La bisnieta del pintor, en el Museo Sorolla junto a «La bata rosa», una de sus obras maestras
La bisnieta del pintor, en el Museo Sorolla junto a «La bata rosa», una de sus obras maestras - JOSÉ RAMÓN LADRA

Sorolla, la luz inmortal

Hoy se conmemora el 150 aniversario del nacimiento de uno de los pintores españoles más universales

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A las cinco de la mañana del 27 de febrero de 1863 nacía en Valencia Joaquín Sorolla, uno de los pintores españoles más universales. Tenía prisa por venir al mundo. Había mucho en él por pintar. Fue un artista prolífico. Profeta en su tierra, obtuvo en vida el reconocimiento internacional de crítica y público. Es uno de los pintores españoles más queridos. También, de los más cotizados en el mercado. En 2009el Prado le dedicó una antológica que hizo historia: se reunieron todas sus obras maestras, incluidos los paneles de la «Visión de España» que realizó para la Hispanic Society of America de Nueva York.

Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del pintor, habla con ABC en la casa-museo de su bisabuelo en Madrid. ¿Hubo un antes y un después de aquella muestra para Sorolla? «Fue una exposición irrepetible, con obras históricas y excepcionales que no volverán a venir. Fue un sueño ver su trabajo en el Prado, un museo que amaba, cerca de maestros como Velázquez. Se mostraron además los paneles de la “Visión de España”, de la Hispanic Society, denostados por algunos sectores como una españolada. La gente pudo ver con qué pasión pintó las distintas regiones; su visión de España entusiasmó». Y es que Sorolla siempre ha cargado a cuestas con viejos tópicos y el sambenito de «pintor de playas». «Le fascinaba el mar. Pero Sorolla es mucho más; es un pintor rotundo, un espléndido retratista, un excepcional paisajista...», dice su bisnieta.

Clotilde, musa y esposa

Paseamos junto a obras maestras como «Madre» o «La bata rosa», de las que habla con pasión. Joaquín Sorolla es uno de los pintores más queridos. Blanca Pons-Sorolla lo atribuye, aparte de la calidad de su trabajo, a que «uno disfruta viendo sus obras. Sale con la sonrisa puesta de sus exposiciones. Y eso no quiere decir que sus obras sean banales. Llega al público». Es una de las mayores especialistas en el trabajo de Sorolla, por cuyo legado vela la Fundación Museo Sorolla, de cuyo Patronato forma parte. Explica que la catalogación de su pintura ya está hecha hace tiempo, aunque se llevan a cabo revisiones continuas.

  • Está a punto de terminarse el catálogo con todos los fondos de fotografía
En cuanto a sus dibujos (se conservan más de 5.000), aún está pendiente su catalogación. Se hará gracias a la Fundación Mapfre, que aportará el 50% de los fondos. El resto procederá de la Fundación Museo Sorolla. Acerca del epistolario, se han publicado ya las cartas que envió Sorolla a su familia y la correspondencia entre el pintor y su amigo Pedro Gil Moreno de Mora. Faltan aún por editar las cartas de Clotilde, la esposa-musa-modelo de Sorolla, por quien sentía veneración y a quien retrató en numerosas ocasiones. Según Blanca Pons, su bisabuela guardó y ordenó toda la documentación. Y está a punto de terminarse el catálogo de fotografías. El archivo familiar atesora una espléndida colección de imágenes.

Le parece estupendo el trabajo que lleva a cabo al frente del Museo Sorolla Consuelo Luca de Tena: «Es una directora espléndida, está revitalizando el museo. Se hacen muy buenas exposiciones con un gran esfuerzo y los visitantes aumentan día a día». En mayo se inaugurará en el museo la muestra «Sorolla. El color del mar». Pero se lamenta de que hacen falta más ayudas: «Esta es una casa-museo y tiene muchas necesidades y muchos gastos. Su mantenimiento es complicado y caro». Recuerda que en 2009 el Estado adquirió unos espacios anexos que se unirán a los del museo, que se ha quedado pequeño.

Sorolla y América

Blanca Pons-Sorolla es la comisaria de una gran exposición, «Sorolla y América», que se inaugurará el 8 de diciembre en el Meadows Museum de Dallas. Después viajará a San Diego (Florida) y a la Fundación Mapfre en Madrid. La muestra se centrará en la relación del pintor con Estados Unidos. La bisnieta del artista ha estado mucho tiempo revisando documentación en distintas instituciones: «Han salido a la luz cosas que sabíamos que existían, pero de las que sólo teníamos referencias. No sabíamos dónde estaban». En el Museo de Brooklyn, por ejemplo, han aparecido cuatro grandes dibujos preparatorios de su obra «Corriendo por la playa».

Sorolla tuvo grandes mecenas americanos, como Archer Milton Huntington, fundador de la Hispanic Society of America de Nueva York, que le encargó abundante obra. Viajó a Estados Unidos en dos ocasiones. Una en 1909. Visitó Nueva York, Búfalo, Boston... También Washington. El presidente norteamericano, William Howard Taft, pidió que le hiciera un retrato. Lo pintó en la Casa Blanca y estará en la exposición de Dallas. El segundo viaje fue en 1911: estuvo en Chicago, San Luis, Nueva York... Tuvo un gran éxito en su periplo por tierras americanas. Ya en esos años era tremendamente moderna la pintura de Sorolla.

Falsos Sorollas

Cada día saltan noticias sobre nuevas falsificaciones de obras de arte: Modigliani, Giacometti, Picasso, Dalí... ¿Hay mucho Sorolla falso en el mercado? «Mi labor con el catálogo razonado es precisamente aclarar la obra auténtica y la falsa. Tengo documentadas unas 2.000 obras falsas. Hay atribuciones erróneas, pero desde 1994 apareció en el mercado mucho Sorolla falso en pequeño formato con la firma “J. Sorolla”». Dice que le consultan continuamente sobre atribución de obras, tanto particulares como casas de subastas de todo el mundo. Incluso sabe que hay algún falso Sorolla colgado en algún museo pequeño: «Y se lo he comunicado».

Pese a que corren tiempos de vacas flacas, se ha querido celebrar el 150 aniversario del nacimiento de este pintor universal con un amplio programa de actividades tanto en Valencia como en Alicante y Castellón. Sorolla sí fue profeta en su tierra. «Tuvo allí un enorme éxito en vida, siempre fue queridísimo. Hay una auténtica pasión por Sorolla. Y eso me emociona mucho». Murió hace casi 90 años, el 10 de agosto de 1923, a las diez y media de la noche. No tenía prisa por irse...