La imagen de Emmanuel Macron en una manifestación en 2014, cuando era ministro de Economía
La imagen de Emmanuel Macron en una manifestación en 2014, cuando era ministro de Economía - Reuters

FranciaLos sindicatos abren su «primavera caliente» con huelgas y manifestaciones contra Macron

Las protestas, que incluyen tres meses de paros intermitentes en los ferrocarriles, será clave para el futuro de la presidencia

Corresponsal en ParísActualizado:

Este jueves comienza una «primavera caliente» para Emmanuel Macron: más de cien manifestaciones de protesta en toda Francia, «prólogo» a una huelga intermitente de tres meses de duración en todos los ferrocarriles nacionales. Será una prueba de fuerza determinante para el futuro de la presidencia Macron.

Los sindicatos de funcionarios y la SNCF (Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses, equivalente a la Renfe española) han convocado una primera jornada de protesta global, contra todos los proyectos de reforma del jefe del Estado.

Tras las huelgas y manifestaciones de este jueves, está convocada una huelga intermitente, sin precedentes: a partir del próximo 4 de abril, los ferroviarios franceses han sido invitados a ponerse en huelga dos días por semana, hasta finales de junio.

La jornada de este jueves «solo» será el «aperitivo» de las «manifas» y huelgas convocadas para el próximo trimestre.

Benjamin Griveaux, portavoz oficial de Macron, ha declarado que el Gobierno se encuentra «sereno y determinado» a realizar las reformas previstas «con un espíritu de diálogo y concertación».

Las acciones sindicales

Los sindicatos, por su parte, anuncian una «movilización» masiva para este jueves, que se dejará sentir en estos servicios:

-Dejarán de funcionar el 60% de los trenes de alta velocidad.

-Serán anulados el 30% de los vuelos de salida y llegada a los aeropuertos de París.

-Entre un 10 y un 15% de las escuelas pudieran cerrar.

-Los servicios públicos en hospitales y administraciones sufrirán paros de alcance imprevisible. Asegurados los servicios mínimos, se anuncian paros y trastornos de cierta envergadura.

Los ferroviarios, en defensa de sus privilegios

Los sindicatos esperan repetir la gran batalla del invierno de 1995, cuando forzaron al presidente Jacques Chirac a enterrar su proyecto de reforma de la SNCF y el estatuto muy privilegiado de los ferroviarios, una reliquia burocrática de la inmediata posguerra, cuando el general de Gaulle y el PCF negociaron unos acuerdos que apenas han sido retocados en profundidad, desde entonces.

Todos los presidentes que han intentado consumar la reforma de la SNCF y el estatuto de los ferroviarios han fracasado durante el último medio siglo. Este jueves comienza una batalla de posiciones que puede durar varios meses. El resultado de esa prueba de fuerza será determinante para el futuro de la presidencia de Emmanuel Macron.

Los sindicatos esperan una movilización de varios centenares de miles de manifestantes. Los portavoces de Macron se dicen «confiados» y «serenos».