El Instituto SETI busca sin resultados la extraña señal captada por astrónomos rusos

El sistema de una estrella a 94 años luz de la Tierra ha despertado una atención inusitada tras el hallazgo de una desconcertante emisión de radio de origen desconocido

MADRIDActualizado:

«A pesar de que sería a la vez emocionante y tentador decir que esta señal era en realidad de los extraterrestres que habitan en HD 164595, sería una afirmación injustificada dada la imposibilidad de confirmarla». No hay nadie en el mundo más interesado en encontrar algún indicio de vida extraterrestre inteligente, por pequeño que sea, que el Instituto SETI, que lleva más de cincuenta años dedicado a esta tarea... sin ningún resultado. Sin embargo, el organismo científico ha reconocido que, después de dos días buscando la desconcertante emisión de radio proveniente de una estrella a 95 años luz detectada por astrónomos rusos, el resultado es el de siempre: nada.

«Hemos pasado dos días buscando la emisión, recorriendo el dial de radio para cubrir todas las frecuencias observadas por los astrónomos rusos. Pero no hemos podido ver ninguna señal mayor que 0,1 Janskys en un ancho de banda de 100 MHz, mientras que la de los rusos era una señal de 0,75 Janskys», informa el SETI en un comunicado.

HD 164595 es un sistema unos miles de millones de años más antiguo que el Sol, pero centrado en una estrella de tamaño y brillo comparables. Esa es la supuesta fuente de la rara señal encontrada con el telescopio de radio RATAN-600 en Zelenchukskaya, al pie de las montañas del Cáucaso. El sistema es conocido por tener un planeta del tamaño de Neptuno en una órbita muy apretada, por lo que es poco atractivo para la vida. Sin embargo, no se descarta que puedan existir otros mundos alrededor que aún no han sido descubiertos.

La señal fue objeto de debate en una presentación realizada por varios astrónomos rusos, en la que se encontraba el investigador italiano Claudio Maccone, presidente de la Academia Internacional de Astronáutica del Comité Permanente de SETI. Maccone envió un correo electrónico a los científicos de SETI en el que describía la presentación, incluyendo la señal adscrita al sistema de la estrella HD 164595. ¿Podía ser la transmisión de una sociedad técnicamente avanzada?

El radiotelescopio RATAN-600
El radiotelescopio RATAN-600- nat-geo.ru

El SETI es un organismo con una finalidad científica y sus métodos también lo son, así que empezaron desde el principio. En primer lugar, había que discernir si la señal detectada realmente provenía de HD 164595. El organismo advierte de que el RATAN-600 tiene un diseño inusual (un anillo en el suelo de un diámetro de 577 metros) y el trozo de cielo al cual es sensible también lo es. En la longitud de onda de la señal, 2,7 cm -lo que equivale a una frecuencia de 11 GHz- el haz es de aproximadamente 20 segundos de arco por 2 minutos de arco. En otras palabras, cubre un parche celeste muy alargado en la dirección norte-sur.

La zona desde la cual la señal parece estar llegando está en la dirección este-oeste (la parte estrecha del haz), lo que coincide con las coordinadas de HD 164695, por lo que sus descubridores creen que viene de ahí. «Pero, por supuesto, eso no es necesariamente el caso», dice el SETI.

En segundo lugar, las observaciones se realizaron con un receptor que tiene un ancho de banda de 1 GHz. Eso es mil millones de veces más ancho que el ancho de banda utilizado tradicionalmente por SETI, y 200 veces más ancho que una señal de televisión. La intensidad de la señal era 0,75 Janskys, o en el lenguaje común, «débil». «Pero, ¿era débil sólo por la distancia a HD 164595? ¿O quizás lo era por el muy amplio ancho de banda del receptor ruso?», se pregunta el organismo.

Mucho esfuerzo para dar con nosotros

El SETI dice que una civilización inteligente que quisiera enviar un mensaje desde ese punto del Universo tendría dos opciones: Si emitieran en todas direcciones, la potencia requerida es de 100.000 millones de millones de vatios. Eso es cientos de veces más energía que toda la luz solar que cae sobre la Tierra, y, obviamente, requieren fuentes de energía mucho más potentes que las nuestras.

Si, en cambio, decidieran apuntar directamente hacia nosotros, eso reduciría la demanda de potencia, pero incluso si estuvieran utilizando una antena del tamaño del telescopio de Arecibo, todavía tendrían que utilizar más de un billón de vatios, lo cual es comparable con el consumo total de energía de toda la humanidad.

«Ambos escenarios requieren muchísimo esfuerzo, mucho más allá de lo que nosotros mismos podríamos hacer, y es difícil entender por qué alguien querría apuntar a nuestro sistema solar con una señal fuerte. Ese sistema de estrellas está tan lejos que hasta allí no ha podido llegar todavía ninguna señal de televisión o radar para decirles que estamos aquí», explican desde SETI

«La probabilidad de que esto sea realmente una señal de origen extraterrestre no es muy prometedora, y los propios descubridores aparentemente dudan de que ellos hayan encontrado extraterrestres. No obstante, uno debe revisar todas las posibilidades razonables, dada la importancia del tema», dicen.

No avisaron

Por ese motivo, apuntaron el Allen Telescope Array (ATA) en la dirección de HD 164595 a partir de la tarde del 28 de agosto. Y de acuerdo con los científicos de SETI Jon Richards y Gerry Harp, hasta ahora no ha encontrado ninguna señal. Dos días después, y cubierta la franja del cielo por completo, no ha aparecido nada.

SETI también reprocha a los descubridores de la señal no haber comunicado la detección en su momento. La emisión fue hallada en mayo de 2015 (solo una vez de 39 intentos), pero hasta ahora no había sido dada a conocer. El SETI recuerda que si una señal parece ser de origen deliberado y extraterrestre, debe comunicarse para intentar confirmar las observaciones.

A no ser que surja una nueva sorpresa, a la vista de los resultados lo más probable es que el interés por la señal de HD 164595 se apague mucho más rápido de lo que ha tardado en ser comunicada. El SETI deberá seguir atento al cielo.