Vídeo: las medidas que pone en matcha en artículo 155 - ATLAS

Los ministros empezaron a trabajar en el 155 en abril

Interior, Hacienda, Educación y Sanidad, las áreas «más delicadas» y las primeras en prepararse. La Consejería de Exteriores desaparece y queda como un órgano técnico de Cooperación y promoción

MadridActualizado:

El nuevo «Govern» ya está en marcha, y estará presidido por Soraya Sáenz de Santamaría. En el Real Decreto publicado ayer en el BOE, con las medidas aplicadas en Cataluña al amparo del artículo 155 de la Constitución, el presidente Mariano Rajoy asume las funciones que corresponden al presidente de la Generalitat, y acto seguido las delega en la vicepresidenta del Gobierno. Sáenz de Santamaría estará al frente de los 11 ministros (todos menos la titular de Defensa) que se harán cargo de las competencias de las diferentes consejerías. El plan no está improvisado, ni el Gobierno aterriza en un campo de minas totalmente desconocido. De hecho, los ministros llevan trabajando en el 155 desde abril, según fuentes del Gobierno consultadas por ABC.

En La Moncloa siempre dijeron que tenían estudiados al detalle diferentes escenarios en Cataluña. Uno de ellos era excepcional, el del 155, reservado para el peor de los casos, que los secesionistas declararan la independencia y proclamaran una especie de república. Hace seis meses, los ministerios de las áreas más críticas (Interior, Hacienda, Sanidad y Educación) empezaron a analizar de forma pormenorizada dónde habría que actuar, de qué manera y con qué medios, en caso de tener que hacerse cargo de la gestión de las competencias autonómicas.

La Vicepresidencia, a través de su mano derecha en Administración Territorial, Roberto Bermúdez de Castro, empezó a tener reuniones de trabajo con representantes de esos ministerios, secretarios de Estado y subsecretarios, para tener listo un plan de trabajo concreto.

Las reuniones fueron continuas, y se intensificaron a finales de agosto, momento en el que se involucraron los demás ministerios, a la vista de que los independentistas estaban decididos a seguir dando pasos hacia el golpe, que se materializó los días 6 y 7 de septiembre en el Parlamento autonómico. Desde hace dos meses, las reuniones se extendieron a diferentes áreas. El trabajo de los ministerios fue minucioso, para no dejar ningún cabo suelto.

Los encuentros preparatorios se hacían entre dos o tres ministerios, para avanzar de forma más rápida y precisa en el plan de trabajo. Como es lógico, en los últimos días las reuniones se multiplicaron. Solo el pasado viernes por la mañana, mientras el Pleno del Senado debatía sobre el escrito de las medidas del 155 presentado por el Gobierno, hubo tres reuniones dirigidas por la Secretaría de Estado para las Administración Territorial: en la primera participaron Economía, Hacienda y Energía;una hora después se reunían Educación y Sanidad; y esa misma mañana acababa con Justicia y Asuntos Exteriores.

Lunes, día clave

Ayer, Bermúdez de Castro presidió en Castellana, 3, sede de su Secretaría de Estado, la primera reunión plenaria con todos los subsecretarios de los departamentos ministeriales que asumen las competencias de la Generalitat, tras la entrada en vigor del Real Decreto con las medidas del Gobierno para restaurar la legalidad en Cataluña, una vez obtenida la autorización del Senado. Fue un encuentro «de coordinación y puesta en común» de los primeros pasos que se han dado para asumir las competencias, y sobre todo de los siguientes que se darán, a partir mañana, lunes. Este día está marcado en rojo, pues será el primero laboral en el que el Gobierno empezará a actuar de hecho en las consejerías.

El Ejecutivo quiere evitar a toda costa entrar mañana en las consejerías con ruido o altivez. Busca el «mínimo impacto». «Llegaremos con prudencia y normalidad, queremos ver qué disposición hay, y solo cuando lo comprobemos se tomarán decisiones si es necesario», comentan las fuentes consultadas. Las destituciones de altos cargos, como los secretarios generales o directores generales, corresponderán al Consejo de Ministros, en sustitución del Consejo de Gobierno.

Una de las Consejerías que se verán más afectadas será la de Exteriores, en manos de Raül Romeva hasta el viernes pasado. En la práctica, esa Consejería, dirigida a extender la propaganda independentista en el exterior de España, desaparecerá como tal, y su estructura quedará reducida a un órgano técnico que se ocupará de la cooperación y la promoción comercial. Fuentes del Ministerio de Exteriores explicaron a ABC que serán los tres secretarios de Estado los que llevarán la gestión diaria en cooperación y en el área comercial, según la zona internacional implicada, aunque las decisiones finales serán corroboradas por el ministro.

Fuentes de La Moncloa recordaron que al estar disuelto el Parlamento autonómico, tras la decisión tomada por Rajoy el viernes por la noche en cuanto asumió las funciones del presidente de la Generalitat, la labor del «Govern» será bastante reducida. Sobre todo irá dirigida a recuperar el orden constitucional y poner fin a las estructuras independentistas que han trabajado por el golpe a la democracia. En cuanto a la gestión diaria, al estar ya en periodo electoral, se limitará a garantizar los servicios públicos, los trámites ordinarios y la firma de asuntos burocráticos.