Simulación del bitcoin, una moneda virtual que se cambia a 454 dólares aproximadamente
Simulación del bitcoin, una moneda virtual que se cambia a 454 dólares aproximadamente - DPA

Las lagunas del «padre» del bitcoin

¿Qué pruebas ha aportado Craig Wright para demostrar que es el creador de la moneda virtual?

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Tenía todos los elementos para ser una gran historia. Pero no ha tenido un final de color de rosa. Es el cuento de nunca acabar. Satoshi Nakamoto, uno de los personajes más misteriosos de internet seguirá siendo una incógnita. Al menos, de momento. Su figura representa un valor cifrado en millones de dólares. Pero la verdadera identidad del «padre» de la criptomoneda bitcoin tendrá que esperar porque Craig Wright, emprendedor australiano de 45 años, ha decidido no presentar más pruebas tras el escepticismo de la comunidad de desarrolladores que cuestionaban su confesión.

En petit comité, después de una reunión privada con representativos miembros de la comunidad bitcoin celebrada hace dos semanas, uno de los principales desarrolladores de la moneda virtual, Gavin Andresen, tuvo sentimientos encontrados. Salió convencido que Nakamoto, pseudónimo con el que se esconde el inventor de esta criptodivisa, se trataba de este ingeniero australiano. Le dio credibilidad. Pero su idealismo duró poco. En concreto, un día. «Fue un error», se disculpa el jefe científico de la Fundación Bitcoin en el blog tecnológico de Dan Kaminsky, un conocido investigador de seguridad informática.

Después de una especie de simulacro ante la prensa que dio la primicia («The Economist», GQ y BBC), Wright se comprometió a dar a conocerse pruebas fehacientes. Sin haberlo hecho, se ha retractado días después de su mediática confesión. «Pensé que podía dejar atrás años de anonimato y de ocultarme, pero, a medida que se desarrollaban los acontecimientos esta semana y yo me preparaba para publicar la prueba de acceso a las primeras claves me he desmoronado. No tengo el coraje. No puedo».

«Cuando los rumores empezaron, se atacaron mis cualificaciones y mi personalidad. Cuando esas acusaciones se demostraron falsas han empezado otras. Ahora sé que no soy suficientemente fuerte para esto», añade este empresario en su blog ya clausurado, el mismo espacio en el que se prestaba ante el mundo como el genio de las finanzas. También se ha disculpado ante los dos colegas de la Fundación Bitcoin que avalaron sus reclamaciones de autoría. «Sé que esta debilidad causará un gran daño a quienes me han apoyado», lamenta. «Espero que su honor y su credibilidad no queden irreparablemente dañados por mis actos. Ellos no fueron engañados, pero sé que el mundo jamás lo creerá. Solo puedo decir que lo siento. Y adiós».

Con todo, la historia de Wright es un capítulo más de una novela de intriga que dura ya ocho temporadas. En diciembre pasado, la policía australiana registró su domicilio y su oficina en Sídney en una operación enmarcada en una investigación tributaria. Las alarmas se encendieron. Se le añadió en una lista de posibles Satoshi, del que existen innumerables teorías que apuntan incluso a que está muerto pero de quien la comunidad implicada en los bitcoins co

incide en señalar que siempre ha sido muy meticuloso con sus actos. De Wright, no obstante, los expertos lo tildan de «fraude» y «estafador». «Para demostrar que es Satoshi Nakamoto con un 99% de certeza, Craig Wright sólo necesita firmar con su clave privada un mensaje y publicarlo. Un mensaje firmado con la clave privada de Satoshi sería aceptado por toda la comunidad Bitcoin como prueba irrefutable de la posesión de claves que solo Satoshi debería tener. Esto tarda en hacerse un minuto», reconoce a este diario Félix Moreno, economista y experto en bitcoin.

Las evidencias publicadas han sido demasiado débiles según los expertos, que insisten en cuestionar la identidad de este emprendedor. «Tengo la sensación que este hombre [por Wright] tiene un problema fiscal y al final ha tenido que retractarse. Satoshi siempre ha sido muy cuidadoso; tomaba muchas medidas, siempre ha querido mantenerse en el anonimato. Y si decide salir no lo haría de esta forma», reconoce Antonio García, de Bitcoin Spain. «Un experto en criptografía te desmonta las pruebas presentadas. Confirmar una de las transacciones de los primeros bloques es muy fácil». Por ahora, existen más preguntas que respuestas en sistema monetario, para muchos revolucionario; para otros, nido de especulación y delincuencia.

¿Qué pruebas ha presentado?

Craig Wright, supuesto inventor de la moneda digital, se comprometió a difundir una prueba definitiva, que consiste en mover estas monedas digitales de uno de los bloques de transacción iniciales, algo que solo puede hacer el verdadero fundador mediante una clave privada. Satoshi Nakamoto utilizó ese «bloque 9» en el año 2009 para enviar monedas a un experto informático llamado Hal Finney, quien le ayudó en la creación del protocolo bitcoin. La criptomoneda opera mediante la plataforma « blockchain» o «cadena de bloques». El sistema de pago, que puede operar con la moneda sin intermediarios, tiene una clave pública y otra privada. Para entendernos, la primera equivaldría a una cuenta bancaria. Para que la red permita realizar una transacción es necesario firmar con una clave privada. Durante su confesión, Wright aportó únicamente una clave pública para ratificar su autoría, una mentira que se descubrió horas después.

La motivación: ¿Por qué lo hizo?

Se desconocen las razones que llevaron a Wright a presentarse como el «padre» del bitcoin. Aunque aseguró que no tenía afán de notoriedad, la mera confesión representa ya un acto público. Ser el verdadero Nakamoto podría otorgarle contactos, pasearse por medio mundo como un genio, acaparar subvenciones públicas o inversiones de fondos privados.

¿Por qué importa saber quién es el creador del bitcoin?

Se desconoce el alcance que tendría conocerse la identidad de Satoshi Nakamoto. Se calcula que en estos momentos hay en circulación en internet 15.5 millones de unidades de esta divisa que, aunque de momento es legal, no está regulada por ningún banco central ni gobierno. De su inventor se cree que alberga más de un millón de estos activos digitales. Se cree que en caso de resolverse el misterio afectaría de manera negativa a la cotización del bitcoin, que se sitúa en torno a los 395 euros actualmente. Además, este engaño puede ahondar en una perspectiva negativa sobre la criptodivisa