José Antonio Lorente, director de Genyo y catedrático de la Universidad de Granada
José Antonio Lorente, director de Genyo y catedrático de la Universidad de Granada - RUIZ DE ALMODÓVAR

«No existe un gen de la genialidad en Leonardo»

José Antonio Lorente, catedrático de Medicina Legal y director de GENYO, es el único español en el proyecto Leonardo

MADRID Actualizado: Guardar
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Por sus manos enguantadas de científico han pasado los más importantes casos legales de España y algunos de los más relevantes casos históricos del mundo. Desde iniciativas humanitarias como utilizar el ADN para ayudar a identificar y reunir con sus familias a los niños de la calle en varios países a dirimir tras célebres estudios si son auténticos los restos de Colón enterrados en Sevilla. No podía ser de otro modo: José Antonio Lorente, catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Granada y director del laboratorio GENYO, de prestigio mundial, está entre los especialistas que participan en el proyecto Leonardo.

Dice sentirse «privilegiado, abrumado y agradecido» por figurar en «el equipo de este proyecto de máximo nivel, que supone un reto serio a largo plazo».

¿Qué le atrae más del proyecto?

Es un proyecto no solamente genético. Todos los datos que aporten los estudios genéticos completarán algunas lagunas que pueda haber alrededor de la figura de Da Vinci, y eso es importante, pero durante los dos últimos años en las reuniones que siempre se celebran el 2 y 3 de mayo porque es el aniversario de la muerte de Leonardo, me he dado cuenta de lo impresionante del equipo que se ha reunido.

¿Por qué?

Estar allí junto a arqueólogos, historiadores, compañeros del área biológica, médica y genética; microbiólogos, historiadores de la arquitectura -que están estudiando iglesias de la época- es lo que hace que te sientas privilegiado. Es un tema muy bonito.

Si hay suerte con los huesos…

«De los descendientes sabremos el cromosoma Y y el ADN mitocondrial de Leonardo»

El tema lleva dos años activo pero se ha mantenido en secreto porque había muchos contactos y negociaciones para ponerlo en marcha. Lo primero ha sido que los historiadores y genealogistas han realizado un árbol genealógico de Leonardo, desde su época hasta el día de hoy. Queríamos ver si se podía tener ADN para comparar los datos de Leonardo, de los huesos, en el momento que haya un permiso para tomar las muestras. Hay descendientes vivos y otros muertos, y alguno de ellos con el enterramiento localizado. De todos tendremos muestras.

¿Hay alguno español?

No lo sé, porque el trabajo con las muestras ha sido anónimo. Pero llegará un momento en que se sabrá.

¿Qué se hace con tantas muestras?

De los descendientes identificaremos el genoma del cromosoma Y y el ADN mitocondrial. Como hablamos de 500 años, tenemos que detectar las posibles mutaciones y descartar lo que llamamos “falsas paternidades” utilizando muestras de múltiples descendientes. Al confrontar todos, teóricamente tienen que compartir el cromosoma Y y el ADN mitocondrial de las mismas características. Una vez acabado el estudio concluiremos, y esto no debe ser difícil, cuál era el cromosoma Y de Da Vinci, y cuál su ADN Mitocondrial.

¿Y qué nos dicen esos códigos?

Nos sirve primero para compararlos con las muestras de los huesos del pintor que se exhumen en el Castillo de Amboise. Y en segundo lugar, para compararlo con otro tipo de muestras que pueda haber de Leonardo. Lo más importante es que podamos tomar las muestras de los restos del genio renacentista. Allí veríamos características suyas que no tienen por qué estar en sus descendientes.

¿Como cuáles?

Características genotípicas, el color de los ojos, el del cabello, el de la piel, otras características relacionadas con la parte artística. Para eso sí necesitamos estudiar los huesos.

¿Cuándo estarán las conclusiones?

El plazo ideal es 2 de mayo de 2019, cuando se cumple el centenario. Llevamos trabajando dos años pero en la parte histórica y arqueológica sobre todo. La genética comenzará en un par de meses. A partir de ahora empieza el estudio científico, la generación de datos que tendremos que interpretar más adelante.

¿Y qué parte de lo histórico se ha avanzado más?

«Sabremos el color de sus ojos y su pelo, pero también si tenía genes relacionados con la creatividad artística»

Hay equipos identificando huellas dactilares y restos de cabello en los cuadros de Da Vinci a la búsqueda de restos del autor, en los que también puede haber ADN. De hecho se ha hecho ya en colecciones privadas, más accesibles. Son procedimientos en ningún caso destructivos, con luces especiales y estudio de la presencia de esas huellas y restos. Si consigues pelos y material asociado a las huellas, que no esté degradado, sin contaminación química de suciedad o de pintura que reducen el material genético, podremos añadir algunos datos a la investigación.

Es mucho más que hacer el ADN a los huesos de Leonardo, por lo que dice, es un proyecto cultural y científico de gran calado...

El proyecto es muy complejo y especialmente atractivo. Va a tres años por el componente de investigación en el que se están usando las técnicas más recientes, algunas de ellas se están desarrollando ahora, y estamos en contacto con las compañías tecnológicas que fabrican los aparatos. Por ejemplo, las de secuenciación de nueva generación (NGS), que seleccionan una serie de datos que nos informen de un genotipo, de características físicas propias de Leonardo u otras que se encuentran en genes relacionados con la creación artística.

¿Hablamos de genes de genialidad artística?

No existe un gen de la genialidad. Estamos buscando otro tipo de características genéticas relacionadas con la creación. Básicamente hablamos del campo de la visión, de la imaginación y la capacidad de manejar composiciones abstractas, tridimensional, que están entre las características que podemos detectar en los genes. Pero no hay un gen de la genialidad.

¿Son talentos visuales, fundamentalmente?

«Cuando hablas de ADN se te va la imaginación, pero este proyecto está aportando cosas que no sabíamos de su vida, viajes, amigos...»

Claro. Leonardo tendrá probablemente, digo yo, teniendo en cuenta cómo es su pintura, una valoración cromática muy aguda, por características genéticas y las combinaciones que hacía. De eso sí sabemos, de los genes que están relacionados con el color. Muchos de esos genes suelen estar relacionados con el cromosoma X, por lo que se suele decir que es más fácil que esa agudeza cromática de interpretación de los colores esté presente en mujeres, porque tienen dos cromosomas X.

Pero los talentos también se desarrollan o no...

En efecto, tú puedes tener los genes para ser un gran pintor y no tocar un pincel en tu vida. Y la educación y la cultura también influyen mucho. El tipo de educación de Leonardo seguro que propició extremar esos talentos que tenía que tener, porque desde muy pequeño dio muestras de grandeza.

¿Ha abido avances en la parte cultural o histórica?

Es una parte muy importante de la investigación. Cuando hablas de ADN se va la imaginación a la genética, porque pensamos que de Leonardo está todo sabido, y sin embargo quedan algunas lagunas fundamentales por conocer. Toda la parte de la infancia, de la que ya han encontrado datos nuevos, y aspectos oscuros sobre su vida, sus viajes, o la gente con la que se relacionó se están enriqueciendo ahora mismo. Todos datos irán saliendo poco a poco.

Es una aproximación inédita al Leonardo real.

Sí. Conviene decir que la genética tiene un componente de ciencia-ficción hasta que tienes los datos en la mano. Hasta que no sepamos si los huesos tienen material suficiente, y si las muestras de los familiares nos permiten extraer las conclusiones que esperamos, todo parece un poco ciencia-ficción. Pero en el momento que todo se reúna, eso se convertirá en una realidad científica. Se ha visto con proyectos como los de Neanderthal muy recientes, cuyas conclusiones resultan asombrosas. Antes de eso, de tener todos los datos, estamos en los límites de la realidad. Pero es factible, claro que es factible. Lo veremos muy pronto.