Madonna, una de las artistas que ha sucumbido a los encantos de Portugal y se ha instalado allí
Madonna, una de las artistas que ha sucumbido a los encantos de Portugal y se ha instalado allí - ABC

El mercado inmobiliario de lujo arrasa Portugal

Cascais, Lisboa y Algarve concentran los precios más elevados para adquirir viviendas de alto nivel en el país vecino

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

El mercado inmobiliario de lujo vive una expansión espectacular en Portugal y amplía sus zonas de cobertura hacia el norte. No solo Lisboa, Oporto y el Algarve pujan en este sector, sino que la demanda se extiende desde la villa mágica de Sintra hasta la ría de Aveiro, donde los precios comienzan a subir y las operaciones se multiplican al contado por parte de millonarios franceses, alemanes, suizos, belgas, escandinavos, rusos, chinos, brasileños o indios. El volumen global de movimiento se acerca a los 3.000 millones de euros, de acuerdo con los datos de compraventa de inmuebles registrados en los últimos cinco años.

Portugal está de moda, sobre todo desde que la selección comandada por Cristiano Ronaldo ganó la Eurocopa en Francia y Salvador Sobral triunfó en Eurovisión, por lo que organizará el festival en mayo de 2018. Si a estas circunstancias les sumamos las ventajas fiscales y el derecho a la nacionalidad que otorga el Gobierno (ahora socialista, pero la medida proviene de cuando mandaban los conservadores) a los ciudadanos extranjeros que inviertan un mínimo de 500.000 euros, se completa entonces el perfil perfecto para que incluso los famosos adquieran viviendas, como acaba de hacer José María Cano (ex componente del trío Mecano, junto a su hermano Nacho y Ana Torroja) al comprar un palacete en la zona lisboeta de Sao Vicente de Fora por tres millones de euros. La burbuja inmobiliaria está servida al otro lado de la frontera, con la vertiente lujosa en primer plano y en clara progresión. Nada extraño, por tanto, que los precios en general hayan subido un 35% en este quinquenio (un 5,6% solo en 2016) y los de la franja más exclusiva se estén incrementando al ritmo de un 21%.

Las grandes agencias internacionales de alto nivel, con Sotheby’s y Engel & Völkers a la cabeza, no cesan de abrir oficinas en Portugal, tal cual ha hecho recientemente esta última, una firma alemana que solo estaba presente en Lisboa y Oporto, pero que se halla en fase de esparcir su cartera de clientes con nuevas sedes en Aveiro y Sintra 11 años después de instalarse y comenzar a facturar en el país vecino.

Suyo es el informe más actualizado sobre el sector inmobiliario de lujo en suelo portugués, con datos relativos al primer semestre del año en curso. El documento clasifica las siete zonas más caras. En la cima figura Cascais, la localidad con mayor renta per cápita del país vecino y a solo 31 kilómetros de Lisboa. Su Avenida Marginal (que en absoluto hace honor a ese nombre, más bien todo lo contrario) alcanza los 13.690 euros por metro cuadrado. Un ejemplo: una mansión de siete habitaciones con vistas al mar cuesta 14 millones de euros.

Inmediatamente después asoma la propia capital, donde destaca el triunvirato geográfico formado por el Chiado, Príncipe Real y Avenida da Liberdade. Ahí los precios superan los 10.000 euros por metro cuadrado, como demuestra el hecho de que un piso de tres habitaciones se cotiza ya por 1.200.000 euros.

El podio de esta lista se redondea con Albufeira, mediante una especial atención a los distritos de Galé, Baleeira y Olhos de Água. La razón no es otra que la fuerte demanda de casas de vacaciones en pleno Algarve, lo que desemboca en un coste de 7.000 euros por metro cuadrado. Una casa en primera línea del mar, con jardín y piscina, se eleva hoy a los 4,5 millones de euros.

Muy cerca, el cuarto lugar de esta recopilación está ocupado por Vilamoura, sobre todo en la extensa franja comprendida ente la Marina, Volta da Corça, Pinhal Velho y el denominado Lake Resort. Otro rincón de oro, con valores que oscilan entre 4.300 y 5.365 euros por metro cuadrado. Quien pretenda hacerse con una mansión de seis habitaciones ya puede prepararse para desembolsar unos seis millones de euros, mientras que una con cinco dependencias junto a los campos de golf requiere 2,8 millones de euros.

El paraíso ‘eco-chic’ de Comporta aguarda en el siguiente puesto del ‘ranking’, haciendo hincapié en Muda, Brejos da Carregueira de Baixo y Praia do Pego. Es la costa del Alentejo, un enclave donde el precio por metro cuadrado va de 4.500 a 5.000 euros… y a solo una hora de Lisboa, 120 kilómetros exactamente. Una casa con seis habitaciones frente a la playa, en Melides, puede traspasarse por cuatro millones de euros.

Por su parte, Sintra muestra su efervescencia inmobiliaria escalando hasta la sexta posición, tanto en lo que se refiere a su centro histórico como a Penha Longa o Belas Clube de Campo. El precio por metro cuadrado se mueve entre los 4.000 y los 4.800 euros.

Un palacete en la zona costera de este refugio romántico, en Azenhas do Mar, asciende a 2,8 millones de euros, mientras que en el casco viejo son unos 2,2 millones de euros. Una finca señorial del siglo XVIII en el área de Colares implica una inversión de hasta 3,7 millones de euros.

La clasificación se completa con Aveiro, que se ubica a 75 kilómetros de Oporto y ve cómo se dispara la demanda en Ílhavo, Glória y Vera Cruz. Se trata de la única zona del norte de Portugal entre las más caras, cerca también de Coimbra. Por metro cuadrado, se pagan cantidades que van de los 2.100 a los 2.680 euros. Una casa junto al mar y con cinco habitaciones cuesta 1,9 millones de euros.

Pero, ¿cuándo arrancó esta fiebre inmobiliaria de lujo? En realidad, el pistoletazo de salida lo dio el Príncipe Aga Khan, quien desembolsó en mayo del año pasado 12 millones de euros por el Palacio Henrique Mendonça, junto a la sede de El Corte Inglés en la capital portuguesa. Y Cristiano Ronaldo se compró un ático de 2,5 millones de euros en plena Avenida da Liberdade.

En cuanto a Madonna, no ha terminado de rematar sus maniobras en este sentido ya que, finalmente, no se confirmaron sus casi tres millones de euros por la Quinta do Relógio, en Sintra, ni por una finca homónima en Oeiras. Pero sí se han convertido en dueños de viviendas de lujo lisboetas Michael Fassbender, Monica Bellucci, Christian Louboutin y Eric Cantona, mientras que Philippe Starck ha preferido asentarse en Cascais. Además, Phil Collins y Ariana Grande también se han interesado en adquirir nuevos domicilios en Lisboa. En el caso del ex batería del grupo británico Genesis, se mostró muy complacido con un edificio completo en Praça das Flores, en la céntrica zona del Chiado.

Entre los buscadores de viviendas de ‘alto standing’, el Algarve se erige como una alternativa muy atractiva para los jubilados europeos con mayor poder adquisitivo, los mismos que buscan dejar atrás el frío y vivir tranquilos bajo el sol.

Igualmente, la península de Tróia (en el estuario del río Sado, al lado de Setúbal) gana enteros de forma imparable gracias a sus 15 kilómetros de playas de arena fina y a las condiciones ideales para practicar el golf.

La eclosión inmobiliaria en Portugal queda en evidencia si se tiene en cuenta el número de personas empleadas en el sector, que ha pasado de 28.000 en 2015 a 40.000 el año pasado, es decir, una ascensión del 43%.

Son 440 las licencias abiertas en Lisboa por las agencias especializadas a lo largo de los últimos 12 meses, por 180 en Oporto y 134 en Faro, la capital del Algarve. A continuación, Setúbal y Braga. Además, Inter Nations difundió hace unas semanas su clasificación mundial acerca de los mejores países que ofrecen una mayor calidad de vida. Y ahí está Portugal como líder destacado en el continente europeo, justo por delante de Malta y España. Miles de trabajadores cualificados, ejecutivos, estudiantes y jubilados contribuyeron a elaborar la lista, por lo que el resultado obedece a un pragmatismo muy real.

Todas estas circunstancias han llevado a una situación que la concejal de Urbanismo del Ayuntamiento (socialista) de Lisboa, Paula Marques, define como “presión especulativa”.

El panorama se está revelando tan alcista que este área municipal pretende establecer unos índices de referencia que marquen unos topes y frenen a los propietarios a la hora de aumentar los precios de venta.