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La milla más «cool» de Madrid
Actualizado Miércoles, 22-10-08 a las 12:40
El Meatpacking District de Nueva York se ha convertido en el lugar de moda. Es el barrio donde se vende la carne al por mayor, donde se cortan los «steaks» y se negocia el precio de los «T-bone» que se servirán en los restaurantes de Manhattan. Puerta con puerta con las carnicerías han abierto boutiques de lujo como Louboutin y Diane von Furstenberg, restaurantes ultra «cool» como Pastis, hoteles de diseño como el Gansevoort y clubs privados como Soho House. Las «fashionistas» son capaces de jugarse en los adoquines de la zona sus tacones de aguja de YSL, para tomar el «brunch» en Spice Market y comprar algún minivestido en la tienda multimarca de luxe Calypso. Y todo esto entre los camiones de carne que vienen y van.
Un distrito en Madrid
Como en España no íbamos a ser menos, nosotros también tenemos nuestro pequeño Meatpacking district, o al menos, su equivalente. Y es que en Madrid existe una zona situada en el límite de los barrios de Chueca y Chamberí donde se han abierto más tiendas por metro cuadrado en el último año que en cualquier otro lugar. En vez de carne, tienen pescado, y no un pescado cualquiera, sino de la pescadería con más encanto de la capital. La de Fernando VI lleva abierta desde el año 1955, y a ella acuden desde ministros a miembros del PP, que trabajan a poco metros, actores que residen en el barrio y gente de la «jet set». Los neoyorquinos lo llamarían el «Fishmonger district», pero los comerciantes de la zona conocen el barrio por «Las Salesas», por la emblemática plaza donde esta la iglesia de Santa Bárbara.
El neoyorquino por excelencia, Mr Marc Jacobs, ha elegido esta zona para abrir su primera tienda en España. Lo hizo este jueves, a pocos metros de las cigalas y el atún fresco. Al igual que en la gran manzana, este es un mix de lo más extraño: cardigans de cachemir y percebes.
Los dueños de la tienda de lujo multimarca Yube, que se encuentra justo enfrente de la pescadería no tienen problemas con ello. Y sus clientes, que acuden en tropel a por conjuntos de Paul & Joe o abrigos de Moncler, menos. Beatriz Nicolás y José Yusty apostaron por la zona hace ya tres años, cuando abrieron la primera de sus dos tiendas de ropa y accesorios. Yube, se ha convertido hoy en el corazón de la zona, y en un día cualquiera pueden entrar desde la actriz Paz Vega hasta la cantante Paulina Rubio pasando por el empresario Javier Hidalgo. Parte del atractivo lo tienen sus dueños, un joven matrimonio ultraconectado que vive desde hace años su pasión por el «retail» (ella fue directora de marketing de varias firmas de lujo, y él es la tercera generación de los propietarios de las tiendas Yusty). «El local era increíble, un esquinazo en pleno Fernando VI con Argensola, y aunque no había tantas tiendas como hay hoy, pensamos que podía convertirse en “el barrio” para gente joven. Una alternativa entre las tiendas transgresoras de Chueca y las boutiques de ultralujo del barrio Salamanca». Una visión de futuro muy acertada. «La zona se ha convertido en el “nuevo Soho” de Madrid. Es un barrio con un alto poder adquisitivo pero con un punto más “cool” y bohemio que el barrio de Salamanca. Cuando decidimos abrir nuestra segunda boutique, Benny Room, quisimos seguir apostando por Las Salesas debido a su increíble potencial», dice Beatriz.
Y cuando la «it girl» madrileña, Alejandra de Rojas, quiso abrir junto a unas amigas una franquicia de la firma de ropa Maje, lo tuvo muy claro. «Yo llevo viviendo en la zona desde hace seis años. Lo que más me gusta es el ambiente de barrio y no lo cambiaría por nada del mundo. Me pareció el lugar más representativo para esta marca francesa que tiene boutiques en «Le Marais» parisino».
