Estatua de Cristóbal Colón - ABC

Pietro Colonne, el marino genovés que pudo ser Cristóbal Colón

Alfonso Enseñat de Villalonga presenta una investigación documentada sobre los orígenes del descubridor de América

MadridActualizado:

Sobre el origen de Colón llevan siglos corriendo ríos y ríos de tinta. Sin embargo, todavía quedan sombras sobre el pasado del marino y el de su familia a las que la historiografía no ha sido capaz de dar una respuesta incontestable. Entre los investigadores que se han dedicado durante los últimos años a reconstruir la vida del almirante y descubrir su procedencia se encuentra Alfonso Enseñat de Villalonga (Barcelona, 1928). Después de más de 20 años, este genealogista autodidacta ha lanzado la hipótesis de que el auténtico apellido del navegante genovés era Colonne en vez de Colombo, como se creía, y que fue bautizado como Pietro. Todo esto lo presentará el jueves próximo en el Casino de Madrid, como avence de su obra «Cristóbal Colón: Noble Genovés, Grande de España», que se publicará próximamente.

Falso origen balear

Los orígenes del descubridor de América han sido una obsesión para Enseñat desde 1995, cuando comenzó a investigar atraído por la posibilidad de que Colón fuese en realidad natural de las Islas Baleares. «Nada más llegar a los archivos de Génova me di cuenta de que esa idea no tenía ni pies ni cabeza», comenta a ABC el genealogista. Revisó palabra por palabra toda la información existente sobre el navegante genovés. Ya fuese en la ciudad italiana, entre los fondos de la Biblioteca Nacional, del Archivo Histórico y de la Real Academia de la Historia, o en Portugal, entre otros.

Afirma que Colón no procede de la familia Colombo de Quinto, como se dijo en libros sobre su figura desde hace siglos. En su lugar, durante las largas horas que dedicó al estudio de los archivos que iba encontrando, se encontró con la existencia de otra familia cuyo apellido era Colonne. Pensó que debía ser la auténtica familia de procedencia del marino. Y se decidió a reconstruir la genealogía de la misma con paciencia. Pieza por pieza.

Después de estudiar detenidamente todo los pasos dados por Colón en vida, se dio cuenta de que el descubridor de América ni siquiera había sido bautizado como Cristóbal, sino que durante varios años de su vida respondió al nombre de Pietro. Llegó a esta conclusión gracias al estudio minucioso de los testimonios de historiadores como el portugués de las Azores Gaspar Frutuoso o el siciliano Lucio Marineo Seculo, ambos del siglo XVI. En las obras de los dos siempre se refirieron al marino con el nombre de Pietro, o Pedro, y con el apellido Colonne o Colón. A pesar de que tuvieron varias ediciones, nunca se realizó ningún cambio a este respecto.

Colón, por Joaquín Sorolla
Colón, por Joaquín Sorolla - ABC

Precisamente, Gaspar Frutuoso menciona que Colón se casó en Lisboa en 1481 con Filippa Moniz de Perestrello, que estaba emparentada con la casa de Braganza. En documentos oficiales que el investigador encontró en las Azores, Cristóbal Colón aparece como Pietro Colonne, ya que en esos casos es obligatorio utilizar el nombre con el que uno ha sido bautizado.

Según explica el investigador, el cambio de nombre de Colón tuvo lugar durante su tiempo de estudiante en su natal Génova. «En el convento dominico de Santa María di Castello, en el que estudiaba tenían hasta los 14 años para decidir si querían formarse como sacerdotes. Recibían antes la tonsura, y era habitual entonces, como lo es ahora, que al mismo tiempo cambiasen de nombre. De este modo, a los 7 años optó por cambiar Pedro por Cristoforo», asegura el investigador. Gracias a este descubrimiento pudo ir construyendo una nueva genealogía de marino.

Enseñat terminó por descubrir que Cristóbal Colón procedía de una famosa familia de la nobleza escocesa llamada Douglass. En el 773 uno de sus miembros, llamado William, fue enviado por el emperador Carlomagno al continente para participar en las guerras que por entonces se libraban en torno a sus dominios. Más tarde, sus descendientes acabaron asentándose en la Piacenza y adoptaron el apellido Scoto. En torno al 1122, una rama de esta familia fija su residencia en Génova. Es precisamente de este tronco del que procede el padre del descubridor: Domenico. Cuando este se une al albergo genovés Collone, opta por cambiar su nombre y comienza a hacerse llamar Domenico Colonne olim Scotto.

«En Génova es muy difícil seguir la genealogías a causa de los albergos, ya que en el mismo momento en el que una persona comenzaba a formar parte de alguno lo más normal era que se cambiase el apellido. Todo un jaleo», explica el genealogista sobre los problemas que se encontró durante su investigación. Sea como fuere, en el año 1445 Domenico contrajo matrimonio con la madre del descubridor, Mariana Salvago. Esta, según ha descubierto Enseñat, procedía de una familia noble que se había establecido en Génova procedente de la Lombardía a finales de siglo X. Tan solo un año después de la unión traían al mundo a su primogénito: el joven Pietro Colonne.

Pasado corsario

La idea de que Colón procedía de la familia Colombo es un error que, a juicio de Enseñat, está fundamentado en los primeros años que pasó el descubridor como marino. Comienza a navegar en 1461 y, tan solo un año después, ya se encuentra a las órdenes de un famoso pirata llamado Vincenzo Colombo. Este corsario tenía relación con la familia del futuro almirante, ya que era uno de los protegidos de los Doria de Oneglia, familia a la que pertenecía su tío. De este modo, el joven marinero no tardó en ser conocido por el apellido de su patrón, como era usual en la época y como ocurrió con el resto de los que se encontraban bajo sus órdenes. «Cristóbal no quería, además, que se relacionase su nombre con actividades de piratería. Hubiese hecho daño a la familia», señala el genealogista.

Precisamente, la actividad corsaria de Colón durante sus primeros años fue la que llevó a Cristóbal Colón, según apunta el investigador, a tratar de borrar su pasado una vez comienza a fantasear con la idea de buscar una ruta alternativa a las Indias: «La razón es que durante su tiempo como corsario se enfrentó a Juan II de Aragón, ya que entre 1467 y 1470 estuvo al servicio de René d’Anjou, conde de Provenza y enemigo acérrimo de este».