Interior de la cueva de «El Soplao»
Interior de la cueva de «El Soplao»

Cinco minas con historia que puedes visitar en España

Desde la mina más profunda de España, en Asturias, a las antiguas explotaciones romanas: propuestas para entender la dureza de una oficio

Actualizado:123456
  1. Cueva El Soplao

    Interior de la cueva «El Solplao»
    Interior de la cueva «El Solplao»

    En el siglo XX, el sector de la minería vivió sus mejores momentos. Muchos valles, sobre todo del norte de España, vivieron de esta actividad tan dura y exigente. A partir de los años 90, muchas de esas minas cerraron sus puertas y se reconvirtieron en destinos turísticos. Un buen ejemplo es Pozo Sotón, en Asturias, la más profunda de España. Estas son algunas de las minas que puedes y deberías visitar:

    Cueva El Soplao, en Cantabria

    La Cueva El Soplao fue descubierta a principios del siglo XX ,cuando exploraron las minas de La Florida. Posee un importante valor geológico y constituye un patrimonio de arqueología industrial minera, con más de 20 kilómetros de galerías. En su exterior, también se aprecian huellas de la minería: castilletes, hornos de calcinación, lavaderos, talleres, etc. La actividad minera se orientó a la extracción de blenda y galena, para obtener zinc y plomo, respectivamente.

  2. Pozo Sotón, en Asturias

    Interior del Pozo Sotón
    Interior del Pozo Sotón - POZO SOTÓN

    La minería era una de las principales actividades económicas e industriales de Asturias. El Pozo Sotón, declarado Patrimonio Industrial en España, es la única mina de estas características abierta al público.

    Esta mina de carbón permite adentrarse a los visitantes hasta los 550 metros de profundidad, caminando por sus amplias galerías. Con la visita está incluida la vestimenta y son cinco mineros los que acompañan durante toda la ruta. No están permitidos los móviles, mecheros o cámaras de fotos, pero sí que se proporcionará un pico para convertirse -al menos durante un rato- en un minero de verdad.

    En el exterior se pueden ver los dos castilletes y la sala de máquinas, el edificio más importante de un pozo minero. Para descender hasta las galerías se hace en la jaula -así llaman los mineros al montacargas-, que alcanza una velocidad algo superior a la de un ascensor. En un pequeño agujero de la mina, se encuentra Santa Bárbara, patrona de los mineros.

    [Ocho iconos inolvidables del patrimonio industrial de Asturias]

  3. Mina de Arditurri, en País Vasco

    Visita guiada al interior de la «Mina de Arditurri»
    Visita guiada al interior de la «Mina de Arditurri» - El Diario Vasco

    La Mina de Arditurri fue reabierta al público en 2008 tras haber sido cerrada por probemas ambientales.

    En el interior de la galería, dotada de un sistema de iluminación y sonido, los visitantes recibirán información sobre los restos de época romana que se encuentran en el subsuelo de esta mina.

    Una parada imprescindible en la ruta será en la zona de excavación arqueológica, pudiendo descubrir secretos ocultos y conocer la evolución de la minería a lo largo de su historia.

  4. Mina Las Médulas, en el Bierzo (León)

    Vista general de «Las Médulas»
    Vista general de «Las Médulas» - ADRIÁN NÚÑEZ

    La Mina Las Médulas fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997 y está considerada como la mayor mina de oro a cielo abierto del Imperio Romano.

    Para comprender la inmensidad de estazona, el mirador de Orellán es el más recomendable, pero lo mejor para entender la historia es adentrarse en estos tres itinerarios: Las Médulas antes de los Romanos, la mina romana de Las Médulas y los poblados de época romana.

    En el exterior, el parque Natural de Las Médulas es un paraje de tierras rojizas, de formas accidentadas y laberínticas. Los desmontes mineros alcanzaron los tres kilómetros de extensión llegando a más de 100 metros de profundidad.

  5. Mina Escucha, en Teruel

    Museo Minero de Escucha en su primer mes en marcha
    Museo Minero de Escucha en su primer mes en marcha - FABIÁN SIMÓN

    Desde su apertura en 2002, el Museo Minero de Escucha ofrece a los turistas una mina real en la que se introducen, con el equipamiento correspondiente, a través de los carros de transporte personal que se usaban antiguamente para descender a la galería general a lo largo de 200 metros.

    Posteriormente, el terreno es llano y adaptado al tránsito del visitante, en un de unos unos 400 metros.