Imagen captada por la sonda MRO. Se observa un cráter, de 5 metros de ancho, y el material oscuro levantado por el impacto. Bajo este, una larga fractura
Imagen captada por la sonda MRO. Se observa un cráter, de 5 metros de ancho, y el material oscuro levantado por el impacto. Bajo este, una larga fractura - NASA/JPL-Caltech/Univ. of Arizona

El meteorito que partió la superficie de Marte

Un impacto ocurrido como mucho hace diez años provocó un deslizamiento de polvo y una grieta de casi un kilómetro de longitud

MADRIDActualizado:

La cámara de alta resolución (HiRISE) de la sonda MRO («Mars Reconnaissance Orbiter») de la NASA ha captado los espectaculares efectos del impacto de un meteorito en la superficie de Marte.

Las fotografías muestran una grieta producida después de que un objeto impactara contra el suelo y crease una avalancha en una zona de pendiente. Según los cálculos de los científicos del instrumento HiRISE, de la Universidad de Arizona (EE.UU.), el choque se produjo como mucho hace diez años.

El cráter mide apenas cinco metros de diámetro, pero la grieta generada con la energía del choque alcanza un kilómetro de longitud.

Parece ser que el impacto generó una avalancha de polvo seco, un fenómeno que ocurre en las colinas marcianas.

La sonda MRO ha estado observando la superficie de Marte desde el año 2006. En todo este tiempo ha estudiado paisajes, geología, minerales y formaciones de hielo con sus refinados instrumentos, que incluyen cámaras, espectrómetros y radares. Además, esta nave ha funcionado como enlace de comunicaciones entre la Tierra y las otras misiones, como la llevada a cabo por la Curiosity.

Esta sonda fue la que captó la presencia de hileras formadas por salmueras en las laderas del planeta rojo, que llevó a concluir la presencia de agua líquida en la superficie en Marte. Su trabajo es esencial para buscar posibles lugares de aterrizaje y para comprender la meteorología marciana.

Tal como ha informado Universe Today, la sonda tiene combustible suficiente como para funcionar hasta 2030. Por ello, será una nave fundamental para las comunicaciones con las próximas misiones, como la ExoMars, de la Agencia Espacial Europea (ESA) o la Mars 2020, de la NASA. Desde noviembre de este año, la MRO será un canal de comunicaciones con la misión Insight, también de NASA, que estudiará el interior del planeta rojo.