Cuando abres una franquicia, al igual que cuando montas un «showroom» de ropa, los directivos de firmas extranjeras se fijan no sólo en el local, sino también en su ubicación. «Quieren que sea representativo de la firma», dice Luis Medina, uno de los dueños Show Me That, situado en la calle Argensola y que lleva firmas como Oscar de la Renta, Tiffany & Co. e Italia Independent, la firma de «lifestyle» de Lapo Elkann, uno de lo herederos del magnate de Fiat, Gianni Agnelli. «Cuando vino Lapo a ver las oficinas, salimos a tomar un café a la vuelta de la esquina y se sorprendió al ver lo “cool” que iba vestida la gente. Pasó un chico con unas gafas de colores de su colección que todavía no habían llegado a España. Yo le expliqué que estaba en el barrio más “in” de Madrid, donde la gente era muy internacional y que se había convertido en la ruta predilecta de los estilistas», añade Luis.
«La más asombrada con los cambios de la zona es Concha, la portera de Piamonte 12, nuestro portal» dice Beatriz Fernández, copropietaria del «shoowroom» de prensa Fashionistas. «Y es que ha pasado de ver gente entrando y saliendo de pensiones, a abrirle la puerta a Victoria Beckham, cuando tenía el centro de operaciones de su firma de vaqueros en el edificio». Victoria, que siempre se adelanta a las tendencias puede haber tenido algo que ver con la apertura de la tienda de su amigo Marc Jacobs.
Un montón de fans
Entre los fans de la zona está la gente que vive aquí desde hace tiempo, como Marisa Paredes, Javier Bardem y Paz Vega... Como nos cuenta Teresa Rapallo, la socia de Beatriz, «cuando abrimos el estudio, las firmas francesas que llevamos no conocían bien la zona y siempre querían ir a comer por Salamanca. Ahora eligen restaurantes del barrio.»
Al igual que el Meatpacking District de Nueva York, Las Salesas no es sólo una aglomeración de boutiques, es un centro de moda en plena ebullición con todo lo que conlleva. Los que quieren romper la dieta degustan a escondidas el «carrot cake» de la nueva pastelería Cosmen & Keiless, cuya dueña es la encantadora americana Kate Hespen Keiless. Lleva diez años en España y es la antigua dueña de Hespen & Suarez. Cuando vendió sus tiendas de «delicatessen» buscó otro negocio. «Entonces nos pusimos a hacer pan» dice riéndose. «No dudamos en seguir en la misma zona. Me gusta cómo se está transformando el barrio».
¿Y hay algún responsable de los cambios? «Vivo aquí desde siempre, y un buen día decidí transformar el barrio», dice bromeando Carolo, uno de los pioneros restauradores de la zona que abrió «El Pepinillo de Barquillo» y logró traer más vida a la calle, que antes era sólo conocida como «la calle de la música». «Tenemos callos, un rabo de toro exquisito... y ensalada de pollo para las chicas de la moda». La mentalidad internacional hace que los turistas extranjeros emigren hacia estos restaurantes que, curiosamente, figuran en blogs americanos. Y si no, que se lo digan a Karim Chauvin, uno de los dueños de Café Oliver: «fuimos los primeros en traer el concepto del «brunch» a España hace ya años». No asombra que cuando este conocido bistró abrió sus puertas de la mano del director de teatro Adolfo Marsillach, y antes de la remodelación acometida por los nuevos dueños, cruzó sus puertas todo el «old Hollywood</CW>», desde Ava Gardner a Sinatra.
A estos clásicos se suman Pulcinella, una trattoria donde hacen la mejores pizzas de Madrid y La Tasca Suprema, la taberna castiza donde se suele ver a Rajoy. Uno de los últimos llegados es La Kitchen. Rocío Márquez Papell, una de la propietarias, nos cuenta: «vimos muchas zonas, pero la que más nos gustó fue siempre Las Salesas, porque nos recordó un poco a la parte de Soho y del Meatpacking neoyorquino, con todo lo que ello conlleva: vanguardismo y moda mezclado con lo tradicional». Y es que así es el público tanto de La Kitchen, como del barrio, un mix ecléctico de gente que Rocío Márquez define como «de ejecutivos modernos a actores, pasando por deportistas, creativos y políticos».Y añade rotunda: «sin duda, la zona está en alza. Esto no ha hecho nada más que empezar».

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