Menores e internet

«Los padres van siendo conscientes de la necesidad de supervisar la actividad digital de sus hijos pero aún hay mucho camino por recorrer»

Eduardo Cruz, cofundador de Qustodio, aconseja a los progenitores tomar medidas de supervisión en el entorno digital «con la mayor transparencia posible» porque los menores «tienen acceso a internet a edades cada vez más tempranas y no tienen la madurez suficiente para anticipar determinados peligros»

MADRIDActualizado:

Si eres padre, tienes hijos e internet forma parte de vuestras vidas, siéntate y lee con calma. Porque lo que viene a continuación es duro: el consumo de contenido pornográfico por parte de los niños comienza cuando estos cumplen 9 años. Además, los menores de 12 a 14 años son más adictos a las redes sociales e internet que los adolescentes. Estas son solo algunas de las conclusiones del estudio «Menores e Internet: la asignatura pendiente de los padres españoles», presentado recientemente por Qustodio, la plataforma de seguridad y bienestar digital.

Este revelador informe incluye más de 2.000 entrevistas a madres y padres de toda la geografía nacional y a padres de EE.UU., con hijos de entre 5 y 17 años. Así, se concluye que el « grooming», es decir, el acoso sexual que reciben los menores por parte de ciberdepredadores y ciberacosadores, es la mayor preocupación de las familias españolas en internet. Y no es para menos. Según cifras de la Fundación ANAR, el acoso sexual a menores a través de la Red ha aumentado un 410% en los últimos años. Un dato alarmante en un país en el que casi el 90% de los menores de 10 años dispone de acceso a internet y 1 de cada 4 tiene un móvil.

«Los niños tienen acceso a internet a edades cada vez más tempranas y no tienen la madurez suficiente para anticipar determinados peligros en la red. Eso hace que se multipliquen los casos de acoso en el entorno digital», explica a ABC Eduardo Cruz, CEO y cofundador de Qustodio. «Por este motivo -continua-, recomendamos que los padres tomen medidas de supervisión en el entorno digital y lo hagan con la mayor transparencia posible, hablando con los niños y educándolos en el buen uso de internet».

Progenitores «perdidos»

Pero en este aspecto existe un pequeño problema. Y el estudio lo demuestra: sólo el 26% de los padres españoles utiliza alguna herramienta de control parental mientras que el 60% de los progenitores con hijos mayores de 12 años no supervisa a sus hijos. «Los padres no somos nativos digitales», aclara Cruz. «Hemos empezado a tener móvil con 20 años o más y hay muchos aspectos de le tecnología que desconocemos. Es evidente que la revolución digital ha tenido un impacto fuerte en las vidas de las familias y esto supone un continuo aprendizaje», reconoce.

Eduardo Cruz, CEO de Qustodio
Eduardo Cruz, CEO de Qustodio

Para el director general de Qustodio, existe también otro aspecto clave: la creencia de los padres que creen que sus hijos se lo cuentan todo. «Por tanto no ven necesario utilizar herramientas de supervisión parental», apunta el experto, produciendo un «vacío» necesario de cubrir.

«Dicho eso, los padres poco a poco van siendo conscientes de la necesidad de supervisar la actividad digital de sus hijos debido a todo lo que está ocurriendo. Eso sí, aún hay mucho camino por recorrer», reconoce Cruz.

Entre los 5 y los 11 años, el «ciberbullying» se convierte en la principal preocupación de los padres españoles, mientras que la preocupación porque los niños tengan acceso a contenido pornográfico empieza en España con solo 9 años, mucho más temprano que en Estados Unidos, donde acceden con entre 12 y 14 años. «La red ofrece contenidos estupendos, pero al mismo tiempo también hay contenidos inadecuados al alcance de cualquier persona. Desde el momento que un menor tiene acceso a internet está expuesto a estos contenidos», recuerda Cruz.

Formación continua

Según este informe, el uso que hacen los niños de la tecnología sigue siendo una preocupación secundaria para los padres españoles, frente a cuestiones como la educación, la salud y el acoso. En este aspecto, el experto señala que «aún no hay una concienciación plena de los peligros derivados del mundo digital».

Y es que este nivel de supervisión viene determinado por la edad de los niños. Así, 6 de cada 10 padres españoles con hijos mayores de 12 años no consideran necesario supervisar el uso que éstos hacen de la tecnología, cifra muy superior a la de las familias estadounidenses (38%). Y eso que el grado de preocupación sobre los riesgos de la tecnología e internet alcanza su máximo nivel cuando los niños tienen entre 9 y 14 años.

Entre las medidas de control más comunes en España destacan la limitación del tiempo de conexión y la co-presencia durante la conexión del menor. En EE.UU. optan por medidas como la revisión del historial de búsquedas y el uso de controles parentales. De hecho, el 34% de los padres estadounidenses utiliza alguna de estas herramientas frente al 26% de los padres españoles. En ambos países, su uso es más común en familias con hijos entre 5 y 11 años y disminuye a medida que los niños se van haciendo mayores.

«Definitivamente, la formación es una tarea pendiente para todos», concluye Cruz. «Desde Qustodio -explica- desaconsejamos ser totalmente restrictivos con los hijos en el uso de las tecnologías y apostamos por la educación acompañada de la supervisión de los padres. Asimismo, los padres deben predicar con el ejemplo: no pueden pedirles a sus hijos que no se conecten a internet a todas horas si ellos mismos son los primeros en estar hiperconectados».