Mar España, directora de la AEPD, durante la entrevista
Mar España, directora de la AEPD, durante la entrevista - DE SAN BERNARDO
ENTREVISTA

Mar España: «El problema del acoso escolar, sumado a las nuevas tecnologías, es que el daño es irreversible»

Con motivo del Día de Protección de Datos, la directora de la Agencia Española de Protección de Datos asegura la «prevención» es fundamental para un uso saludable de los «smartphones»

Un 90% de los menores de 11 años ya tienen un teléfono móvil y la mitad de los niños menores de 12 años ya disponen de un perfil propio en alguna red social

MADRIDActualizado:

El teléfono móvil inteligente es el producto electrónico que goza del mayor atractivo en ventas en la actualidad. Existe, no obstante, una doble cara que gira a su alrededor. Ha permitido, en efecto, disponer de una ventana al conocimiento y a la información desde el bolsillo, pero se utiliza, con demasiada frecuencia, como herramienta para cometer actos de dudosa ética.

La edad media con la que un niño empieza a navegar por internet se sitúa en torno a los siete años en el ámbito de la Unión Europea. En el caso español, se calcula que casi un 90% de los menores de 11 años ya tienen un teléfono móvil. «Manejamos datos que son preocupantes», explica en una entrevista con ABC Mar España, directora de la Agencia Española de Protección de Datos ( AEPD), quien considera que es fundamental la sensibilización de los padres en un «uso adecuado de los móviles y de internet entre los jóvenes».

Se estima que la mitad de los niños menores de 12 años ya disponen de un perfil propio en alguna red social y, además, uno de cada tres «están aceptando o contactando con desconocidos» a través de este tipo de plataformas sociales, que en su mayoría sí recogen en sus términos de uso limitación de edad para ingresar (habitualmente establecida en 14 años) pero, en la práctica, los más jóvenes se buscan las triquiñuelas para acceder. «Con 11 años es muy difícil que un menor pueda saber los riesgos que pueda estar cometiendo o que puede ser víctima en internet», sostiene.

Con motivo del Día de la Protección de Datos, el organismo público celebra este jueves una Jornada sobre «Privacidad, menores y conductas delictiva» con el objetivo de analizar cómo la utilización de los datos y la información personal por parte de los menores puede llegar a constituir un delito o facilitar su comisión por parte de terceros. «Cuando un padre le regala un móvil por primera vez a su hijo tiene que darle unas pautas básicas en materia de un uso adecuado de internet, qué información ofrecer en las redes, cómo configurar un perfil en estas plataformas, cómo puede evitar cometer un delito que, a veces, lo están cometiendo sin conocerlo», recalca.

«El niño aprende a navegar por internet y descargarse películas antes, incluso, que a escribir», reconoce España, a tiempo que considera que el reto para corregir esta situación es «incidir en la educación en edades más tempranas». La situación, al final, es la convivencia de dos generaciones quasi antagónicas, diferenciadas por los conocimientos acerca de las nuevas tecnologías. Según la directora del organismo, la «prevención» y la «formación» son los dos pilares en los que se sostiene la concienciación de la población, y en especial a las personas más jóvenes, en un uso saludable de internet.

«Coinciden en un entorno en el que los padres pueden enseñar a sus hijos que no crucen con el semáforo en rojo -ejemplifica- los niños son nativos digitales y con mucha más facilidad conocen las tecnologías que sus progenitores. La labor, en ese sentido, tiene que establecerse entre las administraciones educativas y los padres». A su juicio, «así como que los padres tiene una supervisión real de las actividades de ocio que realizan sus hijos, por ejemplo, en un parque, lo que hacen sus hijos por internet es, precisamente, desconocido».

La AEPD, en ese sentido, insta a la administración educativa a introducir en las tutorìas escolares unas herramientas para mejorar la prevención y solicita que se «trabaje de manera transversal» entre las demás asignaturas. «El problema del acoso escolar, sumado a las nuevas tecnologías, es que el daño es irreversible», asegura. «Lo importante es que los compañeros de clase no sean testigos consentidores de lo que se está produciendo [en referencia una situación de acoso escolar] y la implicación de los profesores y, por supuesto, las familias».

En cinco años se calcula que habrá 50.000 millones de dispositivos conectados a internet, lo que anticipa un escenario en donde la seguridad de los datos personales cobra mayor relevancia. «El uso de las nuevas tecnologìas puede ser algo positivo, pero eso debe ir acompañado, sobre todo en estos nuevos desarrollos tecnológicos de uso masivo, de un conocimiento por parte del ciudadano acerca de los datos que se recogen de él y para qué finalidad».