Steve Jobs, creador de Apple
Steve Jobs, creador de Apple - AFP

La hija de Steve Jobs carga contra él en sus memorias: «Me dijo que apestaba a retrete»

No reconocida durante años por el creador de Apple, Lisa Brennan-Jobs acaba de lanzar un libro con sus memorias relatando complicados momentos con su progenitor

MadridActualizado:

Admirado por muchos quienes le consideran un gurú de la tecnología, Steve Jobs no cuenta con la misma reputación a nivel personal. El documental de 2015 «Steve Jobs: The Man in the Machine» ya revelaba el lado «oscuro» del genio que creó Apple y la película con su nombre (basada en la biografía autorizada escrita por Walter Isaacson) desveló la complicada relación con su primera hija, Lisa Brennan-Jobs, a la que no reconoció hasta pasada su más tierna infancia. Tres años más tarde es la propia Brennan-Jobs quien lanza este martes un libro contando diferentes experiencias con su progenitor y, a pesar de que ella misma asegura que su objetivo es redimir a su padre,éste no sale precisamente bien parado.

El libro, titulado «Small Fry» (algo así como «mocosa» traducido al español) cuenta la historia desde el nacimiento de Lisa cuando Jobs solo contaba con 23 años. Su madre, Chrisann Brennan, conoció al que sería el fundador de la compañía de la manzana en el instituto. Aunque estuvo presente en su nacimiento, en la granja de un amigo en Oregón, no fue hasta los 7 años de Lisa cuando la reconoció como hija -obligado por los tribunales tras una prueba de paternidad positiva-.

Vivir gracias a las ayudas estatales

Duante años, Lisa y su madre vivieron de ayudas estatales. Sin embargo, la historia no se volvió de color de rosa una vez que Steve Jobs reconoció a su hija, en honor a quien bautizó el primer ordenador de Apple. De hecho, le negó este hecho en varias ocasiones porque pretendía enseñarle a «no sumarse al éxito de otros», asegura Brennan-Jobs para The New York Times. No fue hasta pasados muchos años cuando éste lo reconoció en unas vacaciones con Bono, el cantante de U2, para el que sí admitió la inspiración en el nombre de su hija.

Jobs habría sido irregular en los pagos de la manunteción de Lisa, a la que unos vecinos llegaron a pagarle la universidad (si bien después el creador de Apple les devolvería el dinero). También cuenta en «Small Fry» cómo su madre encontró una casa para ambas y le pidió ayuda para pagarla. Al final, Jobs la compró para mudarse con su esposa.

La convivencia con Jobs

El libro también recoge otros capítulos de la convivencia de Lisa en casa de Jobs y su madrastra, Laurene. Además de separarla de su madre, Jobs le habría negado la calefacción en su cuarto para «inculcarle valores», así como la obligación de presenciar escenas íntimas entre la pareja en las que tocaba los pechos y los muslos de su mujer delante de la joven Lisa, de 9 años.

Aún con todo, la primera hija de Jobs, que ahora cuenta con 41 años, visitó asiduamente a su padre durante sus últimas semanas de vida. Llama la atención una escena en la que Lisa asegura que su padre, ya moribundo, le dijo que «apestaba a retrete». Lisa le excusa afirmando que ese día llevaba un perfume caducado y que la pretensión de su padre era ser honesto -y que, además, durante esos días le pidió perdón por tratarla mal en su infancia-. De hecho, afirma que el objetivo del libro es perdonar a su padre y en varias entrevistas ha señalado su preocupación porque la familia no se tome bien «Small Fry».

Controversia en la familia

El hermanastro de Lisa Brennan-Jobs, Powell Jobs y la hermana de Jobs, Mona Simpson han enviado a The New York Times un comunicado en el que no se muestran muy satisfechos con el resultado de las memorias. «Lisa es parte de nuestra familia, por lo que nos dio tristeza leer su libro, ya que difiere de manera dramática de nuestras memorias de esos tiempos. Su retrato de Steve no es el del esposo y padre que conocimos. Steve amaba a Lisa y se arrepentía de no haber sido el padre que debía ser durante su niñez. Fue muy reconfortante para Steve que Lisa estuviera en casa con todos nosotros en los últimos días de su vida y todos agradecemos el tiempo que pasamos juntos como familia», afirman. De hecho, Jobs dejó varios millones de dólares de herencia a Lisa.

Por su parte, su madre afirma que era una persona con un «carácter volátil» e incluso, a veces, negligente. «Fue horrible para mí leerlo», ha declarado Chrisann Brennan, quien, sin embargo, alaba la certeza de su hija.

Tras estudiar en la universidad, Brennan-Jobs dejó Estados Unidos para trabajar en finanzas en Londres y en Italia. Allí se pasó al diseño y escribió para revistas y publicaciones literarias. Actualmente está casada y tiene un hijo de cuatro meses con su marido Bill, quien casualmente trabajó durante mucho tiempo para Microsoft. «Veo a mi esposo y cómo es con sus hijas: pendiente y sensible y vivaz, como le hubiera gustado ser a mi padre. Pero él no pudo serlo», sentencia la primogénita de Jobs.