Mark Zucklerberg, funador de Facebook
Mark Zucklerberg, funador de Facebook - AFP

FacebookA Zuckerberg le crecen los enanos: cuando los gurús de Instagram y WhatsApp salieron escaldados

Las renuncias de Kevin Systrom y Mike Krieger dinamitan la estabilidad de los principales servicios adicionales de la compañía y dejando todo el poder en manos del fundador de Facebook

J.M.SÁNCHEZ
MADRIDActualizado:

O estás conmigo o contra mí. Esa bien podría ser la mentalidad en los negocios de Mark Zuckerberg, fundador y líder de Facebook, la mayor corporación de servicios digitales del momento. Su inexhaurible dedicación hacia sus «hijos» ha derivado en un profundo recelo hacia la estrategia que mantienen sus directivos. En el último año, a razón de tensiones internas difíciles de solucionar, han salido las cabezas pensantes de dos de sus principales servicios, WhatsApp e Instagram. Los dos, por cierto, que más crecen de su catálogo.

De «Zuck» -como lo llaman sus allegados- son casi todo halagos. Una mente brillante y atenta. Un trabajador nato que no descuida ninguna decisión y que ha logrado adelantarse a su competencia en la gestación de su imperio. Pero, a su vez, y sin llegar a los extremos del otrora fundador de Apple Steve Jobs, se le asocia a comportamientos obsesivos. Tal vez es el precio de ser un genio antes de los treinta años. Porque lo fue gracias a una red social, Facebook, que ha roto todos los moldes.

A su «annus horribilis» a consecuencia de los problemas de la red social -injerencia extranjera, escándalo de la fuga de datos, crisis de las noticias falsas- se ha sumado una serie de episodios que va camino de empañar su legado. Zuckerberg, es cierto, los hizo millonarios -más bien, multimillonarios- al adquirir sus servicios, pero los creadores de Instagram y WhatsApp se han desvinculado totalmente de la compañía matriz.

Los analistas apuntan a tensiones internas irreconciliables y visiones muy diferentes entre Zuckerberg y sus ejecutivos a tenor del modelo de negocio a seguir en estas plataformas en este tiempo. Una temporada marcada, además, por los movimientos silenciosos de una parte de su comité ejecutivo para apartarle de la dirección. Con estos enanos creciéndoles por todas partes, el empresario tiene, sin embargo, vía libre para hacer lo que más le plazca en los servicios digitales que controla. No tardarán en proceder cambios drásticos.

Las salidas de Kevin Systrom y Mike Krieger, fundadores de Instagram, coinciden en un momento en el que Facebook depende cada vez más de los ingresos publicitarios de la red de fotografía. Según «The Wall Street Journal», una de las causas de estas renuncias se debe a que Zuckerberg ha venido tomando más peso en al dirección de este servicio, que se traduce en que su visión global de cómo se debe dirigir una empresa de estas características debe ser el principal motor.

Según el medio «Business Insider», el futuro ahora de Instagram queda en entredicho porque hasta ahora sus creadores habían jugado un papel importante para equilibrar su evolución y mantenerla casi al margen de los escándalos de Facebook. Su partida, en efecto, puede cerrar el paso a una aplicación que estaba atrayendo a un público joven; el que realmente necesita Facebook para garantizarse el futuro.

«Vendí la privacidad de mis usuarios»

A esto hay que sumar que WhatsApp, otro de los principales servicios de la compañía, también quedó descabezada este año. Primero fue Brian Acton quien anunció en septiembre de 2017 que abandonaba la compañía. Pero luego, su amigo y compañero Jan Koum, hizo lo propio a principios de este año; escaldado y sintiéndose anulado por su «jefe». Precisamente, el propio Acton ha roto por primera vez su silencio y ha contado en una entrevista para «Forbes» la manera en que Facebook se aprovechó de él. En sus declaraciones se muestra contunedente: «Vendí la privacidad de mis usuarios».

Por supuesto, ningún ejecutivo ha aireado las verdaderas razones de sus salidas de Facebook. Lo que sí han adelantado es que buscan proyectos «más creativos». Algunos, incluso, como Jan Koum ha pretendido dedicarse a la vida contemplativa y a su colección de coches de alta gama. Normal teniendo en cuenta la cantidad de ceros que debe haber en su cuenta después de que Zuckerberg comprara su creación en 2014 por 19.000 millones de euros.

«Construir cosas nuevas requiere que demos un paso atrás, entender lo que nos inspira y combinarlo con lo que el mundo necesita. Eso es lo que planeamos hacer»

«Construir cosas nuevas requiere que demos un paso atrás, entender lo que nos inspira y combinarlo con lo que el mundo necesita. Eso es lo que planeamos hacer». Estas fueron algunas de las palabras extraídas del comunicado de Kevin Systrom, hasta ahora director general de Instagram, para anunciar su dimisión. Pero los rumores le dan una vuelta más; Zuckerberg quería (o quiere) implementar nuevos servicios dentro de la aplicación para lograr aumentar sus ingresos, algo que chocaría frontalmente contra el espíritu inicial de la compañía.

Razones opuestas o no, Facebook también se ha quedado sin su jefe de seguridad. Alex Stamosrenunció a su puesto en marzo coincidiendo con el escándalo de Cambridge Analytica, en donde se robaron datos a unos 87 millones de perfiles. Los motivos: el directivo abogaba por ser más transparente en esta crisis, pero chocó frontalmente con dos pesos pesados, el propio Zuckerberg y la actual número dos, Sheryl Sandberg, que después de todo sale más reforzada que nunca. «Arreglar Facebook» fue el mensaje de año nuevo de Zuckerberg, pero tal vez por el camino se queda sin amigos pero con varios enemigos que quieren destruirle.