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«Tus propios juguetes»: Nintendo Labo quiere que juegues con cartón

La compañía japonesa anuncia una nueva línea de accesorios con la que tendrá un enfoque más familiar y apostar por las manualiades a la hora de confeccionar unos objetos con los que interactuar con la consola Switch

MADRIDActualizado:

Mientras el planeta ha continuado su viraje hacia los plásticos, Nintendo se pasa al cartón para su nueva e ingeniosa idea, Nintendo Labo. Una colección de accesorios en forma de planchas de este material y que está pensado para montarse por el propio usuario. De esta forma, fusionando tecnología y un elemento físico se podrá disfrutar de otro tipo de experiencias con la consola Switch.

La propuesta, enfocada principalmente a un público infantil, pretende sumar las manualidades con el ocio digital. Una combinación que, a través de la consola y los mandos, promete incentivar, además, la creatividad de los usuarios. Una singular línea de accesorios que aspira, además, a ser una alternativa a los juguetes modernos, fabricados generalmente en plástico. Ahora, se pretende jugar con cartón. Y, en efecto, sorprendentemente con cartón. Un lanzamiento que plantea, además, un curioso regreso a las raíces de la multinacional japonesa, nacida en una época anterior al surgimiento de los videojuegos como empresa de cartas.

La veterana firma japonesa, que logró un descomunal éxito con las figuras Amiibo, proporcionará una serie de kits que incluirá las herramientas y objetos necesarios para jugar con las creaciones. Aunque los objetos de cartón están predefinidos (un piano, una caña de pescar... ), Nintendo Labo pretende que los usuarios exploren nuevas formas de diversión. Todo ello presentará una nueva forma de interacción con los videojuegos y, además, tendrá un enfoque más familiar. Esta alternativa a los videojuegos clásicos llegará a Europa el próximo 27 de abril. De momento, debutará con dos kits: el kit variado (coche, caña de pescar, piano) y el kit de robot (un traje de robot en forma de mochila). Su precio, uno de los aspectos más cuestionables, será de 69 euros.

La mecánica, para entenderla, es simple. La experiencia comienza con una sencilla pieza de cartón. Los usuarios extraen las planchas y patrones y, simplemente, tienen que seguir los pasos para montar, por ejemplo, un robot o un coche. Entonces, y ahí está la gracia, se incorpora la consola Switch para iniciar ya la experiencia digital. Nintendo ha bautizado a estas creaciones como Toy-Con.

De tal forma que, por ejemplo, cuando se monte un piano de 13 teclas se podrá interpretar una serie de piezas musicales una vez que se ha insertado la consola y el mando Joy-Con derecho. Mientras emulas al mismísimo Mozart, la cámara infrarroja del mando derecho detectará las teclas que se ha pulsado y reproducirá, como por arte de magia, cada nota a través de los altavoces integrados de la consola.

Una propuesta que le aleja del camino marcado por su competencia. A diferencia de Sony, que ha vendido más de 70 millones de unidades de su PlayStation 4, la consola de Nintendo inició sus pasos el pasado año a sabiendas que no podía competir en rendimiento ténico. No así con su enfoque hacia la diversión y sus altas posibilidades.