Probamos Echo Input, el «chromecast» de Amazon para reverdecer tu altavoz antiguo

El el dispositivo de la familia más accesible y con el que integrar el asistente de voz Alexa en cualquier lugar de tu casa

MADRIDActualizado:

Que el altavoz «tonto» no te estropee una buena sesión de rock and roll. Este podría ser el lema de campaña para el Echo Input, un minúsculo dispositivo de Amazon que incorpora de manera discreta el asistente digital Alexa. Tiene forma de placa y solo dispone de dos botones físicos. Un pequeño indicador LED completa el organigrama externo.

La pregunta seria que nos viene a la cabeza es «¿para qué diantres sirve esto?». La respuesta corta es sencilla: para controlar altavoces de los de toda la vida pero que uno es consciente que suena de maravilla. La larga implica entender una tendencia en firme, la de la popularización de los altavoces inteligentes que pretenden ser el centro neurálgico de los hogares del futuro.

Este pequeño aparato es útil, la verdad. Por medio de un conector minijack de 3,5 milímetros que se conecta directamente a un altavoz tradicional y llevando otro cable (microUSB) al enchufe, los usuarios pueden hacer «inteligente» a ese equipo de audio que puede que se quedara cogiendo polvo en el salón. Su instalación es sencilla, rudimentaria y se gestiona desde el «cerebro» de la aplicación Alexa, disponible para dispositivos iOS y Android.

El Echo Input opera de una manera similar al dongle «Chromecast Audio» de Google. Así, los usuarios pueden por ejemplo reproducir música a través del dispositivo móvil y tener a mano las capacidades del asistente Alexa como pedirle, por medio de los comandos adecuados y un lenguaje natural, información útil. Todo por medio de instrucciones de voz, el vehículo para gobernarlo al igual que el resto de sus «hermanos». El resultado es, de nuevo, intachable. El sistema de reconocimiento está pulido, incluso a distancia y sin la necesidad de hacerlo a grito pelado.

Este diminuto y discreto aparato se puede colocar en cualquier parte, pero obviamente debe estar cerca de un enchufe y el altavoz viejo que deseamos controlar por voz, aunque se puede tirar de la conectividad Bluetooth del altavoz en caso de que disponga de esta capacidad. Emparejarlo de manera física es, sin embargo, la mejor opción si no quieres sufrir algunas interrupciones. Con él se completa una red de altavoces con Alexa que, si te pones, puedes inundar toda tu casa. En el caso de tener varios dispositivos Echo dentro de la distancia óptima de audición, los usuarios se pueden beneficiar de la tecnología Echo Spatial Perception (ESP) que puede determinar qué dispositivo es el más cercano para responder a la solicitud.

Pero también tiene una virtud; a su vez, para los consumidores que deseen probar la suerte de «esos altavoces inteligentes que están de moda pero no sé para qué sirven» sin tener que gastarse un pastizal se puede pensar en el Input, cuyo precio se queda en unos 40 euros. Está disponible en dos colores (negro y blanco), por si uno prefiere que haga juego con el mobiliario doméstico. De hecho, cuenta con un diseño estilizado y discreto (con un grosor de sólo 12,5 milímetros) que hace posible integrarlo fácilmente en cualquier habitación del hogar.