ANÁLISIS

«A Plague Tale Innocence»: un videojuego diferente en donde hay que vivir la peste

El videojuego de aventura en tercera persona se ambienta en la Francia del XIV en pleno caos

MADRIDActualizado:

Cargado de simbolismos y sumergiéndonos en un periodo histórico oscuro, « A Plague Tale Innocence» relata los momentos truculentos de la plaga de peste bubónica acaecida en 1348 en la Europa occidental. Miles de personas perecieron a manos de una infección que mermó poblaciones enteras. Este videojuego de aventuras y acción en tercera persona arrastra al jugador a vivir la intensidad del problema, metiéndose de lleno en el meollo de la cuestión y sentir un despojo social.

Es una desgarradora historia, que se plasma a través de la joven Amicia de Rune que, de repente, la realidad le da un bofetón en toda regla. Debe encargarse del cuidado de su hermano Hugo que, conforme se va descubriendo lentamente, oculta un secreto. Aunque pertenecen a una familia acomodada, la trama les sitúa, de repente, en la misma condición que el populacho. Ambientado en el siglo XIV cerca del pueblo medieval de San Emilion (Francia), el título intenta funcionar de manera realista. Los escenarios así lo recrean. Están repletos de coloridos y detalles de la de la época, castillos y puentes levadizos.

Es cierto que se le da una consistencia más propia de la fantasía a esta dura plaga, pero la argumentación se construye a partir de un relato real, otorgándose, incluso, una carga tenebrosa y barroca muy elegante. Asediado el país por el caos, el profundo deseo de sobrevivir lleva a los personajes a tener que capear enjambres de ratas y peligros insondables.

Y, por el camino, decenas de enemigos a los que superar haciendo uso del sigilo, la mecánica más importante de todo el planteamiento. El título invita a evitar el conflicto directo a toda costa. Es el punto más importante, aunque la experiencia, en ocasiones, es algo inconsistente por culpa de los movimientos del personaje, demasiado superficial y artificial.

Básico en sus controles, el aprovechamiento de las coberturas y escenarios es otra de las acciones más determinantes, al igual que el uso de objetos para despistar a los enemigos. Todo ello afecta decisivamente al juego, que encarga una constante tensión a la hora de salir airosos de su particular contienda. Pese a empujar al jugador a ocultarse, el concepto de juego es generoso en ocasiones, permitiendo utilizar otras herramientas y otros recursos útiles para defenderse en estos difíciles tiempos.

Como antagonista, la Inquisición, que personifica con sus actos violentas la gran persecución a la que se ven sometidos los personajes, que van forjando una gran lealtad y relación con el paso del tiempo. Son hermanos, sí, pero por circunstancias apenas se conocen. Y eso, en los primeros compases, refleja la humanidad de las personas.