Una estatua de Fray Junípero Serra en la Misión de San Gabriel Arcángel (California) - Reuters / Vídeo: La leyenda negra de Fray Junípero Serra

Stanford reniega de Fray Junípero Serra por «el daño hecho a la población indígena»

La Universidad ha retirado el nombre del fraile español tras una polémica de varios años

WashingtonActualizado:

La polémica venía arrastrándose desde hace años y la Universidad de Stanford, en California, ha tomado como referencia las recomendaciones de un comité formado por trabajadores del centro, estudiantes y abogados. De ellas se deriva que el nombre del fraile mallorquín Junípero Serra, canonizado en 2015 por el Papa Francisco, desaparecerá de parte del campus, incluida la calle peatonal que, hasta ahora, servía de dirección oficial del centro. La decisión afecta también a una residencia de estudiantes y a uno de los edificios académicos del complejo universitario.

La Universidad da el paso más de dos años después de que la Asamblea de Estudiantes aprobara una resolución por la que solicitaba al centro académico el cambio de nombre, iniciativa a la que se unieron de inmediato otros órganos representativos de Stanford. Las conclusiones culminan un proceso de reflexión y evaluación del papel del santo español en su labor de evangelización en California, donde fundó la primera misión franciscana en 1769.

En una nota publicada en su web, Stanford subraya que el fraile nada tiene que ver con el origen de esta institución, que fue fundada un siglo después de su fallecimiento. Además, apuntan que, aunque son muchos los niveles en los que se puede evaluar el legado de Serra, es también importante «reconocer el daño hecho a la población indígena, que continúa afectando a los nativos americanos de la actual comunidad de Stanford».

Un legado revisitado

El establecimiento de las misiones «es una parte central de la historia de California», se lee en la nota, pero «al mismo tiempo, los registros históricos confirman que el sistema de misiones infligió enorme daño y violencia» a través de los trabajos forzados y violencia física, entre otros maltratos. El propio comité que ha evaluado el legado de Fray Junípero Serra indica que el Papa Francisco pidió perdón en 2015 por los «graves pecados cometidos contra la población nativa de América en el nombre de Dios».

Jeff Raikes, presidente de la Junta Directiva de Stanford, reconoce que revisar el legado de figuras históricas es un reto que «requiere cuidado y humildad», pero que «con el paso del tiempo adquirimos una nueva comprensión de los acontecimientos históricos, de las personas que les dieron forma y de los efectos que tuvieron en otros. A su vez, sabemos que todas las vidas son imperfectas y que cualquier ejercicio para evaluar a una figura histórica con estándares actuales tiene limitaciones».

El «trauma emocional»

En el proceso de evaluación se han tenido en cuenta, entre otros, los testimonios de estudiantes y personal nativo, así como de jefes tribales del norte de California, que explicaron que las consecuencias de las misiones siguen presentes en sus vidas. Padres y abuelos de las jóvenes generaciones de nativos americanos fueron enviados a internados con el objetivo de asimilarlos forzosamente a la población blanca, en un progresivo borrado de su presencia, cultura, religión y legado en el país. Según diversos testimonios atendidos por el comité, ver el nombre de Serra en el campus les genera «trauma y daño emocional». Acusan igualmente a la Universidad de no reconocer «la historia de la tierra que ahora ocupa [el centro] y a los grupos a los que se les quitaron las tierras».

Stanford pretende sustituir el nombre de Junípero Serra en la calle principal de la Universidad por el de la cofundadora del centro, Jane Stanford, y todavía tiene pendiente decidir la denominación que otorgará a los otros dos edificios de los que desaparece el santo balear, cuyo nombre seguirá presente en otros espacios de esta institución californiana.