Cabañuela en el Museo de Sefardí de Toledo
Cabañuela en el Museo de Sefardí de Toledo - ana pérez herrera

¿Qué significa el Sukot para los judíos?

Toledo celebra estos días la fiesta de las Cabañuelas con una programación llena de actividades

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Quizás a mucha gente la palabra Sukot no le diga nada y la fiesta de las Cabañuelas le suene de oídas, pero si preguntamos a un judío le dirá que se trata de una de las fiestas mayores de su calendario que se celebra durante ochos días, del 15 al 22 del mes de Tisri, que suele ser entre septiembre y octubre, dependiendo del año. En concreto, este año va desde el miércoles 8 de octubre hasta el miércoles 15 de octubre.

Lo que se conmemora con esta festividad, explica a ABC el director del Museo Sefardí de Toledo, Santiago Palomero, «el tiempo en que el pueblo de Israel, tras su salida de Egipto, anduvo errante por el desierto habitando en sencillas tiendas o cabañas, de ahí el nombre de la fiesta». Esta celebración, señala, se fundió con otra de carácter agrícola, la fiesta de la vendimia y de la cosecha. En recuerdo de ambos hechos, cada familia debe construir una cabañuela o suká en un lugar a cielo abierto, en la que es costumbre que se hagan las comidas durante la fiesta, en especial la cena de la primera noche.

Según indica Palomero, la suká debe ser una pequeña construcción temporal que tenga al menos tres paredes y cuyo techo debe estar cubierto con ramas y hojas que protejan de la luz del sol pero que permitan ver las estrellas, «y para recordar al hombre su confianza en el Señor del que viene toda ayuda». Estas cabañas deben amueblarse como la propia casa y adornarla con productos relacionados con el campo: flores, frutos (uvas, granadas, higos, etc.), guirnaldas, además de tapices, cuadros, cadenetas, farolillos y cuantos elementos se consideren necesarios. De hecho, todos los toledanos y visitantes podrán ver un ejemplo de estos sukot en el patio del Museo Sefardí estos días.

Además, comenta Palomero, en la sinagoga se utilizan una serie de productos agrícolas de carácter simbólico, lo que él llama «el rito de las especies». En la mano izquierda se coge un cítrico (etrog) y en la derecha un ramo formado por una rama de palmera o palma (lulab), tres ramitas de mirto (hadás) y dos ramas de sauce (arabá). El ramo se agita tres veces en dirección a oriente, sur, occidente y norte y luego hacia arriba y hacia abajo. Los cítricos (etroguim) se conservan en artísticos estuches de plata u otro material noble y se caracterizan por su hermosa ornamentación, tal y como explica el director del Museo Sefardí.

Según la tradición, siete huéspedes notables o uspizim visitan la suká durante la fiesta: Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Aarón y David, cuyos nombres se recogen en un grabado o placa que adorna las paredes de la cabaña; el huésped de cada día es invitado en una oración antes de la comida. Es costumbre leer en la fiesta el Eclesiastés o Kohélet, que contrasta con el ambiente festivo de las Cabañuelas, dice Palomero.

Petición de lluvias

Asimismo, una ceremonia importante de esta fiesta es la de la petición de las lluvias para la estación del año que viene, destaca el director del Museo Sefardí. Al final de Sukot se celebra la fiesta de la «Alegría de la Ley» (Simjat Torá), en la que se exalta la ley revelada por Dios a su pueblo. Se celebra con grandes manifestaciones de alegría paseando en procesión siete veces los rollos de la Ley entorno al estrado de lectura (tebá), cantando y bailando. Los personajes centrales de esta fiesta son el novio de la Ley (jatán Torá) y el novio del Génesis (jatán beresit), a quienes corresponde leer la última y la primera parte del texto sagrado en un ritual que recuerda el de una ceremonia nupcial.

De manera paralela y con el objetivo de recrear y dar a conocer la riqueza cultural y patrimonial del pueblo judío, el Ayuntamiento de Toledo ha organizado una serie de actividades para este fin de semana coincidiendo con la celebración del Sukot. La concejal de Turismo, Ana Isabel Fernández, detalló todos los actos enmarcados en el programa «Encuentros de la Judería»,el taller familiar de «Sukot» se celebrará en la Escuela de Arte con la intención de explicar a mayores y pequeños en qué consiste la fiesta, en la que también participan una veintena de establecimientos con tapas, menús y recetas típicas de la gastronomía sefardí durante los tres días, con la colaboración de la Asociación de Hostelería.Con estas actividades, el Gobierno local quiere consolidar los Encuentros en la Judería y ampliar la oferta turística de la ciudad a aquellos visitantes interesados en la riqueza cultural de la judería más importante de occidente durante la Edad Media.