también conviene hacer memoria y repasar las palabras de los responsables de Odyssey al respecto. Y, gracias al proceso de Tampa, el que España ha ganado y ha permitido la vuelta de las monedas, sabemos que el propio co-fundador y CEO de Odyssey, Greg Stemm, declaró bajo juramento en junio de 2007 que «los buques de Odyssey no han llevado a cabo ninguna recuperación de artefactos o patrimonio cultural de ningún tipo en aguas territoriales españolas indiscutibles». ¿Indiscutibles? Extraño juego de palabras para negar sin negar del todo.

Los informes de la Guardia Civil han sido una documentación fundamental para el sumario de La Línea, porque los buques de Odyssey fueron monitorizados mientras operaban en el Estrecho. No en vano son las aguas más vigiladas del planeta.

El hecho es que tanto por el sistema AIS, como por el Control Marítimo de Tarifa, así como por el Sive y la División de Operaciones del Estado Mayor de la Armada ese control se convirtió en gráficos precisos en los que aparecen dibujados los puntos del mapa en el que los barcos de Odyssey estuvieron navegando y también las posiciones exactas en las que estuvieron detenidos trabajando así como la cantidad de horas en las que operaron con el Rov, el submarino Zeus.

Todos esos informes coinciden en señalar el Mar de Alborán, la zona frente a Estepona como el lugar preferente en el que los buques «Odyssey Explorer» y en ocasiones el «Ocean Alert» estuvieron trabajando. Entre enero y mayo de 2007 los buques estuvieron mucho más tiempo en el Mar de Alborán, que en el Atlántico, en la zona de donde se supone extrajeron las monedas de la «Mercedes». De hecho estuvieron en el Mediterráneo más del 90% del tiempo.

ABC ya denunció estos extremos en el verano de 2007, pero ahora los testimonios procedentes del sumario de La Línea confirman todas esas sospechas y permiten pensar que vale la pena que todos estos hechos se investigen. ¿Quién puede estar en desacuerdo? El ministerio fiscal, el abogado del Estado, el de la Junta andaluza y la acusación popular no deben permitir otra cosa.