El pianista Luis Fernando Pérez - luis ángel gómez

El clásico a la moda

Mozart reconquista Bilbao diez años después de inaugurar el festival Musika-Música

ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE
BILBAO Actualizado:

El Festival Musika-Música de Bilbao ha celebrado los diez años de actividad volviendo al origen, es decir a Mozart. Su obra fue entonces un buen comienzo, pese a las muchas incertidumbres que planteaba el proyecto; hoy se ha demostrado un magnífico acicate en un momento en el que todo se multiplica en calidad y cantidad. Para la actual edición, la Fundación Bilbao 700, organizadora del festival, ha vuelto al gigantesco Palacio Euskaduna programando, entre el viernes y el domingo, 66 conciertos que duplican las 15.000 entradas vendidas en la primera edición.

Para Musika-Música este es un dato importante por lo que supone de implantación popular de un modelo que tiene mucho de lúdico y divulgativo, y que también se disfruta en Nantes, Tokio, Río de Janeiro y Varsovia. En concreto, el festival bilbaíno se hace fuerte ofreciendo durante los tres días de actividad una sesión continua de mañana y tarde, en seis salas simultáneas. Y en ese ambiente de perpetua circulación musical se rompen los tópicos: la compra de discos en la tienda vacía los expositores aunque ésta sea una industria en recesión, se hacen notar los muchos jóvenes que se asoman a curiosear y luego se quedan a oír mientras los gurús de la música lamentan la falta de nuevos públicos, y hasta la orquesta de casa, la Coral y Sinfónica de Bilbao (BSO), y el director Günter Neuhold, descubren que su fama va más allá del aforo habitual y convierte en un acontecimiento el concierto inaugural del Musika-Música.

Lo popular y lo infrecuente

Pero además de la BOS, han sido muchos los intérpretes que han participado este año, con una muy significativa presencia de españoles. Entre ellos la impecable Real Filharmonia de Galicia, con Antoni Ros Marbà. En el piano se ha podido escuchar a los españoles Luis Fernando Pérez, Marta Zabaleta, Ivan Martín, Judith Jáuregui y al naciente dúo BdB. También al Cuarteto Arriaga, La Ritirata, a José Luis Estellés, Olatz Sautúa, Ainhoa Zubillaga... Y junto a ellos nombres también habituales, como la eficaz Orquesta de Cámara Polaca, alguna de corte historicista como Das Neue Orchester, de Christoph Spering; el veterano Michael Corboz, Dezsö Ranki al piano, el Cuarteto Modigliani, el Quinteto Aquilon, el Trío Guarnieri, Gérard Caussé... La lista se hace tan larga como el repertorio mozartiano que se ha escuchado estos días ya fueran los infrecuentes dúos para violín y viola, otras obras de cámara, vocales, religiosas, extractos de óperas y sinfonías.

Por si fuera poco, mientras las salas se llenaban de público, cerca de 800 músicos jóvenes procedentes de una veintena de conservatorios y escuelas de música de regiones cercanas han participado en otros tantos conciertos gratuitos en los «kioskos» del Euskalduna. Únanse a los 4.000 niños del ciclo de primaria y ESO que previamente asistieron a una representación teatral mozartiana de carácter pedagógico y cualquiera puede imaginar el prometedor futuro de Musika-Música. En Bilbao no tienen duda.