José Canalejas, el reformista que «desde dentro» quiso salvar la Restauración
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José Canalejas, el reformista que «desde dentro» quiso salvar la Restauración

Hoy se presenta un libro de Salvador Forner que trae a la actualidad a este liberal progresista que quería integrar al movimiento obrero

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La figura de uno de los grandes liberales españoles, José Canalejas, es objeto de un libro muy actual, obra de Salvador Forner, catedrático de Historia Contermporánea de la Universidad de Alicante. Editado por FAES, hoy se presenta en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.

-¿Por qué volver a Canalejas?

-Por su espíritu reformista. Era un hombre incardinado en el régimen de la Restauración pero que plantea una serie de reformas y mantiene una actitud de renovación del liberalismo durante toda su trayectoria política, cierto que sin traspasar los límites del régimen, pero sí tratando de integrar a las fuerzas fuera del régimen, digamos antisistema.

-Llama atención esa referencia a fenómenos actuales...

-Hay ciertos paralelismos entre el momento que vivió con algunas cuestiones actuales, salvando todas las distancias.

-Pero él fue víctima de quienes quería integrar.

-El gran obstáculo fue que la Constitución de 1876 encuentra un rechazo frontal de los sectores que podríamos denominar antisistema. Estaban en el Parlamento, eran minoritarios. Canalejas trata de imitar a Gran Bretaña con la aparición del laborismo y la integración de los sectores obreros en la Monarquía británica. Tiende puentes y, de hecho, la primera vez que los socialistas obtienen un escaño, el de Pablo Iglesias, es justo en las elecciones que convoca, en 1910.

-Pero el sindicalismo no le sigue...

-Existía una gran división en el movimiento obrero. La CNT anarquista era mayoritaria y practicaba el abstencionismo, rechazaban participar en cualquier tipo de Estado. Y el socialismo era muy débil.

-Dentro del liberalismo Canalejas era de lo más progresista.

-Sintoniza con las corrientes más avanzadas del liberalismo de la época, que se llamó neoliberalismo (nada que ver con la acepción actual del término). Era favorable a la protección social. Fue un gran defensor del sufragio universal, establecido en España en 1890. Democratizó el servicio militar con una ley de reclutamiento, creando las quintas y terminando con las discriminaciones que existían. Pero la piedra clave que impidió que el republicanismo entrase en el arco constitucional fue la co-soberanía del Rey y las Cortes. Un obstáculo insalvable.

-Su muerte, junto a la de su asesino, el anarquista Pardiñas, es una metáfora de nuestro cainismo...

-Simboliza el desencuentro de las dos España, pero entendamos que Canalejas buscaba el bien para su país y cualquier revolucionario, por execrables que sean sus actos, se basa en unos ideales, aunque ineficaces y abocados al nihilismo.

-El Gobierno no afecta a su imagen.

-A Maura le afectó más, porque fue más enérgico en su relación con el Rey. Pero eso le deteriorará mucho con los sucesos de la Semana Trágica. Canalejas no tuvo un episodio comparable, pero resolvió las tensiones de mejor forma porque ya tenía la experiencia de 1909 y actúa con más inteligencia.

-Pero murió asesinado

-Y su trágica muerte sirve para suavizar cualquier crítica.

-¿Qué reivindicaría de Canalejas para la España de hoy?

-Hay momentos en los que se necesitan las reformas desde dentro del sistema político. Problemas como los de nuestro sistema actual se detectaron en la Restauración cuando había pasado un tiempo parecido de vigencia constitucional. Hay un cierto paralelismo en la necesidad de renovar, implicando reforma constitucional o no. La otra enseñanza sería que para que un sistema político se mantenga sin fracturas, es necesario que los pilares de ese régimen no se deslicen hacia los extremos, es lo que ocurrió en España entonces y es uno de los peligros de ahora si les pasa al PP o al PSOE.