Al haberse previsto con tanta antelación, no hay peligro de que Alemania o Italia se queden sin energía
Al haberse previsto con tanta antelación, no hay peligro de que Alemania o Italia se queden sin energía - REUTERS

«Los efectos reales del eclipse de marzo en la red eléctrica europea van a ser nulos»

Los expertos consultados por ABC afirman que Europa no sufrirá cortes de energía el próximo día 20 por culpa de la oscuridad

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«Los efectos reales del eclipse solar de marzo en la red eléctrica europea van a ser nulos». Directo, conciso y claro. Así es como ha respondido a ABC José Donoso, Director General de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) y uno de los expertos que considera que el próximo día 20 el eclipse parcial que se sucederá en Europa no dejará a las regiones con más dependencia de la energía solar sin suministro. Y es que -según afirma- al haberse planteado el problema con tanto tiempo de antelación, si hubiera un corte en la red sería debido a que «alguien ha hecho muy mal su trabajo».

De esta forma, Donoso ha matizado el informe publicado por la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entsoe) en el que se afirmaba que el eclipse de marzo podría afectar a las redes eléctricas de una buena parte de Europa al dejar sin luz a países como Italia o Alemania. Regiones ambas en las que la energía solar es una fuente de energía ampliamente utilizada (en el país germano, concretamente, cubre de un 3 a un 5 por ciento del total).

«El informe dice en sus conclusiones que no va a pasar nada. Hay que tener en cuenta que no es la primera vez que sucede esto, ya ha habido otros eclipses y no ha habido nunca problemas. Durante los dos minutos que va a haber de oscuridad se podrá cubrir esa falta de energía con otras fuentes», explica Donoso.

En este sentido, el Director General de la UNEF considera también que estos «saltos energéticos» se producen habitualmente en las redes. «No sólo pasa cuando hay eclipses, suelen sucederse también cuando hay nubes, y nunca causan contratiempos», añade.

Su opinión es también apoyada por Gabriel Sala –catedrático de la UPM y director del Instituto de Energía Solar, quien ha señalado a ABC que existen fuentes eléctricas de sobra para poder apoyar esta falta de luz: «Un eclipse equivale a una gran nube que tapará Alemania durante un breve espacio de tiempo, algo que suele suceder. Además, este “accidente” es fácil de solventar, ya que es mucho más previsible que una nube (la cual molesta lo mismo desde el punto de vista de la energía solar). Hay tantas fuentes de energía que simplemente se puede inyectar más en la red procedente del gas o de las centrales nucleares, las soluciones son muchísimas».

Una alarma irreal

Con todo, Donoso cree que la alarma que se ha creado es totalmente irreal y similar a la del efecto 2000, una afirmación que basa en que es muy probable que ya estuviera previsto un corte de energía de estas características.

«Estamos hablando de marzo, un mes en el que la concentración de sol en lugares como Alemania suele ser mínima. Es un mes en que esa parte de Europa suele estar nublada y, por lo tanto, las instalaciones eléctricas no producen tanto», completa.

Esta idea es compartida también por Sala, quien afirma que, aunque la cantidad de energía solar que usan países como Alemania es bastante alto, este tipo de cortes se producen de forma muy usual y no generan tanta alarma. «La energía solar tampoco se produce de noche, pero la previsión hace que no haya dificultades», señala.

En este sentido, el catedrático pone como ejemplo lo que sucede en Canarias, donde, a pesar de que hasta un 25% de energía puede llegar a depender del viento, no «pasa nada» si éste deja de soplar. «Cuando en las islas se quedan sin viento no se quedan a oscuras, sino que hay un sistema que lo compensa», finaliza.

Los falsos mitos sobre la energía solar

A su vez, Donoso ha criticado que esta semana se hayan dicho todo tipo de inexactitudes. De entre ellas, la que más le ha llamado la atención es la que afirma que la energía solar no se puede guardar para ser utilizada posteriormente. «Se puede acumular a través de baterías, lo que permite que –cuando se suceden cortes como este- no se necesite del apoyo de otro tipo de energías. El problema es que encarecen mucho el producto. Ahora estamos estudiando cómo rebajar su precio», completa.

Por otro lado, no considera que este suceso muestre las debilidades de la energía solar, pues –por ejemplo- las centrales nucleares también llevan a cabo cortes de suministro programados en los que la electricidad que producen es sustituida por otra. La idea, nuevamente, es apoyada por Sala, quien explica que no hay que dar pasos atrás en este tipo de materias y hay que evitar escuchar a aquellas voces que sólo se mueven por interés y han intentado usar esta situación para favorecerse.