Ambiente en la Feria de Abril - JUAN FLORES

Feria de abril: lo que debes saber antes de hacer la maleta

Nos rendimos al de embrujo de Sevilla, pero primero presta atención y lee estos consejos antes de cruzar la portada

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  1. Hazte con un mapa

    Ambiente en la Feria de Abril
    Ambiente en la Feria de Abril - JUAN FLORES

    Hazte con un mapa. Del recinto. Lo agradecerás porque son más de 250.000 metros cuadrados, más de 1.000 casetas y unas 15 calles con nombre propio. Así, cuando tus amigos digan una zona exacta en la que quedar, no te sentirás perdido. Créenos, lo necesitarás.

    Fuente: Guía Repsol.

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  2. Un punto de encuentro

    Puerta de entrada al recinto ferial, en la edición de 2015
    Puerta de entrada al recinto ferial, en la edición de 2015 - JUAN FLORES

    Tanto si os despistáis como si decidís separaros por grupos. Aunque parezca algo obvio, la noria de la Calle del Infierno (donde se montan las atracciones) o la Portada no son una buena elección. Aunque te digan eso de «todo el mundo queda ahí». Precisamente por eso, buscad otro lugar para encontraros o nunca más os volveréis a ver.

    Fuente: Guía Repsol.

  3. El calzado

    Paseo de caballos en las calles del Real
    Paseo de caballos en las calles del Real - JUAN FLORES

    También parece de sentido común que hay que ir cómodos. Pero nos lo agradecerás sobre todo cuando tu calzado se llene del albero que utilizan para el recinto (sí, sí, esa tierra de color dorado). Además recordemos que en la Feria se camina. Mucho. No es un lugar para estar quieto (aunque no bailes, que terminarás contagiándote).

    Fuente: Guía Repsol.

  4. Di no al coche

    JUAN FLORES

    Porque no podrás ni moverte por los alrededores ni aparcar. Aunque vivas o te alojes lejos.

    Fuente: Guía Repsol.

    En ABC: La Feria de Abril de Sevilla ya está preparada para que a las cero horas del martes 12 de abril sus 212.000 bombillas de bajo consumo sean encendidas por la mano de un niño, a diferencia de años anteriores en los que esta responsabilidad recaía en el alcalde de la ciudad. De esas bombillas, 25.000 forman parte de la portada de la feria, que serán las primeras en encenderse y que dan paso al Real, una extensión de 275.000 metros cuadrados con 1.051 casetas, en su mayor parte de titularidad privada. En 1973, la Feria abandona el Prado de San Sebastián y se traslada al emplazamiento actual en el barrio de Los Remedios.

  5. Y sí a los accesorios

    JUAN FLORES

    Por aquello de no tener que ir con el vestido de gitana todo el día. Si no lo tenemos, podemos alquilarlo pero muchas mujeres prescinden del traje. En contraposición, utilizan algún accesorio para dar un toque de flamenco a su vestuario: flores en el pelo, grandes pendientes…Pero si te hace ilusión llevar volantes, hazlo solo durante el día, por la noche no es demasiado habitual.

    Fuente: Guía Repsol.

  6. Las casetas

    JUAN FLORES

    Te lo han dicho hasta la saciedad. Que esto de la feria es como el dicho de «quien no tiene padrino no se casa» no lo negamos y no, tampoco es una parte del tópico que dice que los andaluces exageran. Si no te invitan a una caseta privada, has de ir a las públicas. Claro que no es lo mismo. Pero hay vida más allá. Mucha. Muchísima. Las públicas en horario de máxima afluencia hay demasiada gente. Debes saber que hay algunas que aceptan dinero en metálico pero en otras hay que comprar primero unos vales para canjearlos en la barra. Fíjate bien antes de abrirte paso hacia la barra no vaya a ser que tengas que darte la vuelta (que si hay que darla se da, pero bailando).

    Fuente: Guía Repsol.

  7. Lunes de pescaíto

    Pescaíto en la Feria de abril
    Pescaíto en la Feria de abril - RAÚL DOBLADO

    La noche que se ilumina la portada da comienzo oficialmente la fiesta. Lo hemos visto infinidad de veces por la tele y sí, hay que estar para verlo. Esa noche además es común cenar pescaíto frito. Vale, el resto también, pero esta noche, más todavía. Así que si no te gusta, vete cenado. Pero pruébalo y te convencerás de que nadie fríe el pescado como aquí. Un secreto: nada de decir “pescadito”; es pescaíto, a la andaluza.

    Fuente: Guía Repsol.

  8. Sevilla existe

    Torre del Oro, junto al Guadalquivir, en Sevilla
    Torre del Oro, junto al Guadalquivir, en Sevilla

    Más allá del recinto ferial, la ciudad sigue teniendo su duende. De hecho, es uno de los mejores momentos para visitar todos sus monumentos: que si la Giralda, que si la Torre del Oro, que si la Plaza de España…Seguirá habiendo turistas pero, la gran mayoría estarán yendo de caseta en caseta. Y que tampoco viene mal alejarse un poco de la aglomeración para picotear algo en algún bar sin necesidad de hacernos hueco en la barra a codazos.

    Fuente: Guía Repsol.

  9. Los amigos de lo ajeno

    Vista desde la terraza de los juzgados de Sevilla, la Catedral y la Giralda
    Vista desde la terraza de los juzgados de Sevilla, la Catedral y la Giralda - RAÚL DOBLADO

    Nunca sobran estas palabras cuando vamos a estar en lugares frecuentados por mucha gente. Los carteristas no se pierden una fiesta y no hay que ponérselo fácil. Lo ideal en estos casos es ir con lo mínimo, dejar el móvil en casa si es posible, así como tarjetas de crédito. Obviamente, nada de dejar los bolsos y mochilas desatendidos mientras bailamos, aunque no sea demasiado estético ponernos a bailar sevillanas con ello colgando, sí hacer turnos para vigilar nuestras pertenencias.

    Fuente: Guía Repsol.

  10. Diccionario «andalú»

    Hablamos el mismo idioma, pero maticemos. Tanto en feria como fuera de ella, por las calles no circulan «calesas» sino coches de caballos o enganches. Y ya aprendimos que al cucurucho de pescaíto frito le dicen «cartucho», que también sirve para el de churros que, oh! Sorpresa, aquí se llaman «calentitos». Así que si te preguntan si quieres un cartucho de calentitos para desayunar, no rechaces la invitación.

    Fuente: Guía Repsol.