Fotografía de archivo de un hombre sosteniendo un ordenador portátil
Fotografía de archivo de un hombre sosteniendo un ordenador portátil - REUTERS
Chaos Computer Club

Los hackers demandan acceso global a los resultados de la investigación científica

Los piratas de la red se inspiran en la decisión tomada la semana pasada por el Instituto Max Planck, que impulsará una campaña para el acceso sin restricciones a través de Internet a las publicaciones

Corresponsal en BerlínActualizado:

La edición número 35 del congreso de hackers del Chaos Computer Club (CCC), que se celebra en la ciudad alemana de Leipzig, ha arrancado con una serie de demandas sociales entre las que destaca la exigencia de un acceso sin obstáculos a todos los resultados de la investigación científica. Los piratas de la red se inspiran en la decisión tomada la semana pasada por el Instituto Max Planck, que eliminará gradualmente su acuerdo con la editorial científica internacional Elsevier hasta finales de este año e impulsará, junto con las universidades de Alemania, una campaña para el acceso sin restricciones a través de Internet a las publicaciones. La iniciativa de acceso abierto, denominada Deal, está patrocinada poruna alianza de organizaciones científicas alemanas. Las conversaciones entre Elsevier y el proyecto Deal se suspendieron el pasado mes de julio, debido a una disputa sobre las condiciones con las editoriales científicas Springer y Wiley. El congreso de Chaos Computer Club exige que se llegue a un acuerdo extensible a toda la investigación científica en la que intervenga la financiación estatal y que en su opinión debe quedar gratuitamente a disposición de todos los ciudadanos en la red.

«Tenemos que derribar el muro de pago de las publicaciones científicas», ha reivindicado Claudia Frick, científica del Centro de Investigación de Biblioteconomía de Jülich. «Frente a desafíos como el cambio climático, nunca ha habido una necesidad mayor en torno una discusión amplia sobre los resultados de la investigación», ha argumentado, refiriéndose al «gran potencial para reformar el sistema de publicaciones existente sin restringir el control de calidad que es indispensable para las publicaciones científicas».

Otra de las líneas destacadas de la apertura es la advertencia sobre la vulnerabilidad de los ordenadores del sistema electoral de Estados Unidos, debido al software antiguo de 2005 que utilizan y en el que J. Alex Halderman, de la Universidad de Michigan, asegura que es relativamente fácil entrar. «Las próximas elecciones en EE.UU. tendrán lugar dentro de 22 meses y es urgente una actualización que garantice la seguridad del sistema», apremia CCC.

El congreso ya consolidado como na de las principales reuniones globales de hackers, espera a unos 16.000 visitantes hasta el próximo domingo. Aunque la comunidad hacker europea ha creado otros eventos que se celebran durante el año, este sigue siendo la reunión de referencia de seguridad informática y novedades en investigación colectiva, avaladas por un club que fue fundado en 1981 y que cuenta actualmente como 3.600 miembros registrados. Durante cuatro días conviven y asisten a distintas conferencias y talleres sobre temas técnicos y políticos como los que hacen reflexionar a Linus Neuman, uno de los ponentes de esta edición: «Puedes usar gratis cualquier servicio que necesites, una cuenta de email, almacenamiento en la nube, servicios de mensajería... y eso te hace preguntarte cómo ganan dinero esas compañías. Viven de conocer muchas cosas sobre nosotros, de evaluar esos datos y sacar un rendimiento financiero de ellos», ha comenzado su intervención.

En esta edición se ha puesto el foco en la protección de datos personales, tratando temas que van desde los riesgos de seguridad de los ordenadores, o los hackeos, a la inteligencia artificial. Además, ha sido aumentada la protección de la intimidad de los participantes limitando el acceso de los medios de comunicación convencionales. Los títulos de las ponencias abordan temas tan dispersos como el mercado de órganos humanos o el «bondage», pero sobre todo preocupa a los asistentes todo lo relacionado con la nueva ciencia de la privacidad. Y todo ello bajo el lema de este año: «Refreshing Meomories». Con el denominado 35C3 serán recuperados los recuerdos de congresos anteriores y puestos en valor triunfos que hoy consideramos parte de la normalidad pero que son fruto de una lucha que a menudo arrancó en diferentes ediciones de congreso.

«Nos hemos convertido en un icono del cosmopolitismo y de cómo en tiempos de hostilidad hacia la democratización de la ciencia, tiempos de populismo y falsas verdades los ciudadanos pueden defenderse luchando unidos en la red», puede leerse en el blog del evento. «Ya no es solo software, se trata cada año más de cuestiones políticas y sociales». Los medios de comunicación son solo bienvenidos a golpe de talonario, como es el caso de la radio alemana Deutschlandfunk, que se ha garantizado el acceso financiando un gran taller sobre podcasting.

Desde sus inicios, CCC se ha caracterizado por el uso de los medios para denunciar casos de inseguridad informática y expandir lo que llaman la «fiolosfía de la comunicación», pero siempre se ha relacionado con ellos desde la desconfianza. Otra seña de identidad, a diferencia de muchos clubes norteamericanos, es que su objetivo no es asaltar instalaciones informáticas o servidores por diversión, lucro o cuestiones de ego, sino que se orientan a la presión política y social, además del establecimiento y promoción de lo que denominan la «ética y ciencia del hacking».