Facebook cuenta con 2.320 millones de usuarios en todo el mundo
Facebook cuenta con 2.320 millones de usuarios en todo el mundo - AFP
ANÁLISIS

Por qué la gente sigue en Facebook después de tanto escándalo

Tras dos años de continuos escándalos, la multinacional estadounidense presenta unos resultados económicos sorprendentes en donde se registra un aumento en el número de usuarios

MADRIDActualizado:

Una célebre frase de Mark Twain describe, de manera simbólica, la situación que vive Facebook. La saca a relucir Antonio Rull. Y reza, textualmente: «Los rumores de mi muerte han sido exagerados». Perfectamente aplicable a la multinacional estadounidense; se le había dado por perdido tantas veces a causa de los continuos escándalos que todo apuntaba que su negocio se iba a resentir. Nada más lejos de la realidad. La firma presidida por Mark Zuckerberg no solo ha obtenido mejores resultados económicos de lo esperado sino que ha añadido un mayor número de usuarios a nivel global, recuperando, además, el espacio perdido en Europa, uno de sus principales mercados. [Gráfico elaborado por Statista]

Facebook ha anunciado que cerró su ejercicio fiscal 2018 con unos beneficios de 22.112 millones de dólares (19.266 millones de euros), lo que supuso un incremento del 39% con respecto al año anterior pese a haberse visto involucrada en multitud de polémicas durante los últimos meses. Por qué, pese a los escándalos, aún no ha encontrado techo. La firma ha visto incluso aumentar durante los últimos doce meses en un 9% la cifra de usuarios diarios activos, que se situó en 1.520 millones en todo el mundo, mientras que los usuarios mensuales activos crecieron hasta los 2.320 millones.

STATISTA
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Un saco de datos que sorprende al coincidir con un periodo marcado por la incertidumbre, por el que el propio Zuckerberg ha tenido que pasearse por diferentes instituciones públicas de calado como el Parlamento Europeo para justificar, y excusar, su modelo de negocio basado, principalmente en la publicidad online. Aunque pudiera parecer algo extraño así de primeras, la multinacional, propietaria también de otros servicios populares como Instagram o WhatsApp, se ha mantenido firme en su modelo de negocio. Nadie, a día de hoy, le hace sombra en las comunicaciones digitales.

Asia y Latinoamérica, mercados a explotar

«El problema que tiene Facebook es de mala prensa, de relaciones públicas, de no haber sabido comunicar muchos escándalos de privacidad que, probablemente, otras empresas del sector también han tenido y que han sabido gestionar mejor», justifica en conversación con este diario Antonio Rull, analista de Flat 101, quien considera que a pesar de todas las campañas contra la red social, el número de usuarios ha crecido, pero la clave -explica- es diferenciar los usuarios de Europa con los del resto del mundo, que es donde crece mundialmente. En el mercado europeo cuenta con 282 millones de usuarios registrados frente a los 278 millones obtenidos en el periodo anterior cuando había perdido un millón coincidiendo con el caso Cambridge Analytica.

Con 186 millones de usuarios en Estados Unidos, su mercado local, la red social ha logrado añadir más masa de seguidores tras un periodo de cuatro trimestres consecutivos de crecimiento plano. Pero ha sido en el apartado «resto del mundo» -en donde encajan los países latinoamericanos- y Asia en donde la plataforma ha pegado un subidón. «Tanto en Europa como en EE.UU., Facebook está en un estado maduro, que le cuesta mucho encontrar nuevos usuarios», añade Rull. A su juicio, en cambio, la gran baza de la compañía es que genera muchos ingresos por usuario y en otros mercados como Asia y Latinoamérica «es donde más esperan crecer».

Factores de crecimiento sostenido

Tres son los factores que, a tenor del diagnóstico realizado por Borja Adsuara, experto en derecho digital, explican las posibles razones de crecimiento sostenido de Facebook a pesar de los escándalos sufridos. Por un lado, puntualiza, el desconocimiento de los usuarios sobre su modelo de negocio, la confianza hacia la empresa y, por último, la falta de alternativas. «Desde el punto de vista del ciudadano, hay un desconocimiento de que servicios como Instagram o WhatsApp pertenecen a lamisma empresa», añade.

Por otra parte se encuentra la confianza depositadas por los usuarios. «Después de los escándalos, los usuarios confían en que Facebook haya tomado medidas», apunta este experto que, además, se pregunta sobre si ha menguado el uso de la plataforma después de sus escándalos, algo que no queda registrado en el balance trimestral presentado por la compañía. Adsuara va incluso más allá al afirmar una tercera razón, la más importante de todas, dice: «lo asumes porque no hay alternativa, porque donde están mis amigos y familia están es en Facebook o WhatsApp. Al final, me va a dar igual si han tomado medidas o no; me compensa el servicio y aceptar el riesgo de que hagan mal uso de mis datos».

El triunfo de lo efímero

Una de las interpretaciones extraídas en los resultados económicos de la compañía es que lo efímero es exitoso. Hace dos años se añadió a Instagram la posibilidad de publicar las llamadas «Stories». Un formato audiovisual copiado de la que entonces era la aplicación de moda, Snapchat. Consiste en entradas que tienen fecha de caducidad, generalmente se desactivan pasadas las 24 horas. Esta idea ha ido extendiéndose a otros servicios de la compañía hasta llegar, incluso, a WhatsApp.

Ahora, y tras un periodo de observación, queda constatado que la mitad de los usuarios de Instagram -unos 500 millones- utilizan esta función casi a diario. Una característica que ha cambiado las reglas del juego y que anticipa la llegada de nuevas herramientas para monetizar el servicio. «Es uno de los objetivos de Zuckerberg, que ha dicho que desea ingresar más y seguir descubriendo nuevas fórmulas, pero ahí todavía no hay techo», agrega Rull, quien pronostica nuevos formatos publicitarios en el futuro para explotar las «Stories».

Otras de las áreas que la empresa estadounidense ha empezado a tener presente son los pagos a través de WhatsApp y potenciar el consumo de contenidos audiovisuales, así como integrar todas las aplicaciones, aunque se trata de una medida que será investigada por los organismos reguladores por si atentan contra la privacidad de los usuarios.