El consejero de Territorio de la Generalitat, Josep Rull
El consejero de Territorio de la Generalitat, Josep Rull - INÉS BAUCELLS

El Govern ve en Madrid «más ganas de 155 que de diálogo»

El soberanismo mete más presión y amenaza con otro «paro de país»

BARCELONAActualizado:

La unidad de acción demostrada por los partidos constitucionalistas en el Congreso de los Diputados para atajar el proceso soberanista causa desconcierto en el Gobierno catalán. Este jueves mismo, el consejero de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, aseguró que tienen la percepción, tras el debate del miércoles en el Congreso, que el Gobierno y el PSOE tienen «más ganas de 155 que de diálogo y eso es una mala noticia». «El diálogo y la búsqueda de mediación expresada el martes en el Parlament por el president Carles Puigdemont fue muy clara. Es preocupante que ante el diálogo la única respuesta sea aplicar el artículo 155 de la Constitución. En estos momentos el diálogo es fundamental, básico, determinante», señaló Rull.

«En estos momentos, Cataluña está amenazada con la suspensión de su autonomía, cuando lo lógico sería que Cataluña fuese escuchada. Si no se entiende el 1 de octubre como una movilización ciudadana no se puede entender nada de lo que está pasando ahora en Cataluña», destacó Rull.

El mismo desconcierto que hay en el Govern existe en las entidades soberanistas, a medio camino entre su obediencia a la Generalitat y la decepción por la suspensión de la declaración de independencia. Ante una previsible situación de bloqueo, meten más presión. Así, el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, aseguró este viernes que no descartan «en ningún caso» convocar un nuevo «paro de país» si «no se respeta la voluntad del pueblo» catalán.

En declaraciones a Rac1 recogidas por Efe, Cuixart aseguró que paros generales como el del 3 de octubre «son instrumentos para presionar a los gobiernos que no respetan las decisiones mayoritarias» y son movilizaciones «que hacen reaccionar al mundo empresarial y a la comunidad internacional». El paro del día 3, contra la actuación policial el domingo anterior, estuvo alentado y subvencionado por la Generalitat